jueves, 29 de septiembre de 2011

Early adopter (/ˈɜːlɪəˈdɒptə/)


Término anglosajón para referirse a los “usuarios iniciales/pioneros”, “clientes madrugadores”, “primeros seguidores/usuarios” o “adictos a las nuevas tecnologías” que, por su afán de presumir y estar a la última, suelen adquirir, vorazmente y sin preocuparse por el precio, productos o servicios novedosos, especialmente tecnológicos, antes de que se hagan masivos en el mercado. Como dice la bitácora de “San Francisco de Couché”, los early (“temprano”) adopters (“adoptantes” [sic; en este caso se traduciría más bien por “innovador”]) son los primeros en comprarse lo más nuevo del mercado tecnológico, los primeros en ir a ese nuevo local que han abierto tan cool o aquellos que llevan puesto lo último en moda y, cuando ese fenómeno o novedad se masifica y se vuelve popular, los abandonan. Es decir, que, como Chenoa, cuando tú vas, ellos ya vuelven. Así, cuando tú crees que eres el más in por haber adquirido el iPhone 6, ellos ya tienen reservado el 27. Tienen que tener iPad y, si es necesario, harán tres días de cola para conseguirlo el primer día. También hacen suyas las novedades que pueden ver en revistas de moda, anuncios o vídeos musicales; si, por ejemplo, ven a Brad Pitt lucir un bigote, no tardan en dejárselo crecer, ya que lo creen cool, moderno y actual. Otros prueban todas las novedades que nacen en Internet, tales como nuevas redes sociales o aplicaciones gratuitas de música, para luego recomendarlas.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Canopy / Canopi


Un ejemplo más de la afición creciente a tomar un vocablo anglosajón y utilizarlo con un sentido totalmente diferente, obviando las posibilidades tanto en castellano como en inglés para referirse a algún concepto en concreto. En este caso, a alguien le ha parecido bonita la palabra “canopy” /'kænəpɪ/ (“dosel”, “toldo”, “palio”) y ha decidido utilizarla para para referirse a la “tirolina” o “tirolesa” (denominada en inglés “zip-line”, “flying fox”, “zip wire”, “aerial runway”, “death slide” o “tyrolean crossing”, pero no “canopy” ni mucho menos “canopi”), que consiste en la actividad de deslizarse en un declive o inclinación con una polea suspendida por cables.

martes, 27 de septiembre de 2011

Grooming


Desgraciadamente, con los nuevos usos aparecen nuevas palabras, y de la acepción tradicional de “grooming” (“acicalado”, “arreglado”) ha nacido una nueva, consistente en una serie de acciones deliberadamente emprendidas por un adulto con el objetivo de ganarse la amistad de un menor de edad, al crearse una conexión emocional con este, con el fin de disminuir las inhibiciones del niño y poder abusar sexualmente de él, bien mediante imágenes eróticas o pornográficas o incluso en un encuentro sexual, todo ello normalmente a través de foros en red, redes sociales, correos electrónicos, etc. Es decir, que se trata de un acoso sexual en red a menores.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Feed (/fɪ:d/)


Del inglés “alimentar”, se trata de un término de la jerga informática que designa al “canal” o “fuente” de información que, mediante un lenguaje de programación, permite transportar contenidos de un sitio de Internet a otro, lo cual permite leer los contenidos de varios sitios diferentes desde una misma página.

Grogui


No voy a ser yo quien lleve la contraria a la RAE (bueno, sí, de hecho lo estoy haciendo) pero, aunque esta adaptación del inglés “groggy” (/ˈgrɒgɪ/), anglicismo procedente de la jerga pugilística, tenga un uso asentado en español y ya esté incluida en su diccionario (‘en el boxeo, aturdido, tambaleante’; ‘atontado por el cansancio o por otras causas físicas o emocionales’; ‘casi dormido’), no veo la razón por la cual no podemos utilizar esos equivalentes en castellano (“atontado”, “tambaleante”, “aturdido”, etc.), aun a riesgo de perder en sofisticación, sobre todo en el caso de quienes escriben “grogy” o “groggie” o quienes dicen “se ha quedado croquis”.

