viernes, 30 de octubre de 2009

Clip (/klɪp/)



El DRAE lo define como ‘utensilio hecho con un trozo de alambre, u otro material, doblado sobre sí mismo, que sirve para sujetar papeles’ (“paperclip” /'peɪpəklɪp/ en inglés) o ‘sistema de pinza para fijar mediante presión broches, horquillas, etc.’ (“fastener” /'fɑ:sn̩ə(r)/, en el caso de collares, pulseras y demás; “trouser-clip” /'traʊzə(r)klɪp/ en el caso de los pantalones; “hair clip” /'heəklɪp/ en el caso de las “horquillas” para el pelo; “brooch” /brəʊtʃ/ en el caso de los “prendedores” o “broches”). Así, una vez más, nos empeñamos en tomar una palabra de otra lengua para después utilizarla como a nosotros nos dé la gana, obviando la amplia gama de posibilidades que el castellano nos ofrece: “sujetapapeles”, “grapa”, “sujetador”, “horquilla”, “alfiler”, “pinza”, “gancho”, “prendedor”, “broche”, etc.
También tenemos el término “videoclip” o “clip de vídeo” (‘cortometraje, generalmente musical, de secuencias breves y formalmente inconexas, usado con frecuencia en publicidad’), muchas veces abreviado como “clip”, e incluso más recientemente “clipmetraje” que, por lo que he podido averiguar, es lo mismo que un “cortometraje” pero aún más breve, de unos segundos o muy pocos minutos de duración.

Crossover (/krɒs'əʊvə(r)/)


Son varios los significados de esta palabra inglesa (“fusión”, en el contexto de la música; “cruce”, en el contexto de las vías del tren, etc.) Pero cuando lo utilizamos en nuestro habla normalmente nos referimos bien al hecho de que dos o más personajes o historias separados se encuentren e interaccionen entre ellos (es decir, cuando ocurre algo tan apasionante como que los personajes de CSI Miami aparecen en CSI Las Vegas), bien al coche denominado SUV (“sport utility vehicle”), mezcla entre un todoterreno y un utilitario. Sin embargo, a mí el significado que más me gusta es el del mundo del baloncesto: ‘movimiento realizado para zafarse del defensor amagando una carrera con el balón hacia un lado para aprovecharse de la reacción del defensor y pasarle por el otro lado’.

lunes, 26 de octubre de 2009

Conseguidor



Palabro estúpido donde los haya, traducción salvaje del inglés “achiever” /ə'tʃi:və(r)/ (“triunfador”, “ganador”, “vencedor”, “exitoso”).

Courier (/'kʊriə(r)/)



«Te lo mando por “courier”», acaba de informarme uno de nuestros proveedores; o «envíaselo por “courier”», me solicita mi idolatrado jefe, haciendo gala de su exquisita educación. Yo, como soy un carca, prefiero que cualquier cosa que me envíen me lo traiga un “mensajero” o “correo”, o bien utilizar los servicios de un “transporte” o “servicio de mensajería”. Eso sí, siempre que no se trate de una empresa denominada “Tipsa” con la que tuve la desgracia de tener que tratar hace algún tiempo.

