miércoles, 22 de abril de 2009

Angst (/'æɳst/)



Palabra holandesa, alemana y escandinava que significa tanto “miedo” como “ansiedad” o “angustia”, describiendo un intenso sentimiento de falta de armonía sentimental. El existencialista Kierkegaard usó la palabra “angst” (“miedo” en Danés) para describir una profunda condición de inseguridad y desarraigo del ser humano libre; frente al animal, esclavo de los instintos, Kierkegaard creía que la libertad dada a la humanidad deja al hombre en un temor constante de fallar en sus responsabilidades hacia Dios.

Boutique (/bu:'ti:k/)


Voz francesa equivalente a “tienda” o “negocio”, aunque en castellano ha adquirido la connotación de “tienda de ropa de moda” (“boutique de mode”, en francés) o “tienda de productos selectos”.
También se está poniendo de moda el término “hotel boutique”, utilizado para describir hoteles de entornos íntimos, generalmente lujosos y emplazados en casas antiguas, diferenciados de los hoteles de cadena por ofrecer unos servicios e instalaciones más personalizados, muchas veces ambientados con una temática o estilo particular.

martes, 21 de abril de 2009

Boom (/bu:m/)



Amén de la onomatopeya (“estruendo”, “trueno”, “retumbo”, “estampido”), el DRAE nos dice que esta voz inglesa se refiere al ‘éxito o auge repentino de algo, especialmente de un libro’. Lo del libro es justificable, viniendo de nuestros insignes académicos, que pertenecen al ramo. Sin embargo, yo sería más partidario de utilizar otros términos como “éxito”, “auge”, “expansión”, “alza” o “prosperidad”. Por otra parte, hay una forma ya adaptada al español (“bum”), utilizada como interjección onomatopéyica utilizada para imitar el ruido de un golpe o de una explosión y como adaptación gráfica de la voz inglesa.

Bookcrossing (BC)


Práctica de dejar libros en lugares públicos para que sean encontrados por otros lectores, que después harán lo mismo. En castellano existen los términos “liberación de libros” e “intercambio de libros”.

lunes, 20 de abril de 2009

Book / Press book



Claudia Schiffer, Naomi Campbell, etc. triunfaron gracias a su belleza y a su elegancia, pero sobre todo gracias al hecho de tener un “book” /bʊk/ con sus fotos como tarjeta de presentación para diseñadores y fotógrafos. Dudo mucho que hubiesen llegado muy lejos si sólo hubieran tenido un “libro” o “álbum”. Del mismo modo, una compañera de trabajo prepara estupendos “books” con muestras de nuestros proyectos, los cuales seguramente fracasarían estrepitosamente si los presentáramos en vulgares “muestrarios”.
Me imagino que de la misma familia será el término “booker”, que en inglés se refiere a quien contrata a una persona o a una compañía para que lleven a cabo una actuación, pero que ahora en espanglish define a un “cazatalentos” o “asesor” que se dedica a examinar “books” de modelos para después ocuparse de su agenda y velar por su imagen.

viernes, 17 de abril de 2009

Brainstorming


Si su empresa no utiliza el “brainstorming”, “lluvia de ideas”, “torbellino de ideas” o “tormenta de ideas” (tormento para mis oídos), seguramente estará abocada al fracaso por no estar al día en las últimas tendencias de los gurús del management. En la mía nos limitamos a llevar a cabo “reuniones creativas” o “puestas en común”, así que espero encontrar pronto otro trabajo, antes de que nos vengamos abajo por obsoletos y acabe en casa jugando al brain-training. Irónicamente, el significado original de la palabra “brainstorm” (/'breɪnstɔ:m/) es “confusión” (“to have a brainstorm” = “despistarse”), lo cual dice muy poco a favor de las técnicas empresariales de hoy en día.

miércoles, 15 de abril de 2009

Alien (/'eɪliən/)


El significado más común de esta palabra inglesa es “extranjero”, “extraño” o “ajeno” (hasta aquí coincide con la etimología latina, “alienare”, como el verbo castellano “alienar”). Sin embargo, tras la película “Alien, el octavo pasajero”, más sus tres continuaciones, más “Alien versus Predator”, más la segunda parte de ésta, más las que estén por venir, se ha conseguido convencer a mucha gente de que “alien” quiere decir sólo “extraterrestre” o “alienígena”, de ahí el absurdo titular de la imagen.

