martes, 31 de julio de 2012

Bodybuilding (/'bɒdɪbɪldɪɳ/)


Es exactamente lo mismo que sus equivalentes españoles “culturismo” o “fisicoculturismo” (‘tipo de gimnasia que desarrolla los músculos para cambiar el aspecto corporal’) con la connotación de que el “culturismo” suele practicarse en antros cutres y casposos donde terminaremos convirtiéndonos en un lamentable Roque III, mientras que el “bodybuilding” tiene lugar en lujosos gimnasios provistos de la más avanzada tecnología, la cual nos convertirá en claros candidatos a protagonizar la próxima adaptación (perdón, remake) del más fornido superhéroe.

jueves, 26 de julio de 2012

Localización


Término típico en los campos de (perdón, a nivel de) la traducción y la informática, calcado del inglés “localization” (/'ləʊkəlɪ'zeɪʃən/) sin tener en cuenta que “localización” en castellano se refiere a ‘averiguar el lugar en que se halla alguien o algo’, aunque el diccionario Clave ya incluye la acepción ‘adaptación de soportes, programas y aplicaciones informáticos a las necesidades propias de un país o de una actividad’.
Si buscamos definiciones oficiales, la Localization Industry Standards Association, en su Guía de introducción al sector de la localización, afirma que es el ‘proceso de adaptación y fabricación de un producto para que presente el aspecto y el funcionamiento de un artículo fabricado en un país en concreto’.
Así, en términos generales, “localización” (también denominada por algunos “tropicalización”, “regionalización” e incluso “indigenización”), consiste en ‘ajustar un producto a las peculiaridades de una comunidad, ya sean estas lingüísticas, terminológicas, culturales o legales’. En lo que concierne a la traducción, sería la ‘adaptación de la traducción al habla o dialecto específico de una región en particular’ (español de Argentina, inglés de Australia, etc.)
En lo que se refiere a la informática, estaríamos hablando del ‘proceso de adaptar una aplicación informática para una región específica mediante la adición de componentes específicos y la traducción de los textos’. La mayor parte de este trabajo reside en la traducción, pero existen otras tareas, tales como cambios de formatos de fechas, cifras, moneda, calendario o cualquier otro elemento susceptible de afectar al entendimiento de un usuario de un determinado lugar.
Es cuando menos irónico que fueran los propios traductores, pioneros en este mundo, quienes prefirieran calcar directamente el inglés “localization” antes que buscar otras alternativas más apropiadas como “adaptación” o “ajuste”.

Local


Como adjetivos, el inglés “local” (/'ləʊkəl/) y su homógrafo castellano son equivalentes (‘perteneciente o relativo al lugar’; ‘municipal o provincial’; ‘que sólo afecta a una parte del cuerpo’); sin embargo, no ocurre lo mismo cuando esta palabra funciona como sustantivo: mientras en castellano quiere decir ‘sitio cercado o cerrado y cubierto’ en inglés significa algo parecido a “vecino”, “del barrio”, “de la zona”, “lugareño” o “nativo”, lo cual no es impedimento para que muchos utilicen ya el término para referirse a este concepto (no es lo mismo “tanto el equipo local como el visitante” que “tanto locales como visitantes”).

Bloc


Este palabro es a la vez un calco y un falso amigo. Por una parte, es una adaptación gráfica de la voz inglesa “block” /blɒk/ (“bloque”, “manzana”, “edificio”, “obstáculo”, “bloqueo”, “paquete [de acciones]”) y por otra, como acabamos de ver, ninguno de sus significados en inglés coincide con el uso que le damos en castellano (‘conjunto de hojas de papel sujetas por un lado de modo que puedan desprenderse con facilidad’), puesto que en inglés utilizan otros vocablos como “notebook” /'nəʊtbʊk/ o “[note/writing/desk] pad” /pæd/ (“cuaderno”, “libreta”, “carpeta de anillas”).
No ha triunfado y debe evitarse el uso de la voz española “bloque” con este sentido, mientras que sí hay que usar “bloque” (y no “block” ni “bloc”) para los sentidos de ‘manzana de casas’, ‘edificio que comprende varias casas’ y ‘sillar artificial hecho de hormigón’.

