miércoles, 30 de noviembre de 2011

Hipster


La traducción clásica del término sería “pantalón de cintura baja”, pero eso tendría bastante poco que ver con el uso habitual de esta palabra, que quizá podríamos intentar traducir al castellano con neologismos como “modernillo”, “cultureta”, “gafapasta”, “pseudointelectual” o “intelectualoide”.
“Hipster” deriva de la palabra “hip”, la cual usaban los músicos de jazz en los años cuarenta para diferenciar a los entendidos en la emergente subcultura afroamericana. Los miembros de dicha subcultura fueron llamados “hepcats”, que luego se transformó en “hipster”. Los “hipsters” originales eran seguidores de los creadores de la bohemia, relacionados con la cultura gitana, y tenían un modo de vivir con una escala de valores diferente a la de la sociedad burguesa. Imitaban a los músicos de jazz negros en su forma de vestir, en su humor sarcástico, la jerga, la actitud relajada, la pobreza autoimpuesta y la libertad sexual. Todo ello sumado a una ideología de izquierda que causó un gran impacto en su momento. Cuando estos “hipsters” envejecieron, inventaron el entonces peyorativo “hippie” para referirse a los jóvenes que trataban de imitarlos.
El término se recuperó en los noventa para describir a jóvenes urbanos de clase media y alta con intereses alejados de las corrientes predominantes de la moda y la cultura, como la música alternativa o el cine independiente; la mayoría se autodenominan progresistas y en su indumentaria destaca la ropa sacada de tiendas de ropa usada y las características gafas de pasta.

Hip /hɪp/


No es que a nadie se le haya ocurrido sustituir el castellano “cadera” por el inglés “hip”, y tampoco se trata de una abreviatura de “hippy” /'hɪpi/ (adaptado al castellano como “jipi” por la última edición del DRAE, aunque espero que para la próxima lo sustituyan por el genial término “perroflauta”), ni del estilo musical “hip hop” o del movimiento HIP (Historically Informed Performance, o Versión Históricamente Informada), que busca la representación de las obras musicales clásicas de manera similar a la forma en las que fueron concebidas, utilizando instrumentos originales. En este caso estoy hablando del término “hip” en su significado de “a la moda”, “de moda”, “al día”, “al tanto” o “enterado”, zafias palabras que deberían no sólo ser sustituidas por “hip”, fashion, trendy, cool y demás, sino desterradas por siempre de nuestro anticuado vocabulario.

Hedge fund (/hedʒfʌnd/)


Como muchas cosas en esta vida, a la hora de vender un producto, puedes encontrarte con dos tipos de clientes: el que se fija en el contenido y el que se fija en el continente; para estos últimos se inventaron productos como el “hedge fund”, el “short-selling” (“venta en corto”), los “swaps o IRC (Interest Rate Cap)” (contrato de permuta financiera) o los “credit default swaps” (“seguros de impago”).
En realidad son un timo, pero es como el de la estampita: se juega con la avaricia; para las víctimas potenciales, el atractivo del nombre, sobre todo si el timador se llama Lehman, Madoff o Banif, es suficiente para caer en la trampa. Cualquier persona un poco menos superficial leerá la letra pequeña y se dará cuenta de que estos “fondos de inversión libre”, “fondos de cobertura libre”, “fondos especulativos”, “fondos de capital-riesgo” o también, eufemísticamente hablando, “fondos de gestión alternativa” son vehículos de inversión colectiva de alto riesgo, sometidos a reducida regulación y a escasas obligaciones de información, que utilizan técnicas de inversión financieras no permitidas para los fondos tradicionales.

