martes, 31 de mayo de 2011

Forma


En México y otros países lindantes con el Imperio, por influencia del inglés “form” (/fɔː(r)m/), se está generalizando el uso de esta palabra para referirse al ‘impreso con espacios en blanco’, en vez de “formulario”, “impreso” o “modelo”, que es lo más común.

jueves, 26 de mayo de 2011

Forming


El mundo empresarial español siempre está a la vanguardia, no sólo en su propio ámbito, sino en cualquier otro, el lingüístico sin ir más lejos. Conscientes de las limitaciones de la lengua inglesa pese a tratarse del idioma que consta con mayor número de palabras, nuestros gurús del management, con su incansable afán de superación y renovación, están constantemente acuñando nuevos términos y expresiones, a cual más novedosa, todas ellas enormemente útiles y acordes con la semántica, ortografía y gramática del inglés. Así, del verbo “to form” /fɔː(r)m/ (“formar(se)”, “fundar”, “elaborar”, “formular”, “construir”, “hacer(se)”, “tomar forma”), cuyo sustantivo es asimismo “form” (“forma”, “bulto”, “silueta”, “clase”, “tipo”, “formulario”, “impreso”, “curso”, “clase”), estos señores se inventan otro sustantivo nuevo e inexistente (hasta ahora) en la lengua inglesa: “forming”. Ante el desconcierto de todos, nos explican que se trata de una de las etapas por las que un gestor de proyectos ha de pasar para crear un equipo de proyecto, y que su equivalente más cercano en castellano sería “integración”; eso sí, con la salvedad de la infinidad de connotaciones nuevas e imprescindibles que hacen de “forming” un término indispensable y en ningún caso sustituible por “integration”. De la misma manera, el resto de las etapas serían las siguientes: “storming” o “agitación” (¡qué más da que “to storm” no tenga nada que ver con eso, sino con “asaltar”, “irrumpir”, “salir precipitadamente” o “enfurecerse”), “norming” o “normalización” (esta es mi preferida, porque “norm” ni siquiera es un verbo), “performing” o “ejecución” (¿será una ironía que “performing” sea el adjetivo que se da a los animales amaestrados?) y “adjourning” o “cierre” (¡a quién le importa que la palabra correcta sea “adjournment”, o que no signifique “cierre”, sino “suspensión” o “aplazamiento”!)

Forfait


Calco del francés “forfait” /fƆrfƐ/ (“tanto alzado”) utilizado en el ámbito del turismo y de la ópera con el sentido de ‘abono que se paga por anticipado, a un precio global convenido, para el uso de un conjunto de servicios o de instalaciones’ y, especialmente, ‘abono para utilizar los remontes en una estación de esquí’. También se emplea en la locución adverbial o adjetiva “à forfait” (‘a un precio global acordado por anticipado’): viajar a forfait, viaje a forfait. En español debe adaptarse la pronunciación a la grafía y decirse /forfáit/. Existen alternativas españolas al galicismo, como “paquete (turístico)”, “abono (para los remontes/para la temporada operística)” o “precio global acordado”, según los contextos.
También se ha puesto de moda últimamente en el mundillo del “managemén” el término “forfaitario”, otro calco del francés (“forfaitaire” /fƆrfƐtƐr/) apropiado para quienes las versiones castellanas “a tanto alzado”, “de montante fijo”, “cantidad estipulada”, etc. les parecen demasiado zafias.

Footing (/'fʊtɪɳ/)



Este es uno de los casos en los que los vanguardistas del lenguaje se pasan de listos: no existe ni en castellano ni en inglés; bueno, sí que existe en inglés, pero no con el significado que se le está dando por estos lares. “Footing” quiere decir “asidero” o “posición”, aunque la RAE lo reconoce (curiosamente, como “voz francesa”, indicando el cambio de sentido del inglés), definiéndolo como “paseo higiénico que se hace corriendo con velocidad moderada al aire libre”, es decir, “jogging” (/'dʒɒgɪɳ/), que sería la palabra correcta en este caso, si es que queremos evitar a toda costa el uso de nuestra lengua.
Para los amantes del espanglish, existe la versión “yoguear” aunque, debido a la arbitrariedad de esta jerga, deberán disputarse el término entre la versión alternativa a “trotar” y la de “hacer yoga”, puesto que ya hay a quien utilizar dos palabras le parece demasiado engorroso y cansado, por lo que se les ha ocurrido simplificarlo en “yoguear”.
Para el significado que buscan quienes utilizan este falso anglicismo, en castellano contamos con los verbos “trotar” o “correr”, así como con el sustantivo “aerobismo” (deporte que consiste en correr al aire libre), derivado del adjetivo “aeróbico”.

