martes, 31 de agosto de 2010

Crowd funding (/kraʊd'fʌndɪŋ/)



También denominado “crowd financing” o “crowd sourced capital”, se podría traducir literalmente como “financiación en grupo”. Aunque, como ya hemos visto en el artículo (perdón, post) anterior y en muchos otros, la traducción por las bravas no siempre es lo más conveniente, eso no quiere decir que el que suscribe abogue por la utilización masiva de términos anglosajones, entre muchas otras razones porque la falta de conocimiento del inglés puede provocar que hagamos el ridículo, como el autor del artículo ¿Cómo convencieron a Alex de la Iglesia?, publicado en XL Semanal el 13 de febrero de 2010, que se hace un lío entre “financiar” y “fundar” y escribe “crowd founding”, o el de la noticia El “crowfunding”, una alternativa para los emprendedores, de la televisión de “la lideresa”, que confunde a los “cuervos” con las “multitudes”.


Se trata de una actividad basada en compartir la financiación de un proyecto (ayuda humanitaria, manifestaciones artísticas, campañas políticas, etc.) por medio de pequeñas aportaciones económicas entre todas las personas que deseen apoyarlo, normalmente a través de internet y con la posibilidad de permanecer en el “economato”. Es decir, que en español, para aludir a este procedimiento, pueden emplearse términos como “financiación colectiva”, “financiación popular”, “microfinanciación en masa”, “micromecenazgo” o la expresión tradicional “suscripción popular”. Eso sí: no debe confundirse con “microcrédito” (otro neologismo), que se refiere a los pequeños préstamos a bajos tipos de interés otorgados a organizaciones o particulares con escasos recursos en países pobres (el “crowdfunding” es fundamentalmente a fondo perdido, al contrario que un “microcrédito”).
Aprovecho la ocasión para recordar a mis cientos de miles de lectores y seguidores los altos costes e infinidad de quebraderos de cabeza que la redacción de este diario (perdón, blog) ocasiona a vuestro admirado y sufrido gruñón del idioma, por lo que cualquier iniciativa de este tipo será más que bienvenida (eso sí: la calderilla os la guardáis para la zona azul u otros menesteres que creáis convenientes; lo mío lo prefiero en “formato papel”, sobres genoveses o cuentas en Suiza).

The Casa Gallega

O los problemas de los traductores automáticos.

jueves, 26 de agosto de 2010

Driver (/'draɪvə(r)/)



El DRAE ya ha incluido la definición ‘programa que permite a una computadora manejar los componentes que tiene instalados’ como segunda acepción del término “controlador”, pero todavía hay quien no se da por enterado y sigue utilizando la palabra inglesa.

Chovinismo



Calco del francés “chauvinisme” /ʃovinism/ (‘exaltación desmesurada de lo nacional frente a lo extranjero’; ‘creencia narcisista próxima a la paranoia y la mitomanía de que lo propio del país, o región, al que uno pertenece es lo mejor en cualquier aspecto’), epónimo del apellido del patriota francés de la época napoleónica Nicolas Chauvin, utilizado posteriormente en la comedia “La escarapela tricolor” (La cocarde tricolore), de los hermanos Cogniard, en la cual el protagonista, de nombre Chauvin, personifica un patriotismo exagerado.
Es preferible esta forma, que refleja la pronunciación hoy mayoritaria y acorde con la del étimo francés, a la variante “chauvinismo”, más fiel a la grafía francesa, pero que no refleja la pronunciación más extendida en el español actual. Lo mismo cabe decir de los derivados “chovinista” (preferible) y “chauvinista”.
También hay quien utiliza el término “jingoísmo”, calco del inglés “jingoism” (/'dʒɪŋgəʊɪzəm/), “patriotería”, “patrioterismo” (con la connotación de un nacionalismo o imperialismo exaltado que propugna la expansión violenta sobre otras naciones).

martes, 24 de agosto de 2010

Comportamental



Traducción por las bravas del inglés “behavioral” /bɪˈheɪvjərəl/ (“de conducta”, “conductual”), utilizada en el ámbito de (perdón, a nivel de) la psicología y la psicoterapia.

La obsesión con el inglés...

...provoca que hagamos el ridículo.


Como en muchas otras ocasiones, la manía de evitar el castellano a toda costa causa situaciones ridículas. Así, en esta tienda de Zahara de los Atunes, en vez de llamar al establecimiento "Farah Complementos" o "Complementos Farah", optan por "Farah Complement's". "Farah Complements" (en plural) o "Farah's Complements" ("Los Complementos de Farah") ya serían totalmente innecesarios, pero ese huérfano genitivo sajón descoloca a cualquiera. Eso sí, la tienda era super-fashion y mega-trendy, osea, ¿me entiendes?