jueves, 22 de diciembre de 2011

Elemental, escuela


Calco debido sobre todo a la confusión con la palabra “elementary” (/elɪ'mentərɪ/), que no siempre debe traducirse por “elemental”, sino que según el contexto puede ser también “básico”, “fácil”, etc.
En el caso que nos concierne, la traducción correcta de “elementary school” (/elɪ'mentərɪskʊ:l/) sería “educación primaria”, “educación básica”, “enseñanza básica”, “estudios básicos” o “estudios primarios”. Otras maneras de referirse al mismo concepto, además de “primary school” (/'praɪmərɪskʊ:l/) son “grade school” (/greɪdskʊ:l/) y “grammar school” (/'græmə(r)skʊ:l/), pero no por ello debemos traducirlas por “escuela de grado” o “escuela de gramática” respectivamente.
Otros calcos parecidos serían “estudios de negocios” (de “business studies”, en vez de “Ciencias Empresariales” o “Económicas”), “primer grado” (de “first grade”, en vez de “primer curso”) o “estudiante de medio tiempo” (de “half time student”, en vez de “estudiante a tiempo parcial”), además del espantoso “jaiscul” (de “high school”, “instituto de enseñanza secundaria”).

Interceptar

 

Es común en los medios de comunicación el empleo del verbo “interceptar” aplicado a personas, como en «las autoridades declararon que intentaron “interceptar” a los delincuentes», «los inmigrantes huyeron y los agentes tan solo pudieron “interceptar” a dos mujeres de origen subsahariano» o «la Guardia Civil ha logrado “interceptar” a 24 personas».
Sin embargo, el verbo “interceptar” significa ‘detener una cosa o apoderarse de ella antes de que llegue a su destino’ por lo que no se puede aplicar a personas, sino a cosas: «”interceptar” un misil». El verbo “interceptar” también significa ‘obstruir, dificultar o interrumpir el paso en una vía de comunicación’. De este modo, en los ejemplos anteriores sería más correcto utilizar otros verbos como “detener”, “retener” o en todo caso “interceptar el paso”.

Honor (hacer honor a tu deuda)


Aunque una de las acepciones del verbo “honour” (/'ɒnə(r)/) es equivalente al castellano “hacer honor a” (“demostrar ser digno de”), no podemos lanzarnos a traducir a trancas y barrancas cualquier cosa que nos encontremos, como hicieron los encargados del texto del doblaje de la serie de televisión The Big Bang Theory que, cuando se encontraron con la expresión “honour a debt” (“satisfacer” o “pagar” una deuda), no se molestaron en mirar el diccionario e hicieron a la pobre Kaley Cuoco decir una burrada como “hacer honor a tu deuda”.

Hoja de ruta


Originariamente, este término se refiere al ‘documento en el que constan las instrucciones e incidencias de un viaje o transporte de personas o mercancías’. Sin embargo, recientemente se ha ampliado su significado a partir de una mala traducción de la expresión inglesa “roadmap” /rəʊdmæp/ (“mapa de carreteras”) para describir las ‘fases que se establecen para alcanzar un objetivo’, sustituyendo a expresiones de toda la vida como “plan(es)”, “agenda”, “programación”, “planificación”, “pasos” o “cronograma”.

Hogareño


Traducción sin sentido por parte de Cristian Fernández, mundialmente conocido por haber pergeñado la adaptación al castellano de la guía del Movimiento Zeitgeist. En este caso, nuestro amigo se encuentra en el original con la expresión “household system” (en el contexto de electrodomésticos). Evitando a toda costa cualquier tipo de razonamiento lógico, nuestro amiguito se tira a la piscina con eso de “sistema hogareño”, olvidándose de otras palabras como “electrodoméstico”, “enseres eléctricos”, “utensilios domésticos”, etc.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Bodi