Customizado / Customización



En castellano no existe el verbo “customizar”, pero nos gusta tanto aparentar de nuestros conocimientos de inglés que preferimos calcar el verbo “customize” /'kʌstəmaɪz/ (“adaptar”, “personalizar”, “hacer a medida”), en vez de utilizar nuestras propias expresiones. Además, como se trata de un término muy popular en el mundo de la moda (además del de la informática y otros), muchos se han hecho un lío con “costume” /'kɒstju:m/ (“vestuario”, “traje”, “uniforme”, “disfraz”) y de la mezcla han salido los engendros “costumizar”, “costomizar” e incluso la nueva versión en inglés “costumize”, siguiendo un tortuoso camino de despropósitos: customize _ customizar _ costumizar _ costumize.
Lo mismo ocurre con “tunear” (o “tuning” e incluso “tunning”, que doblar las letras mola más), del inglés “tune” /tjʊ:n/ (“afinar”, “poner a punto”, “sintonizar”), palabra de la que se han apropiado unos personajillos con mucho dinero extra y aún más tiempo libre, el cual gastan “tuneando” sus coches o dándoles un “tunop” (“tune up”), es decir, añadiendo o cambiando accesorios para que tengan una apariencia más personal. En realidad ellos creen que los “tunean”, pero en todo caso los estarían “customizando” o “modificando”, ya que “tunear” en castellano significa ‘hacer vida de tuno’; por otra parte, la expresión anglosajona para ese tipo de afición es “pimping [out]” (/pɪmpɪɳ/), que significa “decorar” o “poner a punto” y que en algunos países hispanoamericanos han traducido como “pompear”.
Otro tipo de “tuneo” es el denominado “auto-tuned”, término que sirve para designar a aquellos cantantes que “maquillan” de manera digital su tono de voz para que suene perfecta en sus discos. La palabra es de reciente creación, por lo que hasta ahora no se le ha acuñado algún adjetivo idóneo para su correcta traducción.

sábado, 24 de octubre de 2009

¿Parlez-vous world leader?



© Yahoo / Blog del Editor.
Ver a un presidente español chapurrear sufridamente un idioma elemental para las relaciones internacionales es una estampa clásica, casi folclórica, que nos tomamos con humor y sólo una pizca de sonrojo. Después de todo en España hablamos más spanglish que inglés y toleramos bastante bien que un presidente fracase en una asignatura que se le exige a un escolar.
Pero a ojos de la diplomacia internacional la incapacidad de los mandatarios españoles puede verse como desprecio o desidia hacia los asuntos del mundo que van más allá de la esfera hispanoamericana. En ese sentido puede interpretarse el comentario del presidente israelí Simon Peres cuando dice que el mundo va a mejor si el inglés de Aznar ha mejorado.
José María Aznar no tenía un nivel de inglés lo bastante bueno como para mantener una conversación cuando llegó al poder. Su relación personal con Tony Blair la pudo cultivar gracias al francés, y su trato íntimo con George W. Bush fue posible gracias al buen nivel de español del tejano.
En cuanto a Zapatero, raramente le hemos oído expresarse en inglés, incluso en presencia de Barack Obama. En el último encuentro del G-20 fue el presidente estadounidense quien tuvo la deferencia de saludarle con un giro latino ("José Luis, qué pasó") y todas sus entrevistas, pese a la sintonía personal que aseguran mantener, han tenido traductores de por medio.
Y no hay perspectivas de mejora en la principal alternativa. Mariano Rajoy admitió en la última edición del programa "Tengo una pregunta para usted" a la que acudió que tampoco habla inglés.
Recuperamos el vídeo que hizo RTVE para mostrar la fluencia lingüística de Aznar y Zapatero respectivamente en el inglés y el francés, un idioma tradicionalmente clave también para la diplomacia. En el primer segmento Aznar justifica por qué sólo habla español y habla de su amistad con George W. Bush, al que desafortunadamente se refiere como "she" ("ella").
A continuación escuchamos el discurso que hizo Zapatero en la Cámara de los Diputados francesa, citando a Victor Hugo y Lamartine al mismo tiempo que destroza la lengua en la que escribieron. Atentos al estruendoso aplauso de alivio de la sala cuando anuncia que "continúa en su idioma".