Grill (/grɪl/)


Lo mismo que “parrilla” (‘utensilio de hierro en forma de rejilla para poner al fuego lo que se ha de asar o tostar’ o ‘restaurante donde se preparan asados de este tipo’) o “gratinador” (‘resistencia situada en la parte superior de los hornos que se emplea para dorar o gratinar los alimentos’), pero mucho más cool.

Green (/grɪ:n/)


Podría dedicarse un capítulo entero a las palabras anglosajonas utilizadas en el ámbito del deporte. En este caso, en el mundo del golf, nos referimos a la parte del campo situada alrededor de cada hoyo, caracterizada por su césped bajo y muy cuidado.

jueves, 22 de septiembre de 2011

A nivel de

 

Cuando se refiere a altura física, lo habitual es usarla con la contracción “al” (“al nivel de”), como en «Las ventanas estaban al nivel de la calle»; pero también se puede utilizar sin el artículo (“a nivel de”): «Clavar la tabla optométrica en la pared a nivel de los ojos». Es lícito su uso cuando se trata de categorías, órdenes jerárquicos o rangos, como en «El asunto será tratado a nivel de subsecretarios». Es incorrecto, en cambio, usar la expresión “a nivel de” cuando esta pierde la noción de “altura” o de “categoría u orden jerárquico”, como calco del francés “au niveau de”, en cuyo caso puede sustituirse por “con respecto a”, “en el ámbito de”, “entre” o “en”, como en estos casos: «El comportamiento de los ciudadanos a nivel de (en la) calle»; «Los jugadores son muy dicharacheros a nivel de (en el) vestuario»; «La superstición es habitual a nivel de (entre los) actores»; «Consejos a nivel de (con respecto a la) salud».

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Chaperón


Por influjo del inglés, lengua en la cual “chaperon(e)” (/'ʃæpərəʊn/) significa simplemente “acompañante”, cada vez es más común que en español lo utilicemos con ese sentido, cuando nosotros lo hemos importado directamente desde Francia, donde “chaperon” (/ʃaprÕ/), además de “caperuza”, significa “señora de compañía” o “carabina” (persona que acompaña a una pareja o a una joven, mujer de edad que acompañaba a ciertas señoritas cuando salían a la calle de paseo o a sus quehaceres), que es el uso que ha tenido este vocablo tradicionalmente en castellano. Así, poco sentido tiene la frase que aporta el traductor de la página (perdón, site) del hospital Seattle Children’s: “elegir que lo acompañe un chaperón”, cuando el original en inglés reza “choose to have a chaperone”.

Forwardear


No me voy a poner en plan obseso y empeñarme en buscar un equivalente en español para cada término técnico en inglés cuando en muchas ocasiones no lo hay; sin embargo, si existe la palabra, ¿para qué demonios cogemos la inglesa y le ponemos una terminación para que suene castellana? Estos engendros como “forwardear” o “hacer un forward” son como nuevos bárbaros tratando de abrirse camino y a los que se debe mantener a raya. En este caso, se trata de un calco del inglés “forward” /ˈfɔːwəd/ (“remitir”, “(re)enviar”, “mandar”), muy común en alguna empresa estadounidense afincada en España aunque a punto de poner pies en polvorosa aprovechando la coyuntura, y utilizado normalmente en el ámbito del (perdón, a nivel del) correo electrónico para referirse al hecho de “reenviar” a otros destinatarios un mensaje recibido.

martes, 20 de septiembre de 2011

Boatiné / Guatiné


Tejido acolchado lleno de “guata” (del francés “ouaté” /wate/, “acolchado”, “amortiguado”, “enguatado”, y este posiblemente del árabe “wadd'a”, que quiere decir “lámina de algodón”), que es una ‘lámina gruesa de algodón en rama, engomada por ambas caras, que sirve para acolchados o como material de relleno’.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Balconing


Es cuando menos curiosa la afición de los inventores de morralla lingüística a crear híbridos bastardos añadiendo la terminación anglosajona “-ing” a palabras españolas. Para describir esta “práctica”, que si fuera disciplina olímpica estaría dominada de manera dictatorial por “Guayominí”, me remito a la estupenda definición que aporta Carmen Posadas en su columna titulada “Mira, mamá, sin dientes” y publicada en el XL Semanal del 28 de agosto de 2010: «bonito neologismo que describe la hazaña de lanzarse a una piscina desde el cuarto o quinto piso de un hotel después de una sonada borrachera». También existe la modalidad “salto de balcón a balcón”; en cualquier caso, la combinación de drogas, alcohol y estupidez provoca a menudo accidentes con graves consecuencias debido a la caída al vacío, entre ellas la muerte instantánea.