Adaptación gráfica propuesta para la voz inglesa “body” (/'bɒdɪ/), ‘prenda interior femenina, elástica y ajustada, de una sola pieza, que cubre el tronco y se abrocha en la entrepierna’. Su plural es “bodis”, nunca “bodys”, que no es ni inglés (sería “bodies”) ni español.
Como en infinidad de otros casos, se trata de un calco de inglés con viaje solo de ida; es decir, que a lo que por aquí nos empeñamos en llamar “bodi”, “body” o como a cada cual le parezca, en inglés no tiene nada que ver con el uso arriba mencionado. En inglés “body” es “cuerpo”, “cadáver”, “parte principal”, “carrocería”, “organismo”, “entidad”, “grupo”, “colección”, “conjunto” o “volumen”, ninguno de los cuales se corresponde con prenda alguna, ni interior ni exterior, ni femenina ni masculina, ni elástica ni rígida, ni ajustada ni holgada, ni de una sola pieza ni de varias.
Para quien le interese no meter la pata cuando hable inglés, es bueno conocer palabras como “leotard” /'lɪətɑ:d/ (“malla”, no “leotardo”), “bodysuit” /bɒdɪsʊ:t/ (‘prenda interior femenina…’), “body shirt” (/bɒdɪʃɜ:t/) o “body stocking” (/'stɒkɪɳ/).

Sino y si no

 

Se confunde con frecuencia la conjunción adversativa “sino” con la condicional “si” seguida de la negación “no” (“si no”).
Así, encontramos a veces noticias con una grafía equivocada, como «”Sino” hubiera intervenido el juez, se habrían autorizado las obras», «El secretario general no fue expulsado, “si no” que dimitió» o «No solo se han visto ovnis, “si no” que además han aterrizado». Lo adecuado habría sido escribir «”Si no” hubiera intervenido el juez…», «…no fue expulsado, “sino” que dimitió» y «No solo se han visto ovnis, “sino” que además…»
“Sino” es (además de un sustantivo que significa ‘hado’, ‘destino o fuerza desconocida que actúa sobre las personas y determina el desarrollo de los acontecimientos’) una conjunción adversativa que se usa principalmente para contraponer una afirmación a algo previamente negado: «No fue expulsado [lo que se niega], “sino” que dimitió [lo que se afirma]»; unir dos enunciados en los que el segundo añade algo al primero: «No solo se han visto ovnis, “sino” que además han aterrizado [se han visto + han aterrizado.]»
“Si no”, por otra parte, es la suma de la conjunción “si”, que introduce una fórmula condicional, y el adverbio de negación “no”, y por lo tanto se escribe en dos palabras separadas: «”Si no” hubiera intervenido el juez…»
Una forma sencilla de saber cuándo debe escribirse “sino” y cuándo “si no” es ver si entre “si” y “no” puede incluirse algún elemento sin pérdida de sentido en el texto: «”Si no” hubiera intervenido el juez…» = «”Si” el juez “no” hubiera intervenido…» En caso afirmativo, se trata de “si” + “no” y debe escribirse en dos palabras.

BitTorrent


Puede referirse al “protocolo” diseñado para el intercambio de ficheros de igual a igual (del inglés “peer-to-peer” o “P2P”), creado originalmente por el programador Bram Cohen y basado en una aplicación informática libre, o al “cliente”, programa informático que permite al usuario establecer una conexión P2P para descargar ficheros que poseen otros usuarios de la misma red de ficheros y que están dispuestos a compartir basándose en la filosofía BitTorrent (compartir por igual para todos) para facilitar su intercambio.

martes, 20 de diciembre de 2011

“Malasio” y “Malayo”

 

En una noticia fechada en Kuala Lumpur se informa de que el Gobierno de Malasia ha decidido volver a emplear el término “malasio” en lugar de “malayo” para designar a la lengua oficial.
La decisión de los gobernantes de ese país no debe influir en el uso correcto de las palabras que tenemos en español para referirnos a sus habitantes y a la lengua que hablan, pues el cambio de denominación es una cuestión política interna que no tiene por qué seguirse fuera de Malasia, más aún si se tiene en cuenta que no es la primera vez que cambian el nombre: en 1957 (año de la independencia del país) se llamó “malasio” a la lengua oficial; después, en 1987, se cambió a “malayo”; y ahora, en el 2007, deciden volver a llamarla “malasio”.
Las denominaciones establecidas en español y que aparecen en el Diccionario panhispánico de dudas son las siguientes: “malasio” como gentilicio de Malasia y “malayo” para referirnos a la lengua oficial de ese país.
Son también “malayos” (de Malaya) los miembros de un pueblo originario de la península de Malaca, la parte continental de Malasia, que es el nombre que ha tenido tradicionalmente en español todo el país. El término “malasio” se aplica al natural de este país asiático, en el que además de malayos habitan importantes minorías de chinos e indios.
Por otra parte, en español no son correctas las formas “Malaysia” (nombre en inglés de ese país) ni su adaptación “Malaisia”.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Espejear