miércoles, 25 de julio de 2012

Groupware (/grʊ:pweə(r)/)


Palabra formada por “group” (“agrupación”, “grupo”, “conjunto”) y “ware” (“conjunto de utensilios”) que podría traducirse en español como “programas [informáticos] colaborativos” y definirse como ‘uso de métodos y aplicaciones informáticas que permiten a los usuarios realizar trabajos colectivos a través de las redes’.

martes, 24 de julio de 2012

Fracking (/'frækɪŋ/)


Neologismo formado a partir de “hydraulic fracturing” (en castellano “fractura hidráulica” o “fracturación hidráulica” —esta última es la que recoge el Diccionario español de la energía—) para designar un procedimiento para extraer un tipo de gas natural denominado “gas pizarra” por medio de la inyección en las zonas rocosas del subsuelo de algún material a presión (habitualmente agua con arena y diversos aditivos), con el objetivo de ampliar las fracturas existentes en el sustrato rocoso que lo encierra, favoreciendo así su salida hacia el exterior.

lunes, 23 de julio de 2012

Correo caracol


Traducción literal del inglés “snail mail” (/sneɪlmeɪl/), que designa de manera metafórica el “correo postal”, estableciendo una similitud con la proverbial lentitud del caracol, en contraposición con la inmediatez del correo electrónico. En castellano perdemos la aliteración y la rima del inglés “snail mail”, por lo que en la red existe una verdadera obsesión por buscar alternativas tan “divertidas” como la anglosajona, cambiando el animal (“correo tortuga”, “correo cangrejo”) o con otro tipo de ocurrencias (“burro express”).

viernes, 20 de julio de 2012

“New Deal”, cómo usarlo



La expresión “New Deal” volvió a aparecer en los medios de comunicación con motivo del encuentro entre Barack Obama y Gordon Brown para afrontar la actual crisis económica.
El conjunto de medidas económicas que el presidente de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt puso en marcha entre 1933 y 1937 para intentar paliar la crisis de 1929 se conoció con este nombre, “New Deal”. Ahora estaríamos hablando de un “nuevo New Deal”.
Aunque el término inglés está muy extendido, algunas posibles traducciones son: “nuevo pacto global”, “nuevo pacto mundial” o “acuerdo para un nuevo pacto”, términos españoles que facilitan la comprensión.

Handling (/'hændlɪŋ/)


Literalmente significa “manejo”, “tratamiento”, “manipulación” o “tramitación”. Su uso anglicado se ha extendido para referirse a los ‘servicios prestados en los aeropuertos a los aviones, pasajeros, equipajes y mercancías’ (carga, descarga, mantenimiento y limpieza de los aparatos, asistencia a enfermos y menores, facturación de equipajes, transporte de los pasajeros hasta el avión o desde él, información sobre operaciones…), lo que en inglés no se denomina “handling” a secas, sino “ground handling”. Los equivalentes españoles, como “maletería”, “asistencia en tierra [a aeronaves]” o “servicio de asistencia en tierra”, permiten a cualquier hispanohablante —que no tiene por qué saber el significado de “handling” en la jerga aeroportuaria— entender de qué se está hablando o escribiendo.
También es lamentablemente común la expresión «instrucciones de “manoseo”», deficiente traducción de “handling instructions” en lugar de otras más apropiadas como “instrucciones de [uso y] manipulación” o “instrucciones de manejo”. El término “manoseo” tiene matices diferentes que no se corresponden con el de un manual de instrucciones; además, tampoco sería equivalente de “handling”, sino de “fondling”, “groping”, “pawing” o “rumpling”.

jueves, 19 de julio de 2012

Locación


Otra burrada más del bueno de Cristian Fernández, traductor de la guía del Movimiento Zeitgeist. Lo curioso es que en el original no nos encontramos con la palabra “location” /ləʊ'keɪʃən/ (“posición”, “ubicación”, “emplazamiento”, “lugar”, “situación”, “paradero”, “localización” —confusión en la que caen en la página Permiso de paternidad—), sino con algo más rebuscado: “allocation” /ælə'keɪʃən/ (“asignación”, “cuota”, “reparto”, “ración”). De todos modos, ninguna de las dos tiene nada que ver con el significado de “locación” en castellano que, al provenir de latín “locatio”, significa “arrendamiento” (en inglés “rent”, “rental”, “renting”, “hiring”, “letting”, “leasing”, “tenancy”).