Fólder


Calco del inglés “folder” (/'fəʊldə(r)/) que se emplea en varios países americanos como sustituto de “carpeta” o “archivador”. Como bien dice D. Pancracio Celdrán, «la Real Academia lo incluye sin rubor en el diccionario oficial, pero son ganas de molestar. ¿Qué necesidad hay de recurrir a préstamos lingüísticos?»

miércoles, 25 de mayo de 2011

Golaveraje



Curioso y a la vez bochornoso cómo nos empeñamos en hacer el ridículo cuando calcamos innecesariamente expresiones de otras lenguas. En este caso, tomamos la expresión “goal average”, en la que ambas palabras vienen del inglés (“goal” /gəʊl/: “meta”, “objetivo”, “portería”, “arco”, “gol”; y “average” /'ævərɪdʒ/: “promedio”, “media”) y nos da por pronunciarlas como si vinieran del francés, dándole a “average” esa terminación en /-aƷ/ que nos parece tan elegante (“gol averás”). Sin embargo, “gol” en francés es “but” (/byt/), y “promedio” es “moyenne” (/mwajƐn/), con lo que si sentimos la necesidad imperiosa de evitar nuestra propia lengua, lo correcto en todo caso sería utilizar la pronunciación anglosajona. Aquellos que tengan un poco más de sensatez tienen alternativas como “diferencia de goles/puntos/tantos” o “coeficiente/diferencial de goles/puntos/tantos”.

Dropear(se)



Además de los significados en el apasionante mundo de la informática, sobre todo en el de los juegos (“abandonar”), este calco del inglés “to drop” /drɒp/ (“dejar caer”, “caerse”, “bajar”, “disminuir”, “lanzar”, “soltar”, “abandonar”, “dejar”) es bastante común en la jerga de algunos deportes como el surf (‘bajarse de la ola’), el patinaje (‘patinar de frente a una rampa y caer al vacío’) o el golf. También existen calcos completos de expresiones con “drop” que dan lugar a desvaríos como “dropéame unas lines”, de “drop somebody a line” (“mandar / escribir a alguien unas líneas / palabras”).

Center (/sentə(r)/)



Últimamente se está popularizando esta palabra inglesa en la jerga del baloncesto en detrimento de las tradicionales “pívot” (voz tomada del francés pivot /pivo/, con pronunciación llana probablemente influida por el inglés), que significa ‘jugador de baloncesto cuya misión básica consiste en situarse en las cercanías del tablero para recoger rebotes o anotar puntos’ o ‘jugador de balonmano cuya función es jugar en el centro de ataque en la línea de la defensa contraria e intercalado entre los defensores oponentes’ y “pivote”, que ya existe con otros sentidos en el español general y resulta más recomendable que “pívot” (y, por supuesto, que “center”), pues es, en realidad, el equivalente formal en español de la palabra francesa.

jueves, 19 de mayo de 2011

Flick (/flɪk/)


Término del mundo del jóckey para referirse al golpe de muñeca con el cual se levanta la bola. En inglés significa “coletazo”, “giro”, “movimiento rápido”, “capirotazo” o “latigazo”.

Folclore


Adaptación gráfica de la palabra compuesta inglesa “folklore” /'fəʊklɔ:(r)/ (“folk” /fəʊk/, “pueblo”, más “lore” /lɔː(r)/, “conocimiento”), indica el conjunto de creencias, costumbres, artesanías, etc., tradicionales de un pueblo, así como la ciencia que estudia estas materias. Existe también la variante folclor, más usada en América que en España, así como los derivados “folclórico”, “folclorista”, etc. Son también válidas las formas que conservan la -k- etimológica: “folklor(e)”, “folklórico” y “folklorista”.

Fly / flai


En el deporte del balonmano, lance en el que un jugador aprovecha el pase de un compañero para marcar sin que el balón toque el suelo; en el baloncesto, pase y salto para jugar el balón en el aire sobre la canasta. Parece un calco del inglés “fly” (/flaɪ/) puesto que, teniendo en cuenta ambas acepciones, bien podría sustituirse por “vuelo” (¡y qué sencillo sería utilizar simplemente esta palabra!); sin embargo, “fly” sólo tiene relación con “vuelo” como verbo (“volar”, “pilotar”, “ir en avión”), ya que como sustantivo significa “mosca” o “bragueta”.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Flower power (/'flaʊə(r)'paʊə(r)/)


Consigna (perdón, eslogan), supuestamente inventada por el poeta estadounidense Allen Ginsberg en 1965, y utilizada por los hippies como símbolo de la ideología de la no violencia. Cuatro años más tarde, con ocasión del festival de Woodstock, parece ser que ya se habían cansado de las flores y de cualquier otro tipo de vegetación, porque arrasaron con todo lo que encontraron a su paso.

