jueves, 19 de enero de 2017

Otros palabros (XLIX): Milan, el


Es curioso que los propios aficionados de uno de los equipos de fútbol de la ciudad de Milán (“Milano” en italiano y “Milân” en dialecto lombardo) cambien la acentuación de su nombre, si bien solamente cuando se refieren al equipo, no a la ciudad. Aunque el nombre oficial de la entidad es “Associazione Calcio Milan”, el canto tradicional de sus “tifosi” es «“Milan”, “Milan”, sempre con te!» Lo que ya no extraña tanto es que, pese a que en español digamos “Milán”, nuestros ilustres periodistas deportivos le hayan cogido tanto gusto a ese cambio de pronunciación, como por ejemplo los de la Cadena SER cuando informan de que «Ibrahimovic se marcha “al Milan” a cambio de 25 millones».
La Fundéu argumenta que «ambas opciones pueden considerarse válidas, pues el nombre oficial no refleja el topónimo italiano “Milano”, sino que se forma a partir de la denominación “Milan Cricket and Football Club” de sus fundadores ingleses Alfred Edwards y Herbert Kilpin». Estamos en las mismas, no obstante, puesto que la acentuación inglesa (/mɪˈlæn/) recae sobre la segunda sílaba, no sobre la primera, luego es difícil discernir el origen de tal pronunciación.

martes, 17 de enero de 2017

Hackatón


También conocido como “hack day”, “hackfest” o “codefest” (en español, “encuentro de programadores” o “maratón de desarrollo informático”), el término “hackathon” (/'hækəθən/), contracción de “hack[er]” y “marathon”, fue acuñado en 1999 por los desarrolladores de OpenBSD y el equipo de mercadotecnia de Sun Microsystems para designar un encuentro de programadores con el objetivo de desarrollar conjuntamente aplicaciones informáticas durante varios días consecutivos, tanto con fines educativos y sociales como para colaborar en algún programa de dominio público o de libre acceso.

viernes, 13 de enero de 2017

CAPTCHA (/ˈkæpˌtʃə/)


Esa serie de caracteres, en ocasiones distorsionados, que se muestran en pantalla cuando queremos registrarnos en algún servicio o dejar un comentario en alguna página de internet tienen su origen en una prueba que propuso Alan Turing en 1950 para demostrar que la inteligencia de una máquina podría simular la de un humano. Es el acrónimo en inglés de “Completely Automated Public Turing test to tell Computers and Humans Apart” (“prueba de Turing completamente automática y pública para diferenciar ordenadores de humanos”), acuñado en el año 2000 por Luis von Ahn, Manuel Blum y Nicholas J. Hopper de la universidad Carnegie Mellon.
En teoría, sólo un ser humano (nunca una máquina) puede interpretar esos caracteres, normalmente incluidos en una imagen para que su reconocimiento deba ser visual (o auditivo, cuando se presenta dicha opción). No obstante, dado que la prueba parte de un ordenador, al contrario que la prueba de Turing, donde el interrogador es un ser humano, este tipo de pruebas se conoce también como “test de Turing inverso”.
Se viene utilizando en internet desde el año 2003 para evitar que los robots virtuales puedan acceder a cuentas de otras personas probando contraseñas diferentes o rellenen formularios de manera automática (encuestas, registros…) Más adelante, Google desarrolló el sistema “reCAPTCHA” que, por medio de líneas, colores, textos ondulados, etc. (e incluso mostrando pruebas más complejas en caso de que el comportamiento del usuario sea sospechoso) evitan que los sistemas de OCR (reconocimiento óptico de caracteres, del inglés “Optical Character Recognition”) puedan descifrar el “CAPTCHA” y engañar a la página.

martes, 10 de enero de 2017

Tinto de verano pael calor



La prosodia popular tiende a contraer sonidos y, por tanto, a desvirtuar algunas palabras, cuyas sílabas se apretujan como si viajaran en el metro en hora punta. Podemos oír en ámbitos coloquiales: «¿T’anterao?», o «to has’tao muy bien», o «¡m’alegro!», o «hay que ir p’alante». El pasado 8 de julio, por ejemplo, un exdirector de periódico hablaba en una tertulia televisiva, a las 23.37, sobre el caso del encarcelado Luis Bárcenas y de «el auto que le mete pa dentro».

Sabemos que la elección del lenguaje se parece al acto de escoger la ropa. Se trata, por tanto, de una cuestión social. No vamos a una boda ataviados con chanclas, ni al monte con traje de gala. Y activaremos de inmediato nuestras opiniones (tal vez, nuestros prejuicios) si observamos que alguien viene al trabajo en pijama.

De igual modo, acomodamos nuestro lenguaje a las situaciones que nos toca vivir, y no nos expresamos en una reunión de amigos como en un congreso de cirugía. Una abogada hablará de forma coloquial en su casa, pero escogerá palabras distintas (quizá para defender lo mismo) si se dirige a un tribunal.