Lobby / Lobbysta


Como en el caso de “hall” (/hɔ:l/), hay quien obvia la existencia de palabras sencillas y por todos conocidas como “vestíbulo”, “pasillo” o “antecámara” e intenta hacerse notar con palabros de este pelaje, y encima con excusa, ya que aparece en el DRAE (‘vestíbulo de un hotel y de otros establecimientos como cines, teatros, restaurantes, etc., especialmente si es grande’).
Por otro lado, tenemos el caso, no tan estrambótico, pero no menos innecesario, del otro significado de “lobby” /'lɒbɪ/ (“grupo de presión”, “grupo de interés” o “grupo de cabildeo”), también reconocido por la RAE (‘grupo de personas influyentes, organizado para presionar en favor de determinados intereses’), lo que nos lleva a los términos “lobista” o, aún peor, “lobbysta”, zafios calcos del inglés “lobbyist” /'lɒbiɪst/ (‘perteneciente a un grupo de presión’), es decir, en nuestro idioma, “cabildero”. Esta palabra también puede funcionar como verbo: “hacer lobby” (“ejercer presión [política] sobre”, “ejercer presión para obtener algo”, “presionar”, “instar”, “cabildear”).
Se dice que el término se acuñó en el “lobby” del Hotel Willard de Washington durante la presidencia de Ulysses Grant (1822-1885). Después de una larga jornada en el Despacho Oval, Grant solía ir caminando al Willard, situado muy cerca de la Casa Blanca, para tomar un brandi y fumar un puro. Muchas personas acudían a ese “vestíbulo” para tratar de influir en el presidente, de ahí que se les llamara “lobbyists”.
Lo que ya no existe se mire por donde se mire es el palabro “lobbyster” (una especie de mezcla entre “lobby” y “gangster” /'gæɳstə(r)/ que termina pareciéndose a “lobster” /'lɒbstə(r)/ —“langosta”—), inventado por Teresa Forcades en su interesantísimo libro Los crímenes de las grandes compañías farmacéuticas.

Llamar p’atrás / de vuelta


Traducción literal de “call back” /kɔ:lbæk/ (“devolver la llamada”, “volver a llamar”, “llamar más tarde”) utilizada por quienes, sin tener apenas nociones básicas de castellano o de inglés, se empeñan en intentar convencer al mundo de que han creado una nueva lengua denominada “espanglish”.
También existen las variantes “dar p’atrás”, de “give back” /gɪvbæk/ (“devolver”, “dar de vuelta”) y “volver p’atrás”, de “be back” /bɪbæk/ (“volver”).

Efetepear


Enrevesada lexicalización (y de difícil pronunciación) utilizada para referirse al acto de ‘transferir ficheros a través de internet por medio del comando FTP’ (“File Transfer Protocol” o “protocolo de transferencia de ficheros”, por medio del cual un equipo cliente se puede conectar a un servidor para descargar ficheros desde él o para enviarle ficheros, independientemente del sistema operativo utilizado en cada equipo).

“Infringir” o “infligir”, pero no “inflingir”



“Infringir” significa ‘incumplir normas’, mientras que “infligir” es ‘causar daño o imponer castigo’ y, por lo tanto, no es adecuado emplearlos indistintamente.
Sin embargo, en ocasiones en los medios de comunicación se encuentran frases como «Yo me cuido de no “infligir” las leyes y hacer lo que mi conciencia y experiencia me dicen» o «“Infringir” un castigo, ya sea físico o psicológico, puede tener el propósito de obtener una confesión».
En estos casos lo adecuado habría sido: «Yo me cuido de no “infringir” las leyes y hacer lo que mi conciencia y experiencia me dicen» e «“Infligir” un castigo, ya sea físico o psicológico, puede tener el propósito de obtener una confesión».
Además, estos dos verbos con significados diferentes han dado lugar a la forma híbrida “infligir”, como se ve en «Los de Mendilibar se encuentran en un momento inmejorable para intentar “infligir” una nueva y dolorosa derrota a los blancos», donde lo apropiado habría sido emplear “infligir”.