viernes, 23 de octubre de 2009

Spanglish o Espanglés


Emilio Bernal, miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, denuncia la «nociva» influencia del inglés en el español durante un seminario en el Instituto de la Lengua.
El spanglish o espanglés es la mezcla del inglés y el español que se produce en algunas zonas de Estados Unidos, donde hay casi 50 millones de hisponohablantes. La convivencia de ambos idiomas produce algunas contaminaciones que ayer denunció en Burgos el miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua Española Emilio Bernal Labrada durante su participación en el seminario ‘El español en los Estados Unidos’, que se celebra durante estos días en la sede del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua.
«Yo propongo que esta mezcla de idiomas deje de llamarse spanglish porque estamos tratando de definir un fenómeno que es precisamente la nociva influencia del inglés en el español. Debemos usar espanglés para definir un fenómeno que es la subversión del idioma», indicó el académico.
En opinión de Bernal, en Estados Unidos la mayoría de la gente tiende a hablar con palabras castellanas pero con sintaxis y conceptos ingleses. «Por ejemplo, dicen: ‘El hombre fue arrollado por el automóvil’ en lugar de decir ‘Al hombre le arrolló el automóvil’. Usamos la voz pasiva en español porque estamos influidos por el inglés», precisó.
La contaminación lingüística no solo está en la calle, sino también en los medios de comunicación, las radios, las televisiones o los periódicos. «Yo siempre he tratado de combatirlo como académico. Tenemos que tratar de dar buen ejemplo desde la Academia Americana de la Lengua Española y lo cierto es que muchos medios de comunicación hispanos nos piden asesoramiento», aseguró el académico.
Emilio Bernal pone otros ejemplos de influencia entre las dos lenguas que se pueden leer o escuchar a diario en los medios de comunicación. «Se dice: ‘Hay no sé cuantos presos esperando que les ejecuten’. No se puede afirmar algo así. Los presos no están esperando que les ejecuten sino a escaparse o que les den el indulto. También podemos leer: ‘Se han muerto no sé cuantas personas y se espera que mueran 40 más’. Lo lógico sería decir ‘se teme que mueran’», explica.
Pero también, el inglés sufre las influencias del español. Sin embargo, en opinión del académico, al ser una lengua más flexible no le afecta tanto. «El inglés tiene muchos errores y nosotros copiamos de los errores del inglés».
El español se ha convertido en el segundo idioma de Estados Unidos. Lo hablan casi 50 millones de personas, lo que supone el 15% de la población. Además, seis millones de personas estudian español y los estudiantes norteamericanos lo eligen como lengua extranjera. Ya ha desbancado al francés. A ello se suma las numerosas cadenas de televisión y radio y periódicos en español.
«El español está por todas partes y hay mucho interés por aprender esta lengua. En Miami hay letreros que dicen: ’aquí se habla inglés. También hay muchos colegios que ofertan una enseñanza bilingüe, lo cual no quiere decir que hablen bien el español», apostilló el académico.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Cult (/kʌlt/)



Una de las últimas modas de la “secta” (“cult”, como sustantivo) del espanglish es adaptar el adjetivo inglés “cult” (“de culto”) para formar frases como “película ‘cult’” (en vez de “película de culto”, “figura ‘cult’” (en vez “figura de culto” o, simplemente, “ídolo”), etc.

martes, 20 de octubre de 2009

Culo de saco



Traducción tonta del francés “cul-de-sac” /kyd(ə)sak/ (“callejón sin salida”, “abarrancadero”), pero en esta vida todo se puede mejorar: Fernando R. de la Flor, en el ABC Cultural del 11 de julio de 2009, nos habla del “callejón muerto, dead end de la hispanidad”.

lunes, 19 de octubre de 2009

Autoconfianza


Traducción literal del inglés “self-confidence” (“confianza en sí mismo”, “seguridad en uno mismo”), imitando la construcción de “autoestima” (valoración generalmente positiva de sí mismo, amor propio).