Grafiti


No proviene del inglés “graffiti” (/grə'fɪ:tɪ:/), como muchos piensan, sino del italiano “graffito” /graf'fito/ (escrito o dibujo hecho a mano por los antiguos en los monumentos; letrero o dibujo circunstancial, generalmente agresivo y de protesta, trazado sobre una pared u otra superficie resistente) y, aparte de “pintada”, “grafito” sería la palabra correcta desde el punto de vista etimológico, puesto que “grafiti” está en plural en el italiano original (con la connotación de que un “grafito”, por lo general, tiene pretensiones artísticas, mientras que una “pintada” es un letrero generalmente de contenido político o social).
Del mismo modo, no deberíamos decir “los espaguetis”, sino “los espagueti”; y tampoco “los paparazzis” ni “los paparazis”, sino “los paparazzi” (este caso es claro, puesto que el nombre proviene de “Paparazzo”, el fotógrafo de la película La Dolce Vita, de Federico Fellini). El palabro “paparazismo” merecería un capítulo aparte.

Grandes líneas, en


Calco del francés “dans les grandes lignes” (“a grandes rasgos”) que muchos gustan de utilizar en lugar de “en líneas generales”.

Gurmé


Adaptación gráfica propuesta para la voz francesa “gourmet” /gurmƐ/ (“gastrónomo”), que designa a la ‘persona con gusto delicado, exquisito paladar y conocedora de los platos de cocina significativamente refinados’; es decir, lo que en castellano se denomina también “sibarita”, además de “gastrónomo” (según la connotación). También existe como adjetivo (una comida “gurmé”, un plato “gurmé”), pudiendo sustituirse perfectamente por la primera connotación (una comida para sibaritas, un plato para sibaritas).
No debe confundirse “gourmet” con “gourmand” /guʀmɑ̃/ (“comilón”, “glotón”, “goloso”): ‘persona comilona o aficionada a la buena cocina’.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Chaqué


Adaptación gráfica de la voz francesa “jaquette” /ƷakƐt/ (‘prenda exterior de hombre a modo de chaqueta, que a partir de la cintura se abre hacia atrás formando dos faldones. Se usa como traje de etiqueta con pantalón rayado’). La otra adaptación posible, “chaquet”, no ha triunfado y debe evitarse. Se compone de levita negra o gris (más larga y redondeada que la del frac), chaleco, pantalón, corbata, camisa y zapatos.
Comenzó como una prenda utilizada por los caballeros ingleses para montar a caballo, por eso es abierta por detrás: para que caiga a ambos lados del lomo del caballo. En la actualidad, junto con el traje regional de cada país, constituye el traje de máxima etiqueta para el hombre en fiestas y ceremonias de día; para la noche el protocolo estipula que debe lucirse frac.

Medirse con, sinónimo de enfrentarse a

 

Mientras que el verbo “medir” puede usarse con varias preposiciones (medir a palmos, medir por metros, medir en hectáreas, etc.), el pronominal “medirse”, con el sentido de “enfrentarse”, “rivalizar” o “competir”, solo admite la preposición “con” (medirse con el enemigo).
Son incorrectas, por tanto, frases como «En las próximas elecciones el PSOE se medirá al PP» o «El Real Madrid se midió al Barcelona».

Gore (/gɔ:(r)/)


Significa, literalmente, “sangre derramada” o “sangre espesa” y, como verbo, “cornear”; pero el uso más común que le damos por aquí es del “cine gore”, “cine splatter” /'splætə(r)/ (“salpicar”) o “slasher” /'slæʃə(r)/ (de “slash”: “acuchillar”, “hacer un tajo a”, “rajar”), subgénero del cine de terror caracterizado por lo visceral y la violencia gráfica.

