viernes, 29 de mayo de 2009

Cárdigan


James Thomas Brudenell, séptimo duque de Cardigan, se hizo famoso por dos “gestas”: el 25 de octubre de 1854 dirigió la famosa Carga de los Cuatrocientos o Carga de la Brigada Ligera (inmortalizada por la literatura y el cine) durante la batalla de Balaclava de la guerra de Crimea y por unas chaquetas deportivas de punto, con escote en pico, generalmente sin cuello, que formaban parte de su indumentaria y a las que dio nombre. Del mismo modo, la sufrida Rebeca, interpretada por Joan Fontaine en la película de Hitchcock, dio nombre a las chaquetas femeninas de punto, sin cuello, abrochadas por delante y con el primer botón a la altura de la garganta. Como soy tan burdo, seguiré llamando “chaqueta de punto” a todas las chaquetas de punto, aún a riesgo de encontrarme con algún pedante que me diga: «no es una chaqueta, es un cárdigan, y tampoco es azul, sino turquesa».

jueves, 28 de mayo de 2009

Capturar


¡Por supuesto que existe esta palabra en castellano! Eso sí, limitándonos al uso que le hemos venido dando hasta hace poco (‘aprehender a alguien que es o se reputa delincuente, y no se entrega voluntariamente’; ‘aprehender, apoderarse de cualquier persona, animal o cosa que ofrezca resistencia’), no a la innecesaria e incorrecta traducción del inglés “capture” (/'kæptʃə(r)/) que, además de nuestros significados (“apresar”, “tomar”, “conquistar”, “acaparar”), también significa “captar” (algo con la cámara) o “reflejar” (la esencia de algo en una fotografía). De estos usos incorrectos provienen expresiones calcadas como “captura de pantalla” (de “screenshot”) o “captura de datos” (“toma de datos”).
Por otra parte, hay que tener en cuenta que los verbos “capturar” y “captar” no tienen el mismo significado, y por lo tanto no es adecuado usarlos como sinónimos. Según el DRAE, “captar” significa ‘percibir por medio de los sentidos o de la inteligencia, percatarse, comprender’, ‘recoger convenientemente las aguas de uno o más manantiales’, ‘recibir, recoger sonidos, imágenes, ondas, emisiones radiodifundidas’, ‘atraer a alguien, ganar la voluntad o el afecto de alguien’ y ‘atraer, conseguir, lograr benevolencia, estimación, atención, antipatía, etc’. Así, como explica la Fundéu, no resultarían adecuados algunos usos de “capturar” aparecidos en los medios de comunicación, como: «La serie logró “capturar” la atención y el cariño del público joven», «Los señuelos que usan las sectas para “capturar” adeptos». En ambos casos lo pertinente habría sido utilizar el verbo “captar”.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Camping (/'kæmpɪɳ/)


Voz inglesa utilizada para referirse tanto al lugar donde se realiza (“campamento” en castellano) como a la actividad (“acampada” en ese tipo de lugares), con la connotación de que no se trata de un campamento militar, ni juvenil ni montado por cualquier persona o grupo de personas en un lugar despoblado sin infraestructura previa. ¡Qué le vamos a hacer! Curiosamente, en inglés sí que utilizan “camping” para referirse a la actividad, pero no al lugar, ya que lo denominan “camping ground” o “camping site” (caso parecido al de “footing”, “parking” y algún otro ejemplo en el que nos pasamos de listos adoptando anglicismos innecesarios e inexistentes en su origen). La adaptación gráfica propuesta es “campin” (plural “cámpines”) en el caso del lugar, “campismo” en el de la actividad y “campista” en el de quien la realiza.

martes, 26 de mayo de 2009

Caché


Calco del francés “avoir du cachet” /avwaʀdykaʃɛ/ (“tener clase”), que aquí hemos adaptado como “distinción”, “elegancia” o ‘cotización de un artista del espectáculo o de ciertos profesionales que actúan en público’.
También se usa en informática para referirse a la ‘memoria de rápido acceso, situada entre el procesador y la memoria principal’. En este caso, es voz tomada del inglés “cache (memory)” (/kæʃ'memərɪ/), con acentuación aguda por influjo del francés “caché”, que designaba un ‘almacén secreto subterráneo de armas o alimentos’ y que pasó al inglés norteamericano desde el francés de Canadá. En español se usan también, con este sentido, las expresiones “antememoria”, “memoria de reserva” o “memoria intermedia”.