Todo significado que se aleje de la acepción de esta palabra en castellano (‘relucir o resplandecer como un espejo’) y que se acerque a la traducción del verbo “mirror” /'mɪrə(r)/ (“reflejar”) es claramente un anglicismo superfluo perfectamente sustituible por dicha traducción.
Así, es correcto por ejemplo el uso que le da Álvaro Pombo en su novela “Una ventana al norte”, cuando escribe “Se sentía impulsada por un viento herético, un viento sur que brotaba dentro de sí misma y que la hacía reverdecer y espejear como un gran balandro viento en popa”, o el de Manuel Vicent en su novela “Balada de Caín”, cuando escribe “Después de muchos meses de travesía, en el horizonte comenzaron a espejear unas laderas saladas”. No es correcto sin embargo el uso que le da Jorge Carrión en su artículo “Como en las mejores familias”, publicado en ABC Cultural el 19 de junio de 2010, cuando escribe lo siguiente: “la primera escena del primer capítulo y la última del capítulo final se espejean”; se trata de un inconfundible calco del inglés “mirror each other”, lo cual nos hace sospechar sobre la autoría real de este escrito.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Funeral


Como en inglés “funeral” (/'fjʊ:nərəl/) designa tanto al “funeral” (o “funerales”) como al “entierro”, los amantes del espanglish han afilado los colmillos y han intentado que olvidemos el significado de esta palabra en castellano (‘conjunto de los oficios solemnes que se celebran por un difunto algunos días después del entierro o en cada aniversario de su muerte’) con frases como «un “funeral” en Madrid cuesta ya 3703 euros, un 16% más que en 2010», cuando se están refiriendo al gasto total que conlleva un entierro, y no al de la misa que se suele celebrar al cabo de unos días.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Buquear / Bukear / Bookear


Infames calcos “espánglicos” del verbo inglés “to book” /bʊk/ (“reservar”, “concertar”, “contratar”, “hacer una reserva”, “contabilizar”) para perpetrar frases tan espantosas como «¿usted me puede “bukear” todos los billetes?» o «estoy “buqueando” unos billetes aéreos» (también es rebuscado y extraño lo de “billetes aéreos”, cuando lo más común en castellano es “pasaje de avión”; ni siquiera se me ocurre de dónde puede salir, ya que en inglés suele decirse “airline ticket” o “plane ticket”, no “air ticket”).
Dedicado a mis amigos Santi, Almudena y al resto de sufridos empleados (inminentes exempleados) de American Express, empresa que como celebración por haber obtenido enormes beneficios por su actividad en España ha decidido trasladar sus oficinas a otros países, merecido premio por años y años soportando a miles de titulares (perdón, tarjetahabientes) prepotentes y pomposos (entre otros varios adjetivos que empiezan por pe) de tarjetas “esturión”, “platínum” (con el acentazo bien puesto en la i, aunque en inglés lo lleve en la a; todo sea por evitar decir “platino” en castellano), “golz” y demás.

Hobby (/'hɒbɪ/)


Tan común que el corrector de Word ni siquiera me la subraya y que incluso está recogida en el diccionario de la RAE como ‘pasatiempo, entretenimiento que se practica habitualmente en los ratos de ocio’. Sinceramente, yo me quedo con el castellano: “afición”, “pasatiempo”, “entretenimiento”, “pasión”.

Hoax (/həʊks/)


Siempre han existido “engaños”, “bulos”, “bromas”, “patrañas” o “noticias falsas”, pero ahora resulta que si el mismo hecho tiene lugar a través de Internet hay que cambiarle el nombre y llamarlo “hoax” (causando gran confusión, ya que las pronunciaciones y ortografías son de lo más dispares y disparatadas). Si le llega algún mensaje (perdón, mail) sobre virus informáticos incurables, cadenas de solidaridad o regalos de grandes empresas, hágase un favor a usted y al resto de la humanidad y, antes de creérselo o enviárselo a sus amiguitos, consulte su veracidad en páginas como Rompecadenas, VSantivirus o Museum of Hoaxes.