Frac (/frac/)


Además de la Fundación de Raperos Atípicos de Cádiz y de una conocida empresa de cobros, se trata de una voz tomada del francés, introducida en español a finales del siglo XVIII, que designa cierto traje masculino de ceremonia (‘vestidura de hombre que por delante llega hasta la cintura y por detrás tiene dos faldones más o menos anchos y largos’). Muy pronto se puso en circulación la variante “fraque”, mejor adaptada al español, pero cuyo uso ha sido siempre minoritario. Se compone de levita negra, pantalones negros sin pinzas, chaleco, camisa blanca, pajarita y zapatos negros. Junto con el traje nacional, constituye el tipo de vestuario más elegante para el hombre en celebraciones nocturnas; para el día (hasta las siete de la tarde aproximadamente), el protocolo estipula que debe lucirse chaqué. En Estados Unidos su uso está mal visto por “motivos históricos” en la independencia de ese país, por lo que suele llevarse esmoquin.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Break (/breɪk/)


Palabra inglesa (“rotura”, “grieta”, “fractura”, “pausa”, “interrupción”, “descanso”, “vacaciones”) que se utiliza en español con diversos sentidos: en tenis, “rotura de servicio” o “rotura de saque”; en boxeo se emplea para dar la orden de separación entre los boxeadores, por lo que puede traducirse por “¡sepárense!”; en economía se refiere a una “baja” notable de los precios o de los tipos de cambio.
Otros extranjerismos típicos del tenis son “ace” /eɪs/ (“saque ganador” o “tanto directo de saque”), “advantage” /əd'vɑ:ntɪdʒ/ (“ventaja”), “break point” /breɪkpɔɪnt/ (“punto de rotura” o “bola de rotura”) o el neologismo “breiquear”, utilizado por algún comentarista televisivo para referirse al acto de “romper” el saque al contrario, “deuce” /djʊ:s/ (“iguales” o “empate”), “drive” /draɪv/ (“golpe directo” o “derecha”), “game” /geɪm/ (“juego”), “grip” /grɪp/ (“empuñadura”), “lob” /lɒb/ (“globo”), “match [point/ball]” /mætʃ/ (“[punto/bola de] partido”), “net” /net/ (“red”) o “let” /let/ (forma abreviada de «let the ball pass», indicativa de que la red ha dejado pasar la pelota), “out” /aʊt/ (“fuera”), passing shot /'pɑ:sɪɳʃɒt/ (“golpe paralelo” o “golpe cruzado”), “set point/ball” /set/ (“[punto/bola de] manga”), “single” /'sɪŋgəl/ (“partido individual, no de dobles”), “smash” /smæʃ/ (“[hacer un] mate”), “tie break” /taɪbreɪk/ (“desempate”, “juego decisivo” o “muerte súbita” [forma no recomendada en los libros de estilo de información general]), “warning” /'wɔ:nɪɳ/ (“advertencia”), “winner” /’wɪnə(r)/ (“golpe ganador”).

Final four (/'faɪnəlfɔː(r)/)


Literalmente significa “los últimos cuatro” o “final entre cuatro” (mejor que “final a cuatro”), y es el término que se utiliza para denominar a la “fase final” (semifinales y final) de una competición deportiva, originariamente la de la liga universitaria de baloncesto de los EE. UU. y, por extensión, también la Euroliga de baloncesto y otras.
Como aconseja la Fundéu, si se opta por el término inglés lo adecuado es escribirlo en redonda y con iniciales mayúsculas cuando se hace referencia al nombre propio del acontecimiento («Todo preparado en Londres para la Final Four 2013»), y en minúscula y cursiva cuando se emplea como nombre común («Un Madrid dominante se gana el pase a su cuarta final four»).

Bootear / Botar


Españolizaciones de la palabra inglesa “boot” /bu:t/ (“cargar”, “arrancar”), referida al proceso inicial o secuencia de arranque de una computadora en el cual se carga la configuración, los componentes y el sistema operativo.

martes, 13 de septiembre de 2011

Blog (/blɒɡ/)