lunes, 25 de mayo de 2009

Bustier


¡Consejo para solteros de oro! Acompañe a su potencial pareja de compras a una tienda de lencería y observe atentamente sus hábitos de consumo. Si compra (y, por tanto, utiliza) “corpiños” o “sostenes”, debe alejarse de esa mujer lo antes posible, ya que carece totalmente de glamour y no es nada chic. Si, por el contrario, se decanta por un “bustier” (exactamente lo mismo, pero en francés), quiere decir que es su media naranja, una persona sofisticada y total trendy.

jueves, 21 de mayo de 2009

Barman (/'bɑ:mən/)



Del inglés “bar” (“cantina”, “barra”, “mostrador”) y “man” (“hombre”), indica la persona que atiende a los clientes en la barra de un bar, pub, etc. También existen las palabras “bartender” /'bɑ:tendə(r)/ (sobre todo en EE. UU.), el políticamente correcto “barstaff” /'bɑ:stɑ:f/ (“personal de barra”, evitando distinciones de sexo, perdón, género) e incluso el femenino “barmaid” /'bɑ:meɪd/ (nunca “barwoman”). En España se le suele llamar “camarero”, y en Hispanoamérica tienen las palabras “cantinero” y “mesero”, facilitando esta última las cosas a la hora de distinguir entre quienes atienden en la barra y quienes atienden las mesas.
También hay quien me ha sugerido la palabra “barista”, pero no es exactamente lo mismo: se trata de un vocablo italiano referido al profesional especializado en el café de alta calidad. Y tampoco hay que confundir esta última con “barrista” (artista de circo que trabaja en las barras fijas), del mismo modo que no conviene confundir la “barra americana” con la “cocina americana”.

Bullying (/'bʊliɪŋ/)


Junto con mobbing (que muchos pronuncian “moving” /ˈmuːvɪŋ/, ya sea por influencia de la canción de Macaco o no), es una palabra desgraciada y doblemente de moda (por el mal uso del lenguaje y, sobre todo, por quienes lo sufren), derivada del término “bully” /'bʊlɪ/ (“abusón”, “matón”, “peleón” o, como verbo, “intimidar”). Sin embargo, en castellano tenemos palabras perfectamente aplicables a la actitud de esos cobardes matones imberbes, como “acoso escolar”, “hostigamiento escolar”, “acoso moral”, “intimidación” o “abuso”, salvo para el Diario de León, donde prefieren la alternativa “bouling”, o el canal de televisión Cuatro, donde lo confunden con “buying”.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Bendecido («que tengas un bendecido día»)


Traducción de “have a blessed day” por parte de algún vago que no se ha molestado en pensar cinco segundos para dar con cualquier equivalente en castellano (“que tengas un buen día”, “que Dios te bendiga”, “ve con Dios”, “que tengas un día de bendiciones”). De todos modos, la expresión de marras es casi exclusiva de los EE. UU. (ya se sabe: “God bless America”, “In God we trust” y demás parafernalia), por lo que es posible que la gente se extrañe si la soltamos en otros países de habla inglesa.

martes, 19 de mayo de 2009

Bufé


Del francés “buffet” (/byfɛ/), originariamente hacía referencia al “aparador” sobre el que se pone la comida para ser servida al público, para después ampliarse el significado a la comida dispuesta junto con su cubertería sobre un mueble para que los comensales se sirvan ellos mismos. A la hora de redactar sus definiciones, la RAE también ha incluido la adaptación que el inglés ha hecho de este término (“cantina”, “cafetería”, “coche-restaurante”, “bar”): ‘comida, por lo general nocturna, compuesta de platos calientes y fríos, con que se cubre de una vez la mesa’; ‘mesa o conjunto de mesas donde, en reuniones o espectáculos públicos, se ofrecen estos platos’; ‘en estaciones de ferrocarriles y otros sitios, local para tomar refacción ligera’.
También hay quien lo escribe “buffett”, posiblemente como homenaje al conocido inversor, empresario y filántropo estadounidense, de nombre Warren, e incluso quien se hace un lío entre el “bufé” y el “bufete” de abogados, algo natural si se tiene en cuenta que este último (‘estudio o despacho de un abogado’) tiene su origen en el mismo vocablo francés.
Aviso para los amantes de la lengua del Imperio: lo que aquí llamamos “bufé”, allí lo llaman “all-you-can-eat” (algo así como “come todo lo que puedas”) o “self-service” /ˌself'sɜ:vɪs/ (si nos atenemos al sentido de ‘comida dispuesta junto con su cubertería sobre un mueble para que los comensales se sirvan ellos mismos’). Este problema no lo tienen en algunos países hispanoamericanos como Argentina, donde lo denominan “diente libre” o “tenedor libre”, del mismo modo que a la “barra libre” la denominan “canilla libre”.