miércoles, 18 de julio de 2012

“Necesidades” son “carencias” y no lo que las soluciona



El sustantivo “necesidad” se usa para indicar lo que falta y no aquello que cubre esta carencia.
No es inusual tropezarse con frases como las siguientes: «Los equipos de rescate se esfuerzan por proporcionar las “necesidades” básicas a los supervivientes»; «La empresa X ofrece “necesidades” concretas para diferentes sectores industriales»; «El problema es que no tenemos suficientes recursos para proporcionar las “necesidades” básicas a todo el mundo»; «Una dieta saludable es aquella que proporciona las “necesidades” diarias de energía a través de los alimentos».
En español, “necesidad” es la ‘carencia de las cosas que hacen falta para la conservación de la vida’ y, en sentido más general, la ‘privación de cosas que se precisan o se desean’. Pero se trata de la “carencia” o de la “privación”, y no de aquello que viene a llenar esa carencia.
Por ello no es apropiado acompañar este sustantivo, como en los ejemplos mencionados, de verbos como “proporcionar” u “ofrecer”, pues no se trata de “dar” necesidades a alguien, sino de “cubrirlas”, “satisfacerlas”, “llenarlas”, “cumplirlas”…, es decir, de conseguir que desaparezca la necesidad, la carencia.
Así, en todos los ejemplos tendrían que haberse evitado los verbos “proporcionar” y “ofrecer”, y en su lugar deberían haberse usado “cubrir”, “satisfacer”, “llenar”, “cumplir” u otro verbo de significado similar.

Anuncio de eBay (real)



HOLA BENDO ESTA PRECIOSA CAMARA DE FOTOS PARA LOS AMANTES DE COLECIONAR CAMARAS ANTIGUAS ESTA TIENE UNOS 30 Y TANTOS AÑOS ESTA EN PERFETAS CONDICIONES DE FUNCIONAMIENTO LO BENDO SOLO PORQUE NO LE DOY UTILIDAD AL NO ENCONTRAR FLAS PARA ELLO SI NO NO LO BENDERIA PERO EN DIAS DE SOL O MUCHA LUD SACA BUENAS FOTOS PERO EN DIAS OSCUROS O EN INTERIOR DE CASA TAMBIEN SACA PERO COMO COMPRENDERAN NO BIEN INTERESADOS ESCRIBIR O LLAMAR CONTESTO A TODOS ESCUCHO TODAS LAS OFERTAS SI SON RAZONABLES GRACIAS

martes, 17 de julio de 2012

Layup (/leɪʌp/)


Un periodista deportivo no sería un periodista deportivo si no se diera ínfulas y pretendiera demostrar la imprescindible trascendencia de su labor informativa, utilizando continuamente expresiones como “calentar en el precalentamiento”, “la climatología del campo de juego”, “el entrenador ha ordenado el regadío del campo”, “el marcador sigue inalterable”, “el equipo está especulando mucho” o “este equipo adolece de velocidad”.
En este caso, D. Robert Álvarez nos obsequia en El País con la frase “tras un ‘layup’, el encuentro quedó prácticamente sentenciado”, cuando en castellano tenemos estupendas alternativas como “dejar una bandeja” o “hacer una bandeja”.

lunes, 16 de julio de 2012

“Inquirir” no es sinónimo de “preguntar”, “solicitar” ni “pedir”