Flirtear


Aunque esta palabra aparece en el diccionario de la RAE, ¿por qué utilizar un anglicismo cacofónico y difícil de pronunciar cuando tenemos fantásticos equivalentes en castellano? En vez de este calco de “flirt” (/flɜː(r)t/), yo prefiero decir “coquetear”, “galantear”, “cortejar”, “enamorar”, “piropear”, “conquistar” o “engatusar”.

martes, 17 de mayo de 2011

Cachear



Aunque el DRAE solo recoge una definición para este vocablo (‘registrar a alguien para saber si oculta objetos prohibidos, como armas, drogas, etc.’), los botarates de Investigar 11S se inventan otra acepción a partir de otro de los significados de la palabra “caché” (‘memoria de acceso rápido de un computador, que guarda temporalmente entre el procesador y la memoria principal las últimas informaciones procesadas’), intuyo que con el sentido de “crear una memoria intermedia” o “mantener información en la antememoria”.

lunes, 16 de mayo de 2011

Dauntán



Adaptación gráfica del inglés “downtown” (/ˈdaʊnˈtaʊn/), término forjado en la ciudad de Nueva York en la década de 1830 para designar la zona antigua de la ciudad, ubicada en el extremo sur de la isla de Manhattan, en contraposición a los nuevos barrios que iban apareciendo hacia el norte de la isla. Más adelante ha ido surgiendo toda una variedad de diferentes acepciones metafóricas y jergales para referirse a la comisaría de policía, sexo oral, heroína (por oposición a “uptown” /ˈʌpˈtaʊn/, que sería cocaína), canastas más allá de la línea de tres puntos en baloncesto, etc.
Es cuando menos curiosa la coincidencia entre la expresión española “bajar al centro” (aunque a veces de hecho se suba o el recorrido transcurra por una llanura, o incluso ni siquiera sea el centro geográfico, sino el “casco viejo” o la “zona comercial”) y la anglosajona “go downtown”, con la salvedad de que “centro” no tiene exactamente el mismo significado que “downtown”, principalmente debido al hecho de que las ciudades inglesas, estadounidenses, etc. no están estructuradas de la misma manera que las españolas o americanas (aunque en algunos países como México cada vez imitan más esa disposición geográfica). Así, la traducción más correcta de “downtown” sería “distrito financiero”; en el caso de Manhattan, el verdadero “centro” no sería el “downtown”, sino el “midtown” (/ˈmɪdˌtaʊn/).
La confusión se vuelve aún mayor si entra en escena el espanglish, cuyos hablantes (o “rebuznantes”) se han inventado la expresión “ir debajo de la ciudad” (también “ir a la citi”), aunque al fin y al cabo es allí, a las cloacas, donde se podría enviar a todos los que se empeñen en hacer que tanto Shakespeare como Cervantes se remuevan en sus tumbas.

sábado, 14 de mayo de 2011

Epicentro


Los epicentros no son hechos o eventos, sino puntos o lugares de la corteza terrestre, y por lo tanto no es correcto decir que suceden, sino que se localizan en un lugar.
En las noticias relacionadas con el terremoto de Murcia, algunos medios de comunicación se refieren al epicentro del movimiento sísmico como si se tratara de un hecho o suceso: «El epicentro se produjo a cinco kilómetros del casco urbano y afectó a Murcia, Mazarrón, Cartagena y Águilas»; «El epicentro fue en Lorca, donde hubo algunos daños a los edificios».
Epicentro significa ‘centro superficial del área de perturbación de un fenómeno sísmico’, según lo define el DRAE. Es decir, se trata de lugares o puntos de la corteza terrestre, por lo cual resulta inadecuado decir que ocurren o se producen; lo apropiado es hablar de que se localizan.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Flipar


Hemos convertido el inglés “to flip” /flɪp/ (“tirar”, “echar” y “perder la cabeza”, además de la expresión “to flip one’s lid”, “perder los estribos”), en “flipar” (estar bajo los efectos de una droga, estar o quedar entusiasmado –“la gente flipaba con la música”–, agradar o gustar mucho –“me flipan las motos”–, drogarse –“se flipaba todos los días”), ampliando y modificando el significado original por arte de birlibirloque.

Flip-flops


Otra manera que tienen en inglés de decir “sandals” (“sandalias”, “chancletas”, “hawaianas”), y que nunca pensé que vería utilizarse en castellano. Pero claro, leo XL Semanal todos los fines de semana.