Término inglés, abreviatura de “weblog” (“web” /web/ más “logbook” /'lɒɡbʊk/, “diario de a bordo”), que significa ‘sitio electrónico personal donde alguien escribe a modo de diario o sobre temas que despiertan su interés, y donde quedan recopilados asimismo los comentarios que esos textos suscitan en sus lectores’. En castellano podría traducirse como “bitácora” (nombre basado en los cuadernos de bitácora, cuadernos de viaje que se utilizaban en los barcos para relatar el desarrollo del viaje y que se guardaban en la bitácora), “bitácora digital” o “cuaderno personal”. Para los aficionados a las dobles consonantes tenemos la versión “blogg”.
“Bloguear” es la adaptación del inglés “blogging” y hace referencia a la ‘acción de escribir en un “blog”’; “bloguero” designa la ‘persona que tiene un “blog”’, adaptando al castellano el vocablo “blogger” (/'bloɡer/) o “weblogger” (pero no “blogguer”); “blogosfera”, del inglés “blogosphere”, se refiere al ‘conjunto de “blogs”’. También existen los términos “fotoblog” (“blog” de fotos), “videoblog” (“blog” de videos), “blogroll” (lista de “blogs”), “blogrolling” (difusión que los “blogueros” hacen entre sí de sus páginas mediante una lista de sus “blogs” preferidos”), “blogosférico”, etc.


lunes, 12 de septiembre de 2011

Birdie (/'bɜː(r)di/)


Además de “pajarito”, este término se utiliza en el mundo del (perdón, a nivel del) golf para referirse al hecho de embocar la bola con un golpe menos del “par” del hoyo (número de golpes establecido para recorrer un campo o cada uno de sus hoyos).

viernes, 9 de septiembre de 2011

Googlear / guglear / googelear / googlizar / guguelear


Neologismo cada vez más frecuente entre los usuarios de Internet que utilizan el buscador Google®, algunos de los cuales han perdido tanta capacidad cerebral que son incapaces de decir “buscar en Internet”, “buscar en la red” o “buscar en Google”. Como muestra de cómo el ser humano está involucionando, tenemos el hecho de que la Sociedad Americana de Dialectos eligió el verbo “to google” (/'ɡu:ɡəl/) como el verbo más útil de 2002 (¡y de eso hace ya nueve años! ¡Con lo rápido que avanza todo hoy en día, seguro que la palabra más útil del 2012 será el gruñido!)
Puesto que “gúgol” (en inglés “googol”), que equivale a un uno seguido de cien ceros, es el origen del nombre de Google, quizás la mejor adaptación al castellano de este espanto sería “gugolear”. Sea como sea, es evidente la dificultad que entraña la conjugación de semejante verbo, como podemos constatar en la columna de Carmen Posadas El beso más largo de la historia, en la que ésta se hace un lío con la tilde del imperativo y termina cambiándolo de sitio (“googleénla”).
Según explica Carlos G. Abajo en un interesantísimo artículo sobre las “marcas que mueren de éxito”, publicado en Cinco Días el 18 de julio de 2006, fue Enrique Dans en ese mismo periódico el pionero en el uso de este término en un diario en castellano.

Gol


Vocablo derivado del inglés “goal” (/gəʊl /), que significa “meta”, “objetivo” o “fin”, además de, en el contexto del fútbol (otro calco) y otros deportes, “portería”, “meta” o “entrada del balón en la portería”. En este caso, bien podrían utilizarse otros términos como “tanto” o “punto”. También se ha puesto de moda, en el ámbito (perdón, a nivel) empresarial, hablar de los “goles” o los targets (/'tɑ:gɪt/) de la compañía, en vez palabras como las de más arriba.

Gogó, a


Calco de la locución francesa “à gogo” /agogo/ (“a voluntad”, “sin límite”).
Otra acepción de “gogó” corresponde a los bailarines que, colocados en lugares elevados (escenarios, pedestales, poyos, mostradores, jaulas) para que puedan ser divisados por el público, y provistos de atuendos exóticos y provocativos, se dedican a animar bailes y entretener a los asistentes de una discoteca. Tienen su origen en la década de los sesenta, cuando las mujeres en el Peppermint Lounge de Nueva York empezaron a subirse a las mesas para bailar el twist, por lo que los promotores de las salas de baile tuvieron la idea de contratarlas con el fin de entretener a los clientes.