Según el Diccionario panhispánico de dudas, el verbo transitivo “inquirir” significa ‘indagar o tratar de averiguar [algo], especialmente haciendo preguntas’; por lo tanto no es apropiado emplearlo con el sentido de “preguntar”, “solicitar” ni “pedir”.
Sin embargo, aunque en algunos contextos pueda parecer sinónimo de “preguntar”, no se construye con un complemento indirecto de persona, de modo que resulta inapropiada una frase como «“¿Le molesta mucho todo este revuelo que hay?”, le “inquirió” una periodista».
Tampoco es adecuado acompañarlo de un complemento introducido por las preposiciones “sobre” o “por”: «Llegaron hasta la mina para “inquirir sobre” sus parientes», «También “inquirieron por” otros detalles».
Es igualmente inapropiado emplearlo como equivalente de “solicitar” o “pedir”, como en «Le “inquirió” que dejara de basurearla» o «Le “inquirió” que pidiera un deseo secreto».

jueves, 12 de julio de 2012

Femme fatale (/famfatal/)


Expresión francesa que designa a la “mujer fatal” o “conquistadora”, arquetipo de la ‘villana cuyo poder de atracción amorosa acarrea fin desgraciado a sí misma o a quienes atrae’.

“Auditoría” o “auditoría de venta” mejor que “due diligence”



En español existe la expresión “auditoría de venta”, o simplemente “auditoría”, según el contexto, para referirse a lo que en inglés se denomina “due diligence” (/djʊ:'dɪlɪdʒəns/).
En las informaciones de economía y negocios suele emplearse la expresión inglesa “due diligence”, término técnico que se refiere a la ‘investigación de una empresa que se hace antes de su adquisición o su fusión con otra’: «La Caixa confirmó ayer a la CNMV que negocia la compra de Banca Cívica y ha iniciado una “due diligence” para desnudar sus cuentas».
En el ejemplo citado se podría haber escrito: «La Caixa confirmó ayer a la CNMV que negocia la compra de Banca Cívica y ha iniciado una “auditoría” para desnudar sus cuentas».

Little black dress


También conocido como “petite robe noir” por los que consideran que el francés tiene más allure que el inglés (y como “petit robe noir” por los que, además de lo anterior, no distinguen entre masculino y femenino), e incluso como LBD por los amantes de las siglas, es básicamente un vestido negro corto (es decir, un must para el “fondo de armario” de cualquier celebrity o fashionista que se precie).

miércoles, 11 de julio de 2012

Drive-in (/'draɪvɪn/) / Drive-through (/'draɪvɵrʊ:/)


Tipo de establecimiento, cuyo formato fue creado en los años cuarenta en EE. UU., donde se puede ser servido sin la necesidad de salir del automóvil. En la mayoría de los casos son restaurantes de comida rápida, pero también puede tratarse de túneles de lavado, autocines, cajeros automáticos (“drive-in bank”), farmacias, capillas matrimoniales (sobre todo en Las Vegas) o supermercados.

sábado, 7 de julio de 2012

A propósito de las duaciones (Bertha Gutiérrez Rodilla)