Bols y mugs


Manute BOL y MUGGSY Bogues.

Adaptación gráfica de la voz inglesa “bowl”, que designa un tipo de recipiente cóncavo, redondo y sin asas. Proviene del inglés antiguo “bolla” (‘cazuela’, ‘taza’, ‘cuenco’), derivado de la raíz protogermánica “bul–” (‘recipiente redondo’), de la que también desciende el latín “bulla”, que dio lugar al castellano “bola”.
En el año 1852 nos llegó este anglicismo como equivalente de “vasija” y quedó recogido por primera vez en el diccionario de la RAE en 1869. Este ejemplar caso de evolución de la lengua (que, como todos sabemos, va a seguir haciendo lo que le de la real gana independientemente de etimologías, sentido común y otras zarandajas) ha provocado que una gran variedad de vocablos españoles, cada uno con sus diferentes matices (“plato sopero”, “palangana”, “barreño”, “fuente”, “ensaladera”, “tazón”, “taza”, “cuenco”, “ponchera”, “jofaina”, “vasija”, “frutero”, “escudilla”, etc.) se hayan reducido a uno solo: “bol”, pronunciación cateta del inglés “bowl” (/bəʊl/). También hay quien hace el plural como si estuviera hablando inglés (“bols” en vez de “boles”), e incluso quien inexplicablemente utiliza la forma “bols” para el singular, o quien alardea de su exquisita erudición y escribe “boul”.



Algo parecido, si cabe más ridículo aún, está ocurriendo con el término “mug” (/mʌg/), que algunos se empeñan en utilizar para sustituir a palabras como “taza”, “tazón” o “jarra”, con lo que sólo nos queda el consuelo de recordar que “mug” también significa “idiota” o “bobo”.

martes, 14 de abril de 2009

Boicot / boicoteo / boicotear



Epónimos del administrador irlandés Charles Cunningham Boycott (/'bɔɪkɒt/), a quien en 1880 se aplicó por primera vez esta ‘acción destinada a entorpecer o impedir que una persona o entidad desarrolle normalmente su actividad social o comercial, a menudo como medida de presión’. Son palabras tan arraigadas en nuestra lengua que ya se han ganado su propia connotación por separado de sus sinónimos “exclusión”, “expulsión”, “privación”, “aislamiento”, “apartamiento”, “alejamiento”, “separación”, “rechazo”, “repulsión”, “desprecio” o “plante”. No ha triunfado, y debe evitarse, la adaptación “boicó”.

lunes, 13 de abril de 2009

Bluf / blof



Adaptación del inglés “bluff” /blʌf/ (“farol”, “engaño”, “mentira”, “montaje”, “invento”, “desilusión”, “fanfarronada”, “baladronada”, “jactancia”, “apariencia”, “bravata”), adaptado a nuestra habla como ‘montaje propagandístico que, una vez organizado, se revela falso; persona o cosa revestida de un prestigio que posteriormente se revela falto de fundamento’ (artículo nuevo de la vigésima tercera edición del DRAE). En el juego del póquer algunos van un poco más lejos y ya no dicen “farolear” o “tirarse un farol, camelo, baladronada o fanfarronada”, sino “bluffear/blofear” o “marcarse un bluffeo/blofeo”, de tal modo que quien obra de esta manera se convierte en un “blufero” o “blofero”.