Hit (/hɪt/)


Una canción o una película pueden tener “éxito” o causar un gran “impacto”, pero la única manera de saber que han llegado a la cima es si los califican de “hit” (o incluso “mega hit”), si llegan al “hit parade” (“lista de éxitos”) o si son incluidos en alguna recopilación de “greatest hits”. Eso sí, por el contrario a nadie le interesaría estar en la “hit list” (“lista negra”) de algún “hit squad” (“escuadrón de la muerte”).
Por otra parte, en el béisbol designa el ‘tiro que no es interceptado por la defensa del equipo contrario y permite al bateador alcanzar una base’. Con este sentido, hay quien recomienda su adaptación al español en la forma “jit”, grafía que se documenta ya en la prensa mexicana («Todos los jugadores de los Dodgers batearon al menos un “jit”») pero que ha dado lugar a lamentables variantes como la expresión “jitear la loto” (“ganar la lotería”).
Finalmente, en publicidad también se utiliza “hit” para designar el “impacto (publicitario)” y, en el campo de (perdón, a nivel de) las páginas de internet, las “visitas”, “páginas consultadas” o “accesos”.

Cuestionar


Cuando no se discute ni se pone en duda algo no es apropiado emplear el verbo “cuestionar”, sino “preguntar”. “Cuestionar” es ‘poner en duda lo afirmado por alguien’ o ‘controvertir un punto dudoso, proponiendo las razones, pruebas y fundamentos de una y otra parte’, y se aplica a las personas o asuntos que no se consideran fiables o que están sin decidir: «La oposición “cuestionó” los datos económicos que el Gobierno había presentado», (lo que quiere decir es que no se fiaba de los datos).
Sin embargo, no es correcto emplear “cuestionar” con el sentido de “preguntar”, tomado del inglés “to question” (/'kwestʃən), como en los siguientes ejemplos: «El entrenador no contestó cuando fue “cuestionado” por lo que esperaba del partido» o «Eso fue lo que declararon Rice y el embajador cuando fueron “cuestionados” en torno a la postura china»; en estos casos, lo apropiado habría sido «El entrenador no contestó cuando se le “preguntó” lo que esperaba del partido» y «Eso fue lo que declararon Rice y el embajador cuando se les “preguntó” por la postura china» (tampoco son correctas frases del tipo «el entrenador fue preguntado por lo que esperaba» o «fueron preguntados acerca de la postura china», en las que se hace un uso anglicado de la voz pasiva).
El ejemplo más reciente lo encontramos en el número 1252 de XL Semanal, donde titulan «“Cuestionando” a Arturo» una entrevista con el exitoso Pérez-Reverte por sus veinte años de colaborador con la revista. Extraña manera de celebrar un aniversario, si te dedicas a “cuestionar” al más famoso de tus columnistas.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Chipear



En este caso no nos referimos al verbo originario de Chile, utilizado para referirse a ‘pagar al contado’, sino a un extraño calco del inglés “to chip” /tʃɪp/ (“cascar”, “romper un trocito de”, “hacer/abrir un agujero”, “astillar”, “desconchar”) utilizado en el ámbito de la informática para designar el hecho de realizar algún tipo de modificación el algún dispositivo (consola de videojuegos, descodificador de televisión, etc.), tal como añadir, retirar o modificar algún elemento de este con el objeto de obtener alguna ventaja (poder utilizar juegos pirateados, ver más canales de los contratados, etc.)

Soporte al cliente (Xosé Castro Roig)

 

Hace poco, un colega me dijo que «mi batalla personal contra la expresión soporte técnico estaba perdida», que «el término ya estaba muy extendido».
Tras cavilar, sigo preguntándome si las majaderías tienen fecha de caducidad, si los profesionales que trabajamos con el idioma podemos permitirnos el lujo de cejar en este intento de no dejar que las burradas cuajen, maduren, se extiendan o sustituyan a nuestras castizas expresiones. ¿Acaso este intento no forma también parte de nuestra profesión?
No me tachen aún de intolerante: no hablo de sutiles deslices, de lagunas terminológicas del español, de discutibles neologismos… No, hablo de expresiones válidas en nuestro idioma que están siendo sustituidas por otras incorrectas; como “soporte técnico”, una macarrónica traducción de “technical support” llevada a cabo por algún incurioso colega y auspiciada por grandes fabricantes informáticos, como Microsoft.
Si se nos estropea el televisor, tenemos que telefonear al servicio de asistencia técnica, pero, según parece, si se estropea la computadora, tenemos que hablar con el servicio de soporte técnico. Todo procede de una mala traducción del verbo y sustantivo “support”, que significa más cosas que “soportar” y “soporte” (“apoyo”, “servicio”, “sustentación”…)
Pero lo más sorprendente es cuando una expresión es sustituida por una traducción macarrónica que significa lo contrario. En un anuncio de la página de ofertas de empleo de un diario español buscaban personas para su “departamento de Soporte al cliente”; vamos, que no querían personas para dar “servicio o asistencia” al cliente sino para soportarlo. ¿El mundo del revés?