Desde hace unos meses resulta cada vez más frecuente toparse con voces formadas en nuestra lengua contando con el prefijoideduo-: comenzamos leyendo en todos los periódicos la supernoticia de que un juez obligaba al gigante Microsoft a convertirse enduopolio, es decir, a convertirse en gigante con dos cabezas, para que después Amena nos haya bombardeado día a día con la posibilidad de duarnos, que es la forma moderna de sustituir al cura, al juez o al alcalde por un par de teléfonos móviles para ligarnos a una persona querida ad aeternitate.
A pesar de que en latín duo es dos, nunca se ha utilizado en español esta forma para construir nuevas palabras que contengan este significado. Si Alfonso X en su General Estoria nos dice «ayuntando estas dos palabras: bis gamos, compusieron ende los sabios este nombre bigamo; onde quiere dezir bigamia tanto comun varon aver dos mugeres»; el Marqués de Villena en sus «Glosas» a la Eneida no decía en serio que Diana era «casi duana, porque dos vezes luze», ya que no estaba formando una palabra, sino haciendo una etimología que no se sostiene por ningún lado. Lo que utilizamos nosotros es bi- (procedente del latín) o di- (del griego), tanto en el lenguaje común como en el especializado, de manera que es posible encontrar en nuestros diccionarios montones de ejemplos construidos con estos elementos: bicorne, bípedo, biaural, biaxial, dícroto, dimorfo, disílabo, dítono...
Duo, sin embargo, en el inglés común tiene una mayor frecuencia de uso que en nuestra lengua, no sólo como sustantivo, duo, con el significado de ‘pareja’, sino también como elemento compositivo similar a bi- y di-: duotone, duologue, duotype... Y, si en sus lenguajes especializados de mayor solera, como puede ser el de la medicina, han respetado los elementos bi- y di- para acuñar tecnicismos, en otros de creación más reciente no han tenido inconveniente en utilizar duo-, como en el caso de la electricidad (duodiode o duotriode) o en el de la economía (duopoly oduopsony). Al fin y al cabo tanto les da recurrir a unos elementos como a otros cuando todos le son igual de extraños a una lengua en origen poco emparentada con el latín o el griego. Lo que no es, desde luego, el caso de la nuestra.
Ya es difícil de justificar introducir sin más en español duopolio oduopsonio, pero es toda una osadía formar un verbo como duarsea partir de un prefijo o prefijoide inexistente —aun cuando existiendo, formar verbos a partir de prefijos, no es tampoco lo más frecuente—. Quienes lo han hecho no han tenido otro apoyo que «cantar a dúo», única forma atestiguada en el DRAE: un tecnicismo de la música que, como tantos otros del mismo dominio, nos llegó desde el italiano. Y en este restringido ámbito musical ha permanecido recluido durante mucho tiempo hasta que la economía y la televisión —éstas sí que mueven montañas— han decidido darle alas y llevarlo hasta el último rincón donde se pueda tener cobertura.

Listbroking




















Palabra inglesa formada por “list” /lɪst/ (“lista”, “catálogo”) y “broking”, de la misma familia que “broker” /'brəʊkə(r)/ (“agente”) para referirse al suministro y tratamiento de bases de datos (normalmente consistentes en detalles personales de personas físicas), titularidad de empresas privadas, para acciones comerciales de terceras compañías. Uno de los mayores usos de estas listas consiste en el envío masivo de esas famosas cartas en las que empresas como Arcadia, Delicias Selectas o Belsana nos comunican (sobre todo si somos personas mayores) que hemos ganado supuestos premios y regalos.

viernes, 6 de julio de 2012

“Masacrar” implica muchas víctimas



El verbo español de origen francés masacrar (de “massacrer” /masakre/: “matar”, “exterminar”, “hacer una matanza”, “destrozar”) se usa con el significado de ‘cometer una matanza humana o un asesinato colectivo’, ‘matar o asesinar en masa’, ‘cometer una matanza salvaje de personas’.
No es, pues, apropiado su uso en contextos como los siguientes: «…cuando “masacraron” a dos reservistas israelíes que, por error, habían entrado a la ciudad Palestina», «Un comando armado “masacró” a tres campesinos en el mercado del pueblo».
En casos como esos y otros parecidos lo adecuado habría sido emplear los verbos “matar” o “asesinar”: «…cuando “asesinaron” a dos reservistas israelíes que, por error, habían entrado a la ciudad Palestina», «Un comando armado “mató” a tres campesinos en el mercado del pueblo».

jueves, 5 de julio de 2012

Listar


En castellano significa “inscribir”, “registrar”, “matricular”, “empadronar”, “encantar”; por desgracia, los “listos” han descubierto que el verbo inglés “list” (/lɪst/) significa “poner en una lista”, “hacer una lista de”, “enumerar”, “cotizar”, con lo que han decidido que el castellano “listar” también tiene esas acepciones.
Como en el mundo del espanglish una de las principales leyes es la de Murphy, todo puede ir a peor: en una página dedicada a explicar términos relativos a la tecnología encontramos la incomprensible joyita “hay varias páginas de web que ‘enlistan’ varios juegos”, teniendo en cuenta que “enlistar” quiere decir ‘sentar o inscribir en lista a alguien’, ‘sentar plaza en la milicia’, ‘alistar reclutas’ o ‘reunir gente para un propósito determinado’. Equivaldría al inglés “enlist” /ɪn'lɪst/ (“alistarse”, “reclutar”, “alistar”, “enrolar”), por lo que en este caso no debemos echar la culpa a la lengua del Imperio, sino a la estulticia del autor en cuestión.