lunes, 18 de mayo de 2009

Buen apetito


Figura de dicción tomada del francés “bon appétit!” (/bƆnapeti/), cuando en castellano suele decirse “¡buen provecho!” o “¡que aproveche!”, ya que en español “buen apetito” alude a una persona que come bien («es una persona con buen apetito»). Otra cosa es que sea de buena o mala educación: aunque no estén aceptadas por los libros clásicos de protocolo, en realidad suelen ser admitidas de buen grado y son muy utilizadas por todo el mundo. Así que… “Enjoy your meal!”

viernes, 15 de mayo de 2009

Budget (/'bʌdʒət/)


Se conoce que hay gente que no le llega el “presupuesto” (sustantivo) para comprarse un buen diccionario, y eso que hasta en el más pequeñito y “económico” (adjetivo) pueden encontrarse palabras castellanas suficientes para no tener que hacer el ridículo.

Broker (/'brəʊkə(r)/)


No soy muy partidario de jugarme mis ahorros en la bolsa, del mismo modo que no me gusta el casino ni las “tragaperras”. En cualquier caso, si la avaricia puede con usted, acepte este consejo: no confíe su dinero a vulgares “agentes de negocios”, “intermediarios financieros” o “corredores de bolsa”, quienes a buen seguro acabarán arruinándole; déjese asesorar por “brókeres” (‘agente intermediario en operaciones financieras o comerciales que percibe una comisión por su intervención’) y se hará rico en pocos días.

lunes, 11 de mayo de 2009

Banner (/'bænə(r)/)



Literalmente significa “bandera”, “estandarte” o “pancarta”, aunque pocos se acordarán ya de este significado: hoy en día, si nos hablan de un “banner”, seguramente se estarán refiriendo al 'anuncio o aviso publicitario' que aparece en una página de internet y que suele enlazar con el anunciante.

Bushman (/ˈbʊʃmən/)


Prueba fehaciente de cómo no sólo la televisión atonta a las masas, sino que la mayoría de programas de televisión (y, por ende, sus creadores) son bastante estúpidos.
La lengua afrikáans dio el nombre de “boschjesman” (hombre del bosque) a los individuos de una tribu situada al norte de la región del Cabo, genéticamente similares a los primeros grupos que abandonaron África para colonizar el resto del mundo y caracterizados por tratarse de una sociedad neolítica de cazadores-recolectores que habla una lengua joisana (peculiar por incorporar chasquidos con la lengua). Existen tribus similares en Botswana, Namibia, Angola, Zambia, Zimbabwe y Camerún. El término “boschjesman” se tradujo al inglés como “bushman” (hombre de los arbustos o matorrales) y al castellano como “bosquimán” o “bosquimano”.
Naturalmente, poco les importa a los productores de Cuatro que “bushman” no sea ni el término original ni el vocablo castellano, cuando en su reality “Perdidos en la Tribu”, que consiste en enviar a varias familias españolas a convivir con diversas tribus de otras culturas, denominan “los bushman” (a modo de “Los Simpson”) a una tribu de “bosquimanos” de Namibia que se ven obligados a sufrir el etnocentrismo de la familia Molina.
Aprovecho la ocasión para recomendar el estupendo y divertidísimo libro El Antropólogo Inocente, de Nigel Barley.