miércoles, 8 de abril de 2009

Bistec / bisté / bife



Adaptaciones gráficas de la voz inglesa “beefsteak” (/'bɪ:fsteɪk/), a su vez de “beef” /bɪ:f/ (“carne de vacuno”) y “steak” /steɪk/ (“filete”), que designa el ‘filete de vaca a la parrilla o frito’. Personalmente, si pienso en un “filete” o una “chuleta”, se me hace la boca agua. Sin embargo, la idea de un “bistec” me deja indiferente, y si alguien me viene con inventos como “bifé”, “biftec” o “bisteck” ya hasta me entran ganas de vomitar, por muy apetitosa que a algunos les pueda parecer esa “ck” gringa. Lo mismo me ocurre si tengo que elegir entre un “filete tártaro” y un “steak tartare”, “bistec tártaro” o “tartar de ternera”.
También se utiliza el término derivado “bistequera”: ‘recipiente de cocina que sirve para freír un “bistec”’.

martes, 7 de abril de 2009

Best-seller (/best'selə(r)/)



También en su versión “Bets seller”, con la que los grandes almacenes El Corte Inglés indicaban la parte de su sección de Literatura donde se encuentran estos ejemplares, se trata de una acepción ya recogida en el diccionario de la RAE (‘libro o disco de gran éxito y mucha venta’), aunque yo prefiero utilizar cualquier equivalente en castellano (“éxito de ventas”, “éxito editorial”, “superventas”, etc.), aunque sea un par de letras más largo y menos cool.

lunes, 6 de abril de 2009

Benchmarking



Si es usted un manager de una empresa y no conoce este término, mejor dedíquese a otra cosa. Si hay algo que preocupa y obsesiona a los “gurús” del management hoy en día, es el “benchmark” (/'bentʃmɑ:k/) también conocido, entre perdedores y demás chusma, como “referente”, “(punto de) referencia”, “cota”, “patrón” o “paradigma” (palabra también muy de moda en el mundo de los negocios), incapaces de ver que, como me espetó un ejecutivo agresivo, “en un escenario de negocios, en español se utiliza benchmarking, ya que tiene connotaciones específicas relativas a los criterios de comparación y a la metodología empleada”.

viernes, 3 de abril de 2009

Beis



Soy consciente de que, como hombre y por ende ser incapaz de distinguir más de diez colores (y mucho menos combinarlos entre sí) estoy a punto de pinchar en hueso y meterme en un jardín del que me será más difícil salir que explicar la diferencia entre rosa y fucsia o blanco y crudo, pero allá voy: bien está que Francia nos parezca un país de lo más fashion, pero de ahí a cambiar nuestro color “castaño claro” por el galicismo “beige” /bɛʒ/ hay una gran diferencia. Digo yo.

jueves, 2 de abril de 2009

Balancear



Por supuesto, esta palabra existe en castellano y no se puede hacer ninguna objeción a su uso... siempre que sea el auténtico (“mecer”, “columpiar”, “contonear”, “bambolear”, “acunar”, “abanicar”, “oscilar”, “fluctuar”, “ondear”, “menear”, “agitar”, “vacilar”, “mover”, “titubear”, “dudar”); el problema viene cuando nos olvidamos de que en español tenemos la palabra “equilibrar” y, por ejemplo, calificamos a alguien o a algo de “balanceado” (Eurosport, 1 de enero de 2008, refiriéndose al ataque del equipo de baloncesto Denver Nuggets: de “balanced” /'bælənst/, “equilibrado”) o “desbalanceado” (Progreso Semanal, septiembre de 2008: de “unbalanced” /ʌn'bælənst/, “desequilibrado” o “trastornado”), o si hablamos de “balancear nuestra dieta” (XL Semanal, marzo de 2007: del verbo inglés “to balance” /'bæləns/, “equilibrar”, “comparar”, “sopesar”, “compensar”, “hacer balance”, “mantener el equilibrio”) o de realizar un tiro “fuera de balance” (Yahoo Deportes, 6 de diciembre de 2009, del término “off balance”, “sin equilibrio”, “perdiendo el equilibrio”)