lunes, 12 de diciembre de 2011

Concretizar


Neologismo procedente del francés “concrétiser” /kÕkretize/ (‘concretar’, ‘materializar’), sinónimo perfecto del verbo “concretar”. Está aceptado por la Academia, que le dio entrada en el Diccionario en 1992.
Conviene añadir que tanto “concretar” como “concretizar” se utilizan excesivamente en lugar de otros también apropiados como “definir”, “puntualizar”, “abreviar”, “delimitar”, “aclarar”, “condensar”, “precisar”, “resumir” o “reducir”. En el lenguaje del fútbol, aunque se use metafóricamente con el significado de ‘conseguir un tanto o un gol’, también puede decirse “marcar”, “terminar”, “resolver”, “acabar” o “culminar un gol / jugada / juego”.
Por otro lado, el sustantivo “concretización” se admite como sinónimo de “concreción”, aunque esta última es la forma más extendida y preferible para referirse a la ‘acción y efecto de concretar’. No es correcta la grafía “concrección”.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Computadoras insoportables (Xosé Castro Roig)

 

Si se dieran premios a las mejores burradas, uno lo tendría que llevar la empresa que decidió crear un departamento de “Soporte al cliente”, traducción macarrónica de customer support, es decir, de ‘asistencia o servicio al cliente’.
Pero al hilo de esta confusión tan nimia (estremece pensar que una palabra tan sencilla de traducir como support cause tanto revuelo; ¡qué será de las expresiones realmente complicadas!), recuerdo ahora la anécdota de mi padre y su flamante PC. Hace un año, más o menos, me telefoneó para decirme que se había comprado una computadora nueva con tantos megabytes de RAM, tantos de disco duro, etcétera.
—Y además, me regalan una peana para el teléfono —terminó diciendo.
—¿Una peana? —pregunté francamente extrañado.
—O un colgador; no lo sé exactamente, tengo que llamarlos para que me lo aclaren.
—Pero... ¿qué te dijeron exactamente?
—Pues que el precio de la computadora incluye soporte telefónico.
No deja de hacerme gracia que un comercio se ufane de tener “asistencia técnica por teléfono” y la denomine soporte telefónico (siempre será mejor que línea caliente, que de todo hay...). Una decepción para mi padre, que se veía muy contento con algún tipo de soporte para su teléfono, pero que trocó en alegría al saber que era asistencia telefónica gratuita durante unos meses; más valiosa sin duda.
Del mismo modo, el verbo support se traduce muchas veces mal en informática y textos técnicos cuando significa ‘admitir’ o ‘aceptar’ o equivale a ‘puede operar con’ o ‘puede funcionar con’. Oso decir que, si hubiera que hacer una regla, sería esta: «casi nunca equivale a ‘soporte’ o ‘soportar’». Si algunos traductores la siguieran, sus textos ganarían en precisión. Si no, siempre podría dar lugar a expresiones tan curiosas como la que vi en las instrucciones de una agenda electrónica:
Esta agenda organizadora no soporta Windows.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Enyoyar


Lamentablemente, este feo barbarismo no significa “dar yoyas”, porque realmente es lo que se merece la lumbrera que se haya inventado esta bazofia, calco del inglés “enjoy” /ɪn'dʒɔɪ/ (“disfrutar de”, “gozar de”, “pasarlo bien”, “divertirse”). Incluso existe una bitácora con la palabra por título, en la cual el autor hace gala de sus excepcionales habilidades lingüísticas, amén de promocionar una extraña banda de reggae cuya primera canción se titula “enyoyando”. No incluyo ningún enlace a lo mencionado anteriormente por respeto al lector.
También existe la variante “enjoyar”, cuyos inventores se olvidan de que se trata de una palabra ya existente desde hace tiempo en castellano con un significado totalmente diferente: ‘adornar con joyas a alguien o algo’; ‘adornar, hermosear, enriquecer’; ‘entre plateros, poner o engastar piedras preciosas en una joya’.