Amateur



Calco del francés (/amatœr/) utilizado para referirse a lo que la gente normal denomina simplemente “aficionado” o “no profesional”. En inglés también tiene la connotación de “chapucero”. Como de costumbre, hay quien va más allá y se inventa el derivado “amateurismo” (‘condición de aficionado o no profesional’, ‘práctica no profesional de una actividad o de un deporte’).

jueves, 7 de mayo de 2009

Abstract



En la Universidad de La Rioja, un profesor de Ciencias del Trabajo encarga un trabajo a sus alumnos, uno de cuyos puntos consiste en realizar un «resumen tipo “abstract”».
Como siempre había pensado que “abstract”, además de “abstracto”, significaba “resumen”, “sumario”, “extracto” o “sinopsis”, me he puesto a indagar sobre el tema y he encontrado una definición estupenda, “una [sic] ‘abstract’ es un breve, apropiado y comprensivo resumen de un artículo, contenido académico y científico”, que no viene sino a confirmar todas mis sospechas: el mencionado profesor es un imbécil; si no, no encargaría a sus alumnos la confección de un “resumen tipo resumen”, ni de un “sumario tipo sumario”. Eso sí, el premio “dos tontos muy tontos” se lo lleva ex aequo junto con el pardillo de la definición, a quien no se le nota nada que la ha traducido a lo bestia del inglés: “appropriate” (“adecuado”, “oportuno”) lo traduce directamente por “apropiado”, y todavía se supera a sí mismo traduciendo “comprehensive” (“completo”, “exhaustivo”) por “comprensivo”.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Apartheid (/ə'pɑ:teɪt/)



Voz neerlandesa que significa “apartamiento”, “separación” y que en afrikáans (variedad del neerlandés que se habla en Sudáfrica) adquirió el sentido específico de “segregación racial”. “Apartheid” tiene la connotación de referirse al sistema político discriminatorio implantado en la República de Sudáfrica de 1948 a 1994, caracterizado por la segregación racial establecida por la minoría blanca, pero no debe extenderse su uso a otros contextos, pues en español existen términos como “racismo”, “discriminación” o “segregación”, perfectamente equivalentes. Lo curioso es que el objetivo de la división de razas era el desarrollo; y es que hace más daño un imbécil con buenas intenciones que un sabio con malas.

Briefing (/'brɪ:fɪɳ/)


Si alguna vez les invitan a una “sesión” o “reunión informativa”, no se les ocurra acudir, pues sin duda será un auténtico bodrio carente de todo interés. Si reciben un “informe”, tampoco se les ocurra leerlo, ya que estarán perdiendo el tiempo. En cambio, si alguna vez son invitados a un “briefing” (o, aún mejor, si les dicen que los van a “brifear”), mi consejo es que cancelen todos sus compromisos para asistir a tan singular acontecimiento (y no olviden mejorar su look con sus atuendos más fashion, puesto que seguro que habrá varias celebrities entre el resto de asistentes). Asimismo, si reciben un “briefing”, léanlo con atención: seguramente contenga información de vital importancia para el destino de la humanidad.

Branding



De “brand” /brænd/ (“marca”, “tipo”, “estilo”, “hierro de marcar”, “tizón”, “tea”), que originariamente se utilizaba en el contexto de “marcar con hierro candente” a las reses, provienen las expresiones “brand image” (“imagen de marca”), “brand name” (“nombre de marca”) y “branding” (‘proceso de hacer y construir una marca a partir de su nombre, símbolo, valor, etc.’). Además, lo crean o no, también es una moda, paralela a los tatuajes y los pendientes, que consiste en ser marcado al hierro como el ganado.
Por otra parte, el uso de las redes sociales y otros medios de comunicación social para la promoción laboral o comercial de particulares y profesionales ha hecho que cobre especial importancia el concepto de “marca personal” con el sentido de ‘imagen profesional’, por analogía con la expresión “marca comercial”. Así, es habitual encontrar en los medios de comunicación noticias como «¿Cuáles son las claves para construir una adecuada “personal branding”?» o «Uno de los perfiles más demandados es el del experto en “personal branding”», en las que se hace uso de la voz inglesa “personal branding” para hacer referencia a esta promoción comercial o profesional de una persona o de un profesional autónomo en internet mediante su participación en medios y redes sociales, bitácoras, páginas de internet y otros foros. No obstante, se recomienda utilizar un término preferible al anglicismo como “(promoción de) marca personal”.