Hecho a sí mismo


Extraño calco de la expresión inglesa “self-made” (‘que ha alcanzado su posición o ha llegado a donde está gracias a sus propios esfuerzos’).

viernes, 25 de noviembre de 2011

Importante, uso y abuso

 

En los medios de comunicación se está extendiendo el uso de “importante” como término comodín, como ilustran los siguientes ejemplos: «A pesar de la importante caída de Wall Street, otros parqués no se han visto afectados» y «Habrá lluvias importantes en todo el país». Dado que la palabra “importante” se puede usar para ponderar multitud de situaciones, en las noticias es aconsejable utilizar términos más precisos, de modo que en los ejemplos anteriores habría sido preferible decir: «A pesar de la fuerte caída de Wall Street, otros parqués no se han visto afectados» y «Habrá lluvias intensas en todo el país». Otras alternativas a “importante” son, por ejemplo, “necesario”, “influyente”, “decisivo”, “abundante”, “ilustre”, “vital” y “conveniente”. El hecho de que la palabra tenga un sentido tan general puede ser origen de ambigüedades, como en «Se deja desatendido un importante sector de la sociedad», donde se puede referir, por ejemplo, a un sector amplio o bien a un sector que sin ser amplio se considera conveniente atender por otras razones.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Fantastique (/fãtastik/)


Totalmente superfluo calco del francés para referirse al género literario y cinematográfico en el que se solapan la ciencia ficción, el terror y la fantasía, produciéndose una intrusión de los fenómenos sobrenaturales en una narración por lo demás realista. Es decir, en castellano “género fantástico”.

Eyeliner (/'aɪlaɪnə/)


De “eye” /aɪ/ (“ojo”) y “line” /laɪn/ (“rayar”, “trazar líneas sobre”, “bordear”) se forma la palabra “eyeliner”, totalmente innecesaria por tener los equivalentes en castellano “lápiz de ojos” o “delineador de ojos”.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Heavy (/'hevi/)


No estoy seguro de cuál de los significados de “heavy” (“pesado”, “denso”, “fuerte”, “considerable”, “cuantioso”, “aplastante”, “enorme”, “intenso”, “grueso”, “tosco”, “cargado”, “encapotado”, “profundo”, “apretado”, “severo”, “numeroso”, “duro”) es el que corresponde con la expresión «¡Es que esto es muy “heavy”! ¿Entiendes? ¡Osea!» Y la verdad es que me da igual, ¿sabes?

martes, 15 de noviembre de 2011

Head-hunting (/hed'hʌntɪɳ/)


Según Infoempleo, se trata de un ‘proceso proactivo de selección de altos directivos, cuyas cabezas visibles (los “headhunters” /hed'hʌntə(r)/ o “talent scouts” /'tæləntskaʊt/) gestionan con discreción la búsqueda y fichaje de ejecutivos’. Por supuesto, no encontraremos al directivo adecuado si en vez de contratar a un “headhunter” para que realice un proceso (proactivo, sobre todo que sea proactivo) de “headhunting”, pedimos a un “cazatalentos” o “reclutador” que nos busque a una “persona talentosa” o al “individuo idóneo” para un puesto de trabajo. Ni que decir tiene que no debe usarse la traducción literal “cazador de cabezas”.

Haute cuisine (/'otkɥizin/)


Manera mucho más glamorosa (también lo he visto como “grande cuisine”) de decir “alta cocina”, es decir, la cocina practicada en los grandes hoteles y restaurantes.

Hashtag (/hæʃtæg/)


Acrónimo de “hash mark” /hæʃmɑ:k/ (“almohadilla”, “tecla numeral”) y “tag” /tæg/ (“etiqueta”) utilizado en la red social Twitter para identificar palabras clave por medio de una cadena de caracteres formada por una o varias palabras concatenadas y precedidas por una almohadilla (#). Posteriormente, un usuario podrá buscar dicha cadena y su mensaje estará presente en los resultados de la búsqueda junto con otros mensajes con la misma “etiqueta”.