jueves, 15 de octubre de 2009

Bizarro


Otro “falso amigo”. Es increíble cómo nuestra idolatría hacia el imperio, sus gustos, sus costumbres y su habla, hace que palabras que ya en su día adoptamos de otra lengua cobren un significado totalmente diferente sólo por influencia del inglés. En este caso, el vocablo “bizarro” proviene del italiano “bizzarro” (“iracundo”, “colérico”) y significa “aguerrido”, “bravo”, “corajudo”, “valiente”, “arrojado”, “gallardo”, “esforzado”, “generoso”, “lucido”, “airoso”, “espléndido”. Sin embargo, en inglés “bizarre” (/bɪ'zɑ:(r)/) quiere decir “extraño”, “curioso”, “estrambótico”, “rarísimo”, “insólito”, “extravagante”, “chocante”, “anormal”, “atípico”, “excéntrico” o “estrafalario” (probablemente derivado del francés) y “que raya la estupidez” (lo cual viene muy al caso), con lo que es ese el uso que se le supone al término hoy en día. Del mismo modo, “bizarría” (“gallardía”, “valor”, “generosidad”, “lucimiento”, “esplendor”) ha cambiado su significado por el de “rareza” o “extravagancia”. Así nos va. Además, es una pena desvirtuar tan bella palabra, que evoca novelas de caballeros y tiempos de capa y espada.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Cuello blanco o azul



En inglés existen los modismos metafóricos “white-collar worker” (/waɪt'kɒlə(r)'w3:kə(r)/) y “blue-collar worker” (/blu:'kɒlə(r)'w3:kə(r)/), referidos respectivamente a los “trabajadores de oficina” (sean del nivel que sean) —dado que tradicionalmente solían llevar camisa blanca— y a los “obreros” o “trabajadores manuales”, puesto que habitualmente han utilizado mono de trabajo de color azul. Para algunos virtuosos del lenguaje, nuestros equivalentes castellanos son demasiado simples, por lo que han optado por utilizar los esperpentos “trabajadores de cuello blanco” y “trabajadores de cuello azul”, con la salvedad de que cuando hablan de los primeros se refieren sólo a los directivos y ejecutivos y, cuando hablan de los segundos, a cualquiera que esté por debajo, aunque no realice labores manuales; el clasismo burgués llevado al espanglish.
Como si fuera otro oficio más, también se habla de “blue-collar crime” (/blu:'kɒlə(r)kraɪm/) —los delitos menos sofisticados como robos o hurtos— y “white-collar crime” (/waɪt'kɒlə(r)kraɪm/) —estafas, corrupción, sobornos, amaños contables—.
Por otro lado, no considero estrictamente necesario trasladar al español la costumbre anglosajona de agrupar a los trabajadores según el teórico color del cuello de su camisa. No obstante, siguiendo nuestra actual deriva, no tardaremos en oír hablar de “trabajadores de cuello rosa” (“pink-collar worker” /pɪŋk'kɒlə(r)'w3:kə(r)/) para designar a los dedicados a tareas de sanidad y educación, y “trabajadores de cuello verde” (“green-collar worker” /gri:n'kɒlə(r)'w3:kə(r)/) para referirse a quienes trabajan en cuestiones relacionadas con la sostenibilidad.

Capó


Adaptación gráfica de la voz francesa “capot” /kapo/ (“tapa”) para referirse a la “cubierta” del motor de un automóvil. Es curioso el fenómeno de que cada vez haya más personas que digan “capó” para referirse al “maletero”.

Boudoir (/budwar/)

En francés significa “gabinete”, “camarín” (que no “camerino”), “alcoba” o “saloncito” (normalmente, entre el dormitorio y la sala de estar, donde las damas de alta alcurnia recibían a sus íntimos en la Francia de los siglos XVIII y XIX), aunque en la actualidad ha degenerado en dos vertientes: “tocador” (por influencia, como siempre, del inglés) y “sala de citas”.

Crol


Forma hispanizada del inglés “to crawl” /krɔ:l/ (”arrastrarse”, “gatear”, “ir a gatas”), estilo de natación consistente en que uno de los brazos se mueve en el aire dirigiéndose hacia el agua mientras el otro ya se encuentra remando por debajo de ésta y las piernas realizan un batido. Se emplea como sinónimo de “estilo libre” por ser el utilizado por los nadadores en la prueba denominada así (los nadadores que compiten en esta prueba se llaman “crolistas”).