Podemos pensar que tales criterios —diferencia entre lenguaje familiar y lenguaje esmerado— han de aplicarse también a los periodistas y a todos aquellos profesionales que se comunican con un público amplio. No obstante, a menudo oímos expresiones —sobre todo en el periodismo deportivo español— como: «Lanchufao trece segundos de ventaja», «el Celta ha palmao con el Sevilla», o «Contador está intentando enlazar con el grupo de alante».

Este último uso tiene su interés, porque aparece lo mismo en el lenguaje de personas cultas que en la expresión popular. El Diccionario panhispánico de dudas, elaborado por todas las academias de la lengua española, incluye la entrada «alante», y señala: «En el habla esmerada debe evitarse la forma “alante”, usada con frecuencia en la lengua popular e incluso entre hablantes cultos en situaciones informales».

En efecto, no parece muy elegante tal palabra. Pero podemos comprender que se cuele en el lenguaje de personas cultivadas que no están muy atentas a los términos que pronuncian. ¿Por qué? Porque el genio del idioma es analógico, y sabe de la relación entre «detrás» y «atrás». Y si entiende una vinculación entre «detrás» y «atrás», puede tolerar que a partir de «delante» se forme «alante», en vez de «adelante», sabiendo, además, que no existe «adetrás». Así que «de-lante» se empareja con «de-trás», y «a-trás», con «a-lante».

En definitiva, todo lo que sucede es lógico: todo sucede por algo. También en nuestro léxico.

El uso culto ha venido prefiriendo «adelante» en vez de «alante»; hasta el punto de que esta segunda forma apenas aparece en el lenguaje escrito (aunque ejemplos haya).

Por todo ello nos preguntamos, tras estos preámbulos, si expresiones como «Özil tiene que jugar más alante» (o sea, ser más un alantero), o «el equipo falla alante» (es decir, en la alantera), son de recibo en el lenguaje de un medio de comunicación. ¿Se pueden aceptar en un periodismo oral por el hecho de que pretenda acercarse a su público como si fuera de la familia?, ¿las debemos evitar en la prensa escrita?

Tal vez guarden relación estas ideas con el anuncio de la popularísima marca de bebidas Don Simón, que nos riega durante el estío con una cancioncilla encaminada a que saciemos la sed gracias a su «tinto de verano». Y se canta en el anuncio: «Tinto de verano hay que beber, tinto de verano pael calor, fiesta Don Simón».

Dejando aparte que las palabras «tinto», «beber», «verano» y «calor» sugieren más siesta que fiesta (habrá quien haya entendido «siesta Don Simón», dado el contexto), nos hallamos de nuevo ante un uso coloquial en una comunicación pública. Nuestro sentido pragmático nos impedirá creer que se trata de un error de la agencia de publicidad. Como parece obvio, la expresión se incluyó deliberadamente. Quizá porque así acercan el producto a sus potenciales consumidores: la gente como usted y como yo que está dispuesta a recibir con regocijo el tinto de verano como en su día acogió el advenimiento del Seat Seiscientos.

Quienes formamos parte del populacho sabemos reconocernos de inmediato en un producto que nos va como anillo al dedo.

No imaginaríamos, sin embargo, una fórmula publicitaria semejante si se tratara de anunciar Vega Sicilia o Viña Tondonia, ni para vender los relojes Rolex o cualquier coche de lujo: «Un descapotable pael calor», por ejemplo.

El léxico y la gramática acompañan la imagen que transmitimos de nosotros mismos, queramos o no; y la situación ideal consiste en que cada uno pueda determinar algo al respecto. Si decidimos desenvolvernos en zapatillas, estupendo. Y si optamos por el charol, perfecto también. Eso sí, siempre que acertemos con la ocasión adecuada.

El problema sobreviene cuando alguien se topa con un lenguaje vulgar en un ámbito donde esperaba un léxico esmerado, o, por el contrario, cuando quien está diciendo algo suelta unas cuantas frases pedantes que no casan con el ambiente de desenfreno y cachondeo que le envuelve. Quizá los que escuchen en uno y otro caso tiendan a pensar que esa persona dispone de escaso fondo de armario verbal. En un buen ropero debe guardarse lo mismo un elegante traje para una boda que una vistosa camiseta sin mangas. Pael calor, claro.