Gloss (/glɒs/)


Es lo mismo que “brillo” o “lustre”, pero nuestro mundo de la moda es tan fashion (la redundancia la he hecho a propósito) que no puede rebajarse a no utilizar un término tan goloso como “gloss”.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Demonitarizar


Vuelven a la carga nuestros amiguitos de Investigar 11S con un nuevo invento. En esta ocasión, se encuentran en el original en inglés con la palabra “demonetize” (“invalidar”, “desmonetizar”), no muy común pero fácil de encontrar en cualquier diccionario. Sin embargo, como buenos amantes de las conspiraciones y el ocultismo, ellos prefieren acuñar su propia palabra y, mezclando “desmonetizar” o “desmilitarizar” con “demonizar” o “monitorizar”, nos deleitan con este estupendo trabalenguas que es “demonitarizar”.

Disgustante


Adpatación mostrenca del inglés “disgusting” /dɪs'ɡʌstɪŋ/ (“asqueroso”, “repugnante”, “vergonzoso”) pergeñada por la banda de Investigar 11S. En el mismo texto también utilizan el palabro “consternante”, que parece una mezcla entre “concerning” /kən'sɜ:nɪɳ/ (“sobre”, “acerca de”, “con respecto a”) y “consternation” /kɒnstə'neɪʃən/ (“consternación”).

Brandi o coñac


“Brandi” es la adaptación gráfica propuesta para la voz inglesa brandy (/'brændɪ/), que a su vez proviene del neerlandés “brandewijn”, que quiere decir “vino quemado”, es decir, que es un licor destilado a partir del vino. La idea se le ocurrió en 1512 a un comerciante holandés, quien se dio cuenta de que podía transportar más vino en cada barril si eliminaba previamente el agua, añadiéndola posteriormente cuando llegara a su destino. En la actualidad, según la normativa europea, es el nombre que se da comercialmente a todo tipo de “coñac” elaborado fuera de Francia, que es de donde proviene (concretamente en el cálido terreno calizo cercano a la ciudad de Cognac /kƆɲak/), ese ‘aguardiente de graduación alcohólica muy elevada, obtenido por la destilación de vinos flojos y añejado en toneles de roble’.

viernes, 2 de septiembre de 2011

En base a, locución impropia


La locución “en base a”, horrible latiguillo y barbarismo de políticos y abogados, debe evitarse y, para decir que aquello de lo que se habla se hace con apoyo o fundamento en algo, sustituirse por “sobre la base de”, “en función de”, “basándose en”, “a partir de”, “de acuerdo con”, “con base en”, “tomando como base” o “según”.
En muchas noticias se emplea “en base a”, una locución impropia en la que no está justificado el uso de las preposiciones “en” y “a”: «El servicio israelí señaló, en base a fuentes palestinas, que hubo una ola de ataques…»; «Esa cifra se concretará en otra reunión la próxima semana en base a la valoración…».

jueves, 1 de septiembre de 2011

Barajar varias cosas, no una sola

Para que tenga sentido emplear el verbo “barajar”, lo barajado ha de ser más de una cosa. Es frecuente encontrar en los medios un uso impropio del verbo barajar con el sentido de ‘considerar’: «La policía baraja la posibilidad de que la menor se encuentre en Extremadura»; «El Banco de Inglaterra no barajó un recorte de los tipos de interés en su reunión»; «El alcalde baraja hacer ajustes en la plantilla municipal». “Barajar”, que originalmente significó solo ‘mezclar los naipes antes de repartirlos’, quiere ahora decir también ‘considerar varias posibilidades antes de tomar una decisión’: tanto en un caso como en otro, lo que se baraja (las cartas, las posibilidades) tiene que consistir en varias cosas, no una, o tiene que estar formado por varias partes. Se recomienda, pues, no emplear el verbo “barajar” cuando lo barajado es una sola cosa indivisible y utilizar, en su lugar, “pensar en”, “estudiar”, “considerar (la posibilidad de)”, “discutir” u otra forma apropiada a lo quiera decirse.

El entrenador “entrena” y los futbolistas “se entrenan”

Ojo con el verbo “entrenar”, porque no tiene el mismo significado cuando funciona como verbo transitivo con la acepción de ‘preparar, adiestrar personas o animales, especialmente para la práctica de un deporte’ (el entrenador entrena a un jugador o a un equipo) que si lo hace como intransitivo con complemento directo con el significado de ‘ejercitarse en una actividad, práctica o deporte’ (el atleta se entrena para la próxima carrera). Aunque la Real Academia Española no censura el uso intransitivo (“la selección entrena mañana”), prefiere la construcción intransitiva pronominal (“la selección se entrena mañana”).