Craquear / Crackear



Pseudo-verbos creados a partir del término informático “crack” /kræk/ (“parche”, “parchear”), que a su vez deriva del verbo “to crack” (“rajar”, “agrietar”, “resquebrajar”, “cascar”, “romper”, “forzar”, “desarticular”, “desmantelar”, “descifrar”, “resolver”) y se refiere a ‘modificar el comportamiento de un programa informático con diversos propósitos’ (activarlo gratuitamente, autenticarlo si es fraudulento, liberar sus limitaciones o períodos de prueba, desactivar contraseñas, etc.)

martes, 13 de octubre de 2009

Claqué / Tap


Aunque este estilo de baile, en el que se mueven los pies rítmicamente mientras se realiza un zapateado sonoro, procede de los EE. UU., donde lo llaman “tap dancing” /tæp'dɑ:nsɪɳ/ (de “tap”: “toque” o “golpecito”), en España hemos preferido la denominación “claqué”, procedente del francés “claquette” (/klakƐt/), que a su vez es una onomatopeya de un sonido seco (“claque” /klak/ significa “bofetada” o “portazo”).

jueves, 8 de octubre de 2009

Cracker (/'krækə(r)/)



Lo mismo que “galleta salada”, pero en la denominación preferida por algunos “petardos” (que es otro de los significados del vocablo, junto a la expresión “to go crackers” —“volverse loco”—). También es otra manera de referirse al hacker o “pirata informático”, con la salvedad de que un “cracker” aplica sus vastos conocimientos de programación e informática para eliminar la seguridad de programas, juegos, sistemas operativos, etc.
No confundir con el “pretzel” (/'pretsəl/) que, aún tratándose de un tipo de galleta salada, se caracteriza por su forma de lazo, por ser de origen alemán (muy popular en Alsacia y también en Baviera, donde no es una galleta sino un tipo de pan) y por su heroico intento de asesinar por ahogamiento a George W. Bush en enero de 2002.

Crisma/s



No es que los que utilicen esta expresión se hayan descalabrado, sino que les parece estupendo convertir el inglés “Christmas” (/'krɪsməs/) en “crisma” para referirse a las tarjetas o felicitaciones de Navidad, lo cual tiene dos pegas: lo primero, que al asunto no se le puede dar la vuelta, ya que en inglés, para decir “tarjeta de Navidad” no utilizan “Christmas”, sino “Christmas card”; lo segundo, que “crisma” tiene otros muchos significados en castellano, como ‘aceite y bálsamo mezclados que consagran los obispos el Jueves Santo para ungir a quienes se bautizan y se confirman, y también a los obispos y sacerdotes cuando se consagran o se ordenan’ (del latín “chrisma”, que a su vez proviene del griego “χρῖσμα”) o ‘cabeza’ (de ahí mi chiste fácil del principio).
Mención aparte merece el galimatías “Christmas de felicitación”. Traducido literalmente querría decir “Navidad de felicitación” o, si admitimos que “Christmas” equivale a “tarjeta/felicitación de Navidad”, sería como decir “felicitación de Navidad de felicitación”.

Balé / ballet (/balƐ/)



El DRAE define esta palabra francesa en toda su amplitud como la ‘danza clásica de conjunto interpretada sobre un escenario’, la ‘música de esta danza’ y la ‘compañía que interpreta este tipo de danza’. Podría sustituirse por “danza clásica” o “baile clásico”, pero estaríamos perdiendo connotaciones.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Caucus