Flashback (/'flæʃbæk/)


El DRAE (sin propósito de enmienda) lo define como “en una película, interrupción de la acción en curso para presentar los hechos que, ocurridos en un tiempo anterior, guardan relación con ella”; es decir, lo que los que hablamos en castellano denominamos “salto atrás” o “escena retrospectiva” (aquella que altera la secuencia cronológica de la historia, conectando momentos distintos y trasladando la acción al pasado por medio de una vuelta repentina y rápida al pasado del personaje) y, en retórica, “analepsis” (pasaje retrospectivo que rompe la secuencia cronológica de una obra literaria). Lo que no incluye el DRAE es su antónimo, “flashforward” /'flæʃ'fɔ:rwərd/ (palabro famoso por la serie de televisión), recurso que traslada la acción al futuro.

martes, 10 de mayo de 2011

Esquipear / Eskipear



Feísimos calcos del inglés “skip” (/skɪp/) para referirse al hecho de “saltarse”, “faltar a” o “fumarse” una clase o una reunión. Queda patente que los mendrugos del espanglish se han “esquipeado” todas las clases que han podido y más, porque no se enteran de nada.

lunes, 9 de mayo de 2011

Dealer (/'di:lə(r)/) / Díler



Sustantivo inglés fácilmente traducible en español en función del contexto: “comerciante”, “apoderado”, “intermediario (financiero)” o “distribuidor”, si se está hablando de transacciones mercantiles o económicas; “camello” o “[narco]traficante”, si se trata de asuntos relacionados con drogas; “consignatario” o “tratante”, en el mundo (perdón, a nivel de) la ganadería o el arte; “concesionario” o “representante” de un determinado fabricante de vehículos; “corredor” de bolsa o de valores; “tallador” o “repartidor” de casino, etc.

Bimensual, bimestral, bienal y bianual

Revista Donde Dice... N.º 6.


Bimensual es el adjetivo con el que se designa lo que ocurre o se hace dos veces al mes. El espacio de tiempo de dos meses es un “bimestre”, luego lo que suceda o se repita cada bimestre será bimestral. Con el adjetivo “anual” no cabe ninguna duda: es lo que sucede una vez al año. Pero si es dos veces al año será bianual. Dos años son un “bienio”, voz a la que corresponde el adjetivo bienal, que se aplica a ‘lo que sucede u ocurre cada dos años’. Además, lo “quincenal” (cada quince días) es al mismo tiempo bimensual, aunque lo bimensual no tenga por qué ser quincenal, ya que no todo lo que sucede dos veces al mes sucede cada quince días. También lo “semestral” (cada seis meses) puede equivaler a bianual, sin viceversa.

Core capital (/kɔ:(r)'kæpɪtəl/)



En las noticias relacionadas con la reorganización en España de las cajas de ahorros se está empleando con frecuencia el giro inglés “core capital”, expresión que se emplea para aludir a los recursos que los bancos tienen siempre disponibles para poder hacer frente a los imprevistos, y se considera que entra en la parte principal de su patrimonio, por lo que las traducciones más adecuadas son “capital principal” o “capital básico”.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Cadi




Adaptación gráfica propuesta para la voz inglesa “caddie” o “caddy” /'kædi/ (‘persona que lleva los palos a un jugador de golf, además de proporcionar consejo y apoyo’). La palabra “caddie” proviene del occitano “capdèth” o “capdet”, que en francés evolucionó en “cadet” /kadɛ/ (“menor”, “juvenil”, referida a los “Cadets de Gascogne”, capitanes al servicio del ejército francés en el siglo XV, elegidos entre los hijos menores de la aristocracia) y en castellano en “cadete” (joven noble que se educaba en los colegios de infantería o caballería o servía en algún regimiento y ascendía a oficial sin pasar por los grados inferiores, alumno de una academia militar).

Cros



Forma adaptada del inglés “cross country” /krɒs'kʌntrɪ/ (“campo a través”) referido a las ‘carreras de larga distancia a campo traviesa’ (acepción que, como indica Félix Rodríguez, de la Universidad de Alicante, precisa de la palabra “country” si viviéramos en el Reino Unido, pues “cross”, en modo simple, hace referencia a una cruz), además de, en boxeo, al ‘puñetazo horizontal y circular contra el mentón’. Algunos van más allá y se inventan el palabro “crossista” (es decir, ‘corredor de campo a través’).
También existen los términos “motocrós” (adaptación gráfica propuesta para la voz francesa “motocross”, acrónimo de “motocyclette” /mƆtƆsiklƐt/ —“motocicleta”— y el inglés “cross country”, para designar a la ‘carrera de motocicletas a través del campo o por circuitos accidentados’) y “ciclocross” (‘modalidad de ciclismo en la que los participantes corren a campo traviesa o por un terreno lleno de desniveles y desigualdades’).