Jurar y juramentar

 

“Juramentar” significa ‘tomar juramento a alguien’ («Humala juramentó este jueves a su gabinete ministerial»), y jurar, ‘someterse alguien a un juramento’ («Humala juró como presidente»); por lo tanto no pueden emplearse indistintamente.
Sin embargo, en ocasiones los medios de comunicación utilizan “juramentar” en lugar de “jurar”: «Villarán juramentó como alcaldesa de Lima» o «Juramentaron los congresistas que están al servicio de las compañías mineras».
El término “juramentación”, que podría tomarse como el sustantivo correspondiente a “juramentar”, tiene el mismo significado que “juramento” (‘acción de jurar’) en varios países de América, según recoge el Diccionario de americanismos de la Asociación de Academias de la Lengua Española.
Además, “juramentar” también significa ‘obligarse con juramento’ y en este caso se utiliza siempre con pronombre («Trabajadores de 24 estados se juramentaron para impulsar la unidad»).

lunes, 14 de noviembre de 2011

Lo que es, lo que viene siendo

 

La construcción “lo que es” es innecesaria en las frases en las que su uso no modifica el significado.
A menudo los medios de comunicación utilizan la construcción coloquial “lo que es” en frases como «El área técnica está trabajando en lo que son los proyectos ejecutivos» o «Colaborar con lo que es los contenidos de la radio» (en la que ni siquiera hay concordancia).
Yendo aún más lejos, hay quien prefiere añadir florituras a la expresión y convertirla en “lo que viene siendo”, muy divertida cuando se la oímos a los personajes de Los Serrano, pero ya no tanto cuando vemos cómo su público la convierte en parte de su vocabulario.
En los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido eliminar esta construcción, ya que no modifica en absoluto su significado: «El área técnica está trabajando en los proyectos ejecutivos» o «Colaborar con los contenidos de la radio».
La intención de relieve que parece subyacer a este uso se podría expresar, según el caso, con formas como “en concreto”, “concretamente”, “específicamente”, “específico”, “en particular”.
Por otra parte, esta secuencia de palabras aparece en innumerables contextos de forma correcta: «Cómo explicar lo que es Twitter a quien no lo conoce», «Es más compleja y, lo que es más importante, está muy bien organizada» o «Me enseñó lo que es la amistad».

viernes, 11 de noviembre de 2011

Chusear


Como no hay dos sin tres, ahí va la tercera burrada del día recién sacada del horno del espanglish, caliente como el infierno, seco como el desierto de Sonora. En este caso es fácil adivinar que proviene del verbo “choose” (/tʃʊ:z/), cuyas diferentes traducciones en castellano (“elegir”, “escoger”, “decidir”, “optar por”) son tan enrevesadas que se hace casi obligatorio optar por este precioso híbrido.

Chainear


Calco espanglish del verbo “shine” /ʃaɪn/ (“limpiar”, “sacar brillo a”, “brillar”, “relucir”, “destacar”), que da lugar a espantos como “si chaineas tus botas, se van a ver mejor” o “antes de irme, me chainée bien y me puse colonia”.

Cachar


Se está poniendo de moda entre hispanohablantes el uso del barbarismo “cachar” como calco del inglés “catch” /kætʃ/ (“agarrar”, “coger”, “parar”, “asir”, “atrapar”, “capturar”, “pescar”, “pillar”, “sorprender”, “tomar”, “entender”, “oír”, “captar”). Así, se oyen burradas como “¿cachaste/cachai?” (“¿lo has entendido?”), “le caché robando” (“le sorprendí robando”) o “¡vaya cachada!” (“¡vaya pillada!”)
Tan común se ha vuelto este uso que la RAE lo ha incluido en su Diccionario en la tercera acepción del verbo “cachar”, que ya existía en castellano con los significados de ‘hacer cachos o pedazos algo’, ‘partir o rajar madera en el sentido de las fibras’, ‘arar una tierra alomada llevando la reja por el medio de cada uno de los lomos, de modo que estos queden abiertos’ ‘desconchar’ y ‘cornear’.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Couponing


Del inglés “coupon” /'kʊ:pɒn/ (“cupón”, “vale”, “boleto”) tenemos la apasionante actividad del “couponing” o ‘compilación de bonos de descuento’, importada directamente desde nuestro amado Imperio y basada en la compra compulsiva (nada nuevo bajo el sol) pero con la particularidad de hacerlo con descuento. ¡Qué me importa a mí si realmente no lo necesito o si la calidad es deleznable, si luego puedo fardar con los amigos de lo lumbrera que he sido consiguiéndolo mucho más barato que nadie!