Término adoptado por los demócratas (muy proclives a incorporar al inglés palabras indo americanas) del algonquino “caucauasu” (‘reunión de jefes de las tribus’) para designar el proceso de elección de candidatos a los comicios presidenciales de los Estados Unidos.
Para algunos simboliza, junto con el sistema de elecciones primarias de los EE.UU., el epítome de la democracia directa, aunque en realidad esta “asamblea partidista”, celebrada en estados como Iowa, Nevada o Wyoming para elegir a sus delegados, es más bien una farsa llena de manipulaciones y presiones diseñada para eliminar cuanto antes a los candidatos más débiles o “menos viables”; según Steve Benen (Washington Monthly), «es un sistema secreto, que funciona con normas nada democráticas y desalienta la participación ciudadana» (solo participa el 15% de la población con derecho a voto).
Se trata de una palabra invariable en plural (los “caucus”, no “caucuses”), pues en español la norma para formar el plural de los extranjerismos que acaban en -s dicta que solo son variables cuando son palabras agudas o monosílabas, como en el caso del término “vals” (plural: “valses”).

lunes, 5 de octubre de 2009

Burnout (/bɜ:(r)naʊt/)


Curiosamente, del verbo “to burn out” (“apagarse”, “extinguirse”), aparece una expresión totalmente antónima (“to be burnt out” = estar ‘quemado’), que da nombre al síndrome de “burn-out” o del trabajador quemado, un tipo de tensión (perdón, estrés) prolongada motivada por la sensación de estar realizando esfuerzos sin recompensa alguna, sobre todo en el caso de trabajos sociales o altruistas que supongan el trato con personas e incluso la implicación emocional con éstas (personal sanitario y docente, cuerpos de seguridad, etc., con más incidencia entre el sexo femenino –perdón, género– que entre el masculino), provocando un “desgaste” o “pérdida de la empatía” (estupendos sustitutos castellanos para “burnout”, sobre todo para aquellos que lo pronuncian “burnáu” o lo escriben “bur-nout” o “Born Out”).

viernes, 2 de octubre de 2009

Affaire



Es curioso cómo un galicismo puede cambiar totalmente de connotación si existe por medio un anglicismo, más poderoso, que se escriba o se pronuncie de manera parecida. El DRAE define este vocablo, indicando que se trata de una voz francesa, como ‘negocio, asunto o caso ilícito o escandaloso’ y ‘relación amorosa irregular’, otorgándole esos matices de “ilícito”, “escandaloso” o “irregular” que no existen en el francés original “affaire” /afɛʀ/ (“asunto”, “ocupación”, “tarea”, “negocio”, “cuestión”, “lance”, “caso”, “proceso”), pero sí en el inglés “affair” /ə'feə(r)/ (“asunto”, “caso”, “escándalo”, “ocasión” y “aventura” o “lío amoroso”), equivalente al francés “liaison” /ljƐzÕ/ o, en todo caso, “affaire d’amour”.
Por otro lado, el DRAE también incluye el término “afer”, reminiscencia del español medieval, con el significado de “negocio”, “asunto” o “quehacer”, más acorde con su sentido original.

jueves, 1 de octubre de 2009

Clown (/klaʊn/)


“Payaso” en inglés aunque, como verbo, también significa “hacer el payaso” o “hacer payasadas”, que es exactamente lo que hacen quienes se empeñan en utilizar esta palabra anglosajona (pronunciada y escrita —“clon”— de las maneras más variopintas) en vez de su equivalente en castellano, sin duda origen de alteraciones como la coulrofobia o miedo a los payasos.

Butade

Adaptación gráfica propuesta para la voz francesa “boutade” (/butad/) que, aunque en francés significa simplemente “broma” u “ocurrencia”, aquí preferimos complicarnos la vida con definiciones como “intervención pretendidamente ingeniosa, destinada por lo común a impresionar” (DRAE).

Braquets


Adaptación gráfica del inglés “bracket” /’brækɪt/ (“corchete”, “paréntesis”, “llave”, “soporte”, “ménsula”, “escuadra”, “repisa”, “grupo”, “sector”, “categoría”), considerada a su vez una deformación de “brace” (/breɪs/), para designar los “aparatos de ortodoncia” o “correctores dentales” (‘elementos adheridos a los dientes a los que se adhieren unos finos arcos metálicos con el objeto de corregir las anomalías de posición de las piezas dentales’).