Lista corta


Uno de los “peces gordos” del periodismo patrio nos regaló esta joya al hablar del proceso de venta de Digital+, una de las empresas de su grupo (Prisa): «ahora los bancos tendrán que elaborar una “lista corta” con los ofertantes.» Me imagino que con este amor al espanglish, Juan Luis Cebrián preferirá que le califique como “gran tiro” (“big shot”) en vez de como “pez gordo”; si no, no me explico qué tienen de malo las palabras castellanas “preselección”, “lista de preseleccionados”, “listado de candidatos”, etc. Lo curioso es que en inglés “short-list” (/'ʃɔ:tlɪst/) no suele usarse como sustantivo, sino como verbo (“preseleccionar”).

martes, 3 de julio de 2012

Guardia


Son muchos los casos en los que el inglés “guard” (/gɑ:(r)d/) puede traducirse directamente en castellano por “guardia”, pero sería un calco innecesario y causante de posibles confusiones si nos estuviéramos refiriendo al “guard” o “point guard” (también “playmaker”) del deporte del baloncesto, que en español se denomina “base” o “armador” (‘jugador cuya misión básica consiste en organizar el juego del equipo’).
La página oficial de la NBA debería revisar su versión en español, donde no solo utiliza este falso amigo, sino que además comete errores gramaticales como “es uno de los ‘guardias’ más brillantes que han habido en la NBA.”

Bulevar


Adaptación gráfica de la voz francesa “boulevard” /bulvar/ (‘calle ancha con un paseo central arbolado’) y esta del holandés “bolwerk” (“baluarte”, “bastión”, “defensa”). No es aceptable la forma híbrida “bulevard”, que no es ni francesa ni española.

lunes, 2 de julio de 2012

Edredoning


Horrible engendro, inventado en el aún más horrible engendro que es el programa de telerrealidad Gran Hermano, producto de juntar la palabra “edredón” (a su vez un anglicismo proveniente del francés “édredon” /edrədÕ/) y la terminación inglesa –ing, tan popular entre los amantes del espanglish en otras expresiones esperpénticas como “footing”, tal vez queriendo dar a entender que se practica algún tipo de “deporte bajo el edredón”, aunque con las consabidas connotaciones zafio-sexuales típicas de este mondongo de consumo popular.
Como bien explicaba D. Tomàs Delcós en su columna de El País en diciembre de 2009, «no es tanto una búsqueda de intimidad, a la que renuncian los concursantes metiéndose en una casa llena de cámaras, como una cautela para evitar la clasificación X».

Gateway (/'geɪtweɪ/)


Anglicismo utilizado en el campo de (perdón, a nivel de) la informática para designar el ‘dispositivo informático que permite la conexión entre dos redes de ordenadores de características diferentes’. La traducción habitual del término es “pasarela” o “puerta de enlace”, además de “puerta” o “entrada” en otros contextos.

“Orografía del terreno”: expresión redundante



La expresión “orografía del terreno” es redundante, puesto que la palabra “orografía” lleva implícita la idea de “terreno”.
Uno de los significados de “orografía” registrados en el DRAE es ‘conjunto de montes de una comarca, región o país’, y los montes siempre están en el terreno. En las informaciones sobre los incendios forestales se oyen y se leen de vez en cuando frases como las siguientes: «La “orografía del terreno” dificulta enormemente las labores de extinción», «La “orografía del terreno” y el fuerte viento complicaron la tarea de los bomberos».
En ambos casos habría sido preferible prescindir de la palabra “terreno” y usar únicamente “orografía”: «La “orografía” dificulta enormemente las labores de extinción», «La “orografía” y el fuerte viento complicaron la tarea de los bomberos».
Tampoco es recomendable la expresión “orografía montañosa”: «Algunas de las dificultades derivadas de la “orografía montañosa” de la zona», en la que se utiliza la palabra “orografía” como sinónimo de “terreno”; en ese caso lo adecuado es: «Algunas de las dificultades derivadas del “terreno montañoso” de la zona».