“Sistema inmunitario” y no “sistema inmunológico”

 

Se recomienda llamar “sistema inmunitario” y no “sistema inmunológico” al sistema que tienen los seres vivos para protegerse de enfermedades y sustancias extrañas.
En las noticias sobre la concesión del Premio Nobel de Medicina a tres científicos por sus investigaciones sobre la inmunidad, se pueden leer frases como «Tres carreras dedicadas a estudiar el sistema inmunológico», «Han ayudado a poner las bases de la inmunoterapia contra el cáncer, que enseña al sistema inmunológico a combatir las células tumorales».
Sin embargo, “inmunológico” es lo relacionado con la ciencia de la inmunología, como tal disciplina, mientras que para lo relacionado con la inmunidad la palabra más apropiada es “inmunitario”.
Aunque en propiedad “inmune” se aplica a los organismos resistentes a ciertas enfermedades, las Academias ya aceptan, por su amplio uso, “sistema inmune” como sinónimo de “sistema inmunitario”.

martes, 8 de noviembre de 2011

Hat-trick (/'hættrɪk/)


Término típico del mundo de la magia, referido a los trucos realizados con un sombrero del que se extraen típicamente conejos u otros animales u objetos, posteriormente adaptado al deporte del críquet, donde se premiaba con un sombrero o una gorra al lanzador que conseguía la hazaña de lograr tres “wickets” /wɪkət/ (‘lanzamientos a las tres estacas situadas detrás del bateador para derribar uno de los dos travesaños ubicados en su parte superior, tras lo cual el jugador queda eliminado y es reemplazado por otro’) de manera consecutiva, y finalmente apropiado por otros muchos deportes para referirse al “triplete” o “tripleta” (marcar tres tantos en un solo encuentro o conseguir tres victorias consecutivas): marcar tres goles en un partido (balompié), hacer tres ensayos en un mismo partido (rugby), conseguir tres home runs (béisbol), clavar los tres dados en el centro en la misma ronda (dardos), ganar la carrera saliendo desde la primera posición de la parrilla de salida y tras conseguir la “vuelta rápida” (en automovilismo, confusa expresión para referirse a la “vuelta más rápida” —“fastest lap” en inglés— o “mejor vuelta”, puesto que “rápidas” son todas las vueltas o deberían serlo), etc.

Hard-boiled (/'hɑ:rd'bɔɪld/)


Literalmente significa “duro” o “endurecido”, referido tanto a un huevo (cocido) como a una persona (como antónimo de “sentimental”), pero también se utiliza para describir un tipo de novela negra algo más violenta de lo habitual.

Happy hour (/'hæpiaʊə(r)/)


“Hora feliz” en castellano, se trata de una estrategia comercial (perdón, de marketing) utilizada en establecimientos de hostelería, consistente en ofrecer bebidas a precios más baratos durante momentos concretos del día.

Normatividad

 

Se desaconseja el uso de la palabra “normatividad” para referirse al ‘conjunto de preceptos establecidos en las leyes’, ya que las palabras apropiadas son “normativa” y “norma”.
En los medios de comunicación, sin embargo, se puede leer en ocasiones frases en las que se usa esta voz con este sentido: «El país cuenta con una adecuada normatividad en materia de protección civil» y «Últimamente se están haciendo esfuerzos por crear una normatividad que limite el uso de teléfonos celulares».
Lo adecuado para referirse al conjunto de reglas y preceptos aplicables a una determinada materia o actividad es “normativa”, aunque también se puede usar “norma”, en especial cuando se trata de una ley o reglamento específico, de modo que habría sido mejor «El país cuenta con una adecuada normativa en materia de protección civil» y «Últimamente se están haciendo esfuerzos por crear una norma que limite el uso de teléfonos celulares».
El sentido propio de la palabra normatividad es ‘cualidad de normativo’, como cuando se dice «ese texto carece de normatividad», donde se expresa que el texto citado carece de valor normativo y por tanto solo recomienda o informa.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Correo electrónico (Xosé Castro Roig)