Antología del disparate estudiantil




  • Latín: Ave Caesar, morituri te salutant. Traducción correcta: «Salve César, los que van a morir te saludan». Traducción del alumno: «Las aves del César morían por falta de salud».
  • Latín: Cogito, ergo sum. Traducción correcta: «Pienso, luego existo». Traducción del alumno: «Le cogí lo suyo».
  • La orquesta: Definición, esquema de distribución de los instrumentos y criterio de colocación de estos instrumentos. «La orquesta es cuando se juntan mucha gente que toca, y toca la musica. Los instrumentos se colocan unos delante y detras y eso depende del tamaño, por ejemplo la gaita se coloca siempre delante».
  • Características generales de la música barroca. «Creo que ay un despiste en la pregunta, me parece que es la musica marroca. Voy a contestar esto. La musica marroca es la de los moros de Marruecos que es muy importante porque la tocaban los moros cuando ivan a las batallas de conquista».
  • Beethoven: «Este era un señor sordo que compuso la letra de Miguel Rios o sea el Hino de la alegria. Pero cuando la izo no era de rocks. Daba muchos conciertos en la epoca de Franco y hizo tambien 'Para Luisa' que no tiene paranjon en la historia de la música».
  • Medir el segundo verso escrito en la pizarra. «En el pizarrón unos 75 centímetros, en el papel más o menos una cuarta (lo digo aproximado porque no me he traído el metro)».
  • Esqueleto de la pantorrilla. «Está formado por el hueso más largo del cuerpo, que es el fémur, que va desde el omoplato hasta la rótula».
  • El cerebro. «Las ideas, después de hablar, se van al cerebro».
  • Aves prensoras. «Son las aves que viven en las 'prensas', sitos donde hay mucho agua. Tienen bonitos coloridos, como el cuervo».
  • Ejemplo de gallinácea que no sea la gallina. «El pollo».
  • Depuración del agua. «Se hace por los rayos ultraviolentos».
  • Reptiles. «Son animales que se disuelven en el agua».
  • Un reptil peligroso de España. «El cocodrilo».
  • Anfibios. «La rana tiene una hendidura cloacal, por la cual lanza el típico sonido 'cloac, cloac'».
  • Volcanes. «En Mallorca está el Teide. El agua de mar se solidifica y sale por el cráter».
  • Ejemplo de caro. «El cocodrilo». (¿Se referirá a las carteras?)
  • Ejemplo de parásito interno. «Las vísceras».
  • División de los moluscos. «Gasterópodos, bivalvos y simios».
  • Productos volcánicos. «Las bombas atómicas».
  • Cómo se llaman los habitantes de Ceuta. «Centauros».
  • Las algas. «Son animales con caracteres de vegetales».
  • Antibióticos. «El alcohol, algodón y agua oxigenada».
  • Glaciares. «Pueden ser por erosión y por defunción».
  • Moisés y los israelitas. «Los israelitas en el desierto se alimentaban de patriarcas».
  • La soberbia. «Es un apetito desordenado de comer y beber, que se corrige practicando la lujuria».
  • El Cid. «Quiso armarse caballero y se buscó a un aldeano llamado Sancho Panza y se fue por esos mundos».
  • ¿Qué río pasa por Viena? «El Vesubio azul».
  • Fases de la Luna. «Lunallena, luna nueva y menos cuarto».
  • Geografía. «En Holanda, de cada cuatro habitantes, uno es vaca».
  • Odontólogo. «Carnívoro que se alimenta de presas vivas».
  • Afluentes del Duero por la derecha. «Son los mismos que por la izquierda».
  • La Fe. «Es lo que nos da Dios para poder entender a los curas».
  • Músculos del cuello. «Electrocleidomésticos».
  • El hombre primitivo. «Se vestía de pieles y se refugiaba en las tabernas».
  • Los cuatro evangelistas. «Los cuatro evangelistas eran 3: San Pedro y San Pablo».
  • La catedral de León. «Fue construida por los romanos gracias a un arquitecto americano».
  • Formación de las cordilleras. «Las montañas no se forman en uno o dos días, tardan mucho tiempo en formarse».
  • ¿Qué es la atmósfera? «La atmósfera es el sitio donde se encuentran los procesos atmosféricos como las nubes. En esta parte se producen los rayos sísmicos, que son aquellos que producen los terremotos y el temblamiento de tierra».
  • Movimientos del corazón. «De rotación alrededor de sí mismo y de traslación alrededor del cuerpo».
  • Círculo. «Es una línea pegada por los dos extremos formando un redondel».
  • Averiguar si es primo el número 2639. «Para mí que este número es primo porque no hay ningún número que dividido por este número que es 2639 nos de exacto. Si usted ve que está mal lo corrija».
  • Primera ley de Mendel. «Mendel era un hombre que durante toda su vida se dedico al cruce de las plantas. De sus experiencias hizo un libro pero lo publican en una encuadernación mala y la gente no se enteró. Después de Mendel dos personas descubrieron lo mismo que él sin saberlo y vieron que habían perdido el tiempo inútilmente».
  • Etapas más importantes en la evolución del hombre. «Sobre el año 570 se cree en la primera aparición del Homo sapiens. A partir del 570 y hasta el 1200 el Homohabilis. A partir del 1200 y hasta aproximadamente el 1700 el Homohabilis y después, hombres normales».
  • El anarquismo. «Es una ideología racional y astringente».
  • Marco Polo. «Fue un descubridor cartagines que pretendía descubrir América; que lo consiguió».
  • jueves, 5 de enero de 2017

    Otros palabros (XLVIII): Financiarizar


    Aunque se parece mucho a “financiar” (‘aportar el dinero necesario para una empresa’; ‘sufragar los gastos de una actividad, de una obra, etc.’), en realidad se trata de un neologismo que designa una nueva realidad: concretamente, ‘acumular beneficios a través de canales financieros en lugar del comercio y la producción de mercancías’. También está la versión Felipe González / Público (“financierizada”).