El léxico empresarial al uso...


Juan Gómez Pérez, consultor de “Prais Guaterjáus an Cúper”(P.G.A.C.), fue detenido ayer en las oficinas de esta empresa por «desafiar a los directivos, al utilizar en repetidas ocasiones un correctísimo español en su labor profesional», según consta en la denuncia presentada en la comisaría madrileña de la calle de la Luna.
El detenido, según los testigos, habría provocado diversas escenas de terror lingüístico entre sus compañeros. Los problemas comenzaron en abril, cuando Gómez Pérez llegó a la empresa e insistió en poner Jefe de producto en su tarjeta de visita, en lugar del ‘Product Manager’ que aparecía en las de sus compañeros.
«Desde el primer día nos extrañó su actitud», comentó Francisco de Borja Acebo-Guindaleda y Álvarez de Las Asturias, Account Manager (director de cuentas) de PGAC, pero nunca creímos que fuera a reaccionar con la violencia verbal con que se despachó después».
Un mes más tarde, durante la presentación del catálogo comercial, Gómez Pérez proyectó sobre una pantalla varias láminas que mostraban rótulos escritos en un perfecto castellano, mientras comentaba en voz alta los gráficos y cifras de la empresa en un discurso totalmente desprovisto de anglicismos.
Ante los ojos de sus compañeros -«horrorizados», según su propio testimonio- desfilaron varias decenas de frases escritas en la lengua de Cervantes sin que el consultor mostrara ningún pudor o vergüenza por lo que estaba haciendo. «El catálogo de la empresa había sido traducido y, por lo tanto, manipulado», aseguró el Managing Director (director general), Juan Jacobo O´Callaghan García-Carrizosa de Fontejudo: «Este sujeto había sustituido todos los ‘markets’, ‘targets’, ‘inputs’, ‘slides’ y ‘sponsors’ por mercados, objetivos, entradas, diapositivas y patrocinadores y otros varios que fueron apareciendo.
«El resultado fue que no entendíamos nada de la presentación, provocando el desconcierto general». Además, y según consta en la denuncia, el detenido habría cambiado las palabras ‘outsourcing’, ‘finances’ y ‘transactions’ por subcontratas, finanzas y transacciones. «Y se había quedado tan ancho; hasta ahí podríamos llegar», comentó indignado el responsable de PGC.
Gómez Pérez no pudo terminar su presentación, pues fue reducido por dos compañeros de la empresa -el Phone&Door Manager (recepcionista) y el Security Surveillance Officer (vigilante jurado)- y maniatado hasta la llegada de la policía municipal, que puso al consultor a disposición judicial. «Lo ha hecho para provocar», comentaba ayer Ramón María Antúnez de Biedma y Fernández-Malvarrosa, consultor de PGC, refiriéndose a la actitud de Gómez Pérez.
«¿Quién se cree que es?, ¿un Vicepresident (subdirector)? No se puede ser tan hortera», concluyó el Manager’s Ball (pelota del director). Debe de tratarse de un morning-singer de three to the quarter.

lunes, 2 de mayo de 2011

Adolecer no significa ‘carecer’

Fundación del español urgente: recomendación del día.


Adolecer significa ‘tener algún defecto’ o ‘padecer algún mal’. Si se dice de alguien que «adolece de tacañería» o de otro que «adolece de migraña», lo que quiere darse a entender es que el primero tiene el defecto de la tacañería y que el segundo padece cierto tipo de dolor de cabeza.
Sin embargo, algunos medios emplean adolecer con el sentido de ‘carecer’: «Aznar dice que la UE adolece de liderazgo»; «Kenia adolece de la necesaria cohesión por las hondas divisiones tribales»; «Nuestra ciudad es rica en artistas, pero adolece de salas».
Sin embargo, adolecer no significa ‘carecer’, por lo que, en estos ejemplos, aunque lo que se quería decir era que a la UE, Kenia y la ciudad les faltan, respectivamente, liderazgo, cohesión y salas, lo que se estaba diciendo en realidad era algo muy distinto: que el hecho de que la UE tenga liderazgo, Kenia tenga cohesión y la ciudad, salas constituye un defecto.
Se recomienda, pues, evitar siempre este empleo de adolecer con el sentido de ‘no tener’ algo y emplearlo solo cuando quiera decirse ‘padecer un mal’ o ‘tener un defecto’.