Uno de los temas de discusión más habituales desde hace años es la manera de traducir abreviadamente el término inglés e-mail. Incurrimos, como en otras ocasiones, en el error de tomar otro idioma como unidad de medida válida para el nuestro, un camino que no lleva más que a la desesperación y a cometer atropellos lingüísticos.
La mayoría de las propuestas que se hacen suelen ser confusas, incorrectas o impropias, pues acostumbran a conculcar las costumbres de formación de neologismos o abreviaturas de nuestro idioma: correo-e, c-elec, c. elec., correl, c. e., etc. Son propuestas que, en general, no acaban de desnudarse de sus vestiduras inglesas, como el lector sabrá apreciar.
Las abreviaturas del término correo electrónico correctamente formadas son válidas, pero es que en la mayoría de las ocasiones no haremos referencia al correo sino a la dirección electrónica.
Cuando queremos que alguien nos envíe una carta o una tarjeta postal, le damos nuestra dirección postal y no nuestro correo postal. Del mismo modo, si queremos que alguien nos escriba un mensaje electrónico, le damos nuestra dirección electrónica, y no nuestro correo electrónico.
En mi opinión, debemos aprovechar la ventaja del castellano en este preciso contexto, pues podemos emplear tres términos distintos para cada concepto:
e-mail (dirección): dirección electrónica
e-mail (medio de comunicación): correo electrónico
e-mail (mensaje): mensaje electrónico
Aun así, algunos hablantes confunden el contenido con el continente: escríbeme a mi correo; mándame un correo, etc. Esta construcción se asemeja a otras como te envío una moto (con el sentido de ‘te envío el sobre mediante un mensajero motorizado’).
En cualquier caso, sobre esta cuestión hay una cosa clara: en muchos casos —la mayoría— no hace falta emplear la abreviatura; ni siquiera el nombre del concepto. Casi nunca. En una tarjeta de visita no indicamos dirección postal junto al nombre de nuestra calle; del mismo modo, no tenemos por qué indicar que esa dirección que contiene una arroba es una dirección electrónica, porque resulta obvio para cualquiera que conozca el correo electrónico. Hace años no, pero ahora, sí. Y si se trata de otro contexto, pues acudimos a la norma de creación de abreviaturas: dir. electr., direc. electr., etc., en función del espacio del que dispongamos.
Pero pensemos en español; dejemos de utilizar el inglés como medida. Durante años, gracias a traductores poco responsables y programadores angloparlantes algo perezosos, nos veíamos obligados a traducir y leer documentación y programas ametrallados por los puntos abreviativos. Nuestro idioma tiene una extensión distinta y eso debemos asumirlo los hablantes y los traductores, y preverlo los fabricantes que deseen comercializar sus productos traducidos.
¿Alguien puede decirme si no entiende esta ficticia tarjeta de visita?:
Fulanita de Tal y Cual
Productora
(+96) 456 987
fulanita@zutano.com
http://producciones-fulanita.com
Calle del Busilis, 34
42345 Córdoba (Argentina)
Ni siquiera es necesario indicar que ese número es de teléfono. Se sobreentiende. Tendríamos que distinguirlo si, además, se indicara un fax. Por ejemplo:
Fulanita de Tal y Cual
Productora
Tel. (+96) 456 987
Fax. (+96) 456 888
fulanita@zutano.com
http://producciones-fulanita.com
Calle del Busilis, 34
42345 Córdoba (Argentina)
¿Es necesaria la abreviatura de dirección electrónica en este contexto? ¿Es necesaria la abreviatura de dirección web o página web en este contexto? No.