jueves, 31 de enero de 2013

Otros palabros (II): Meridianamente claro


Hoy que D.ª María Dolores de Cospedal ha copado la programación televisiva y radiofónica asegurando a todos los españolitos que «la posible veracidad de un dato no quiere decir que valide el papel que se ha publicado» (sea lo que sea que quiere decir ese galimatías), al mismo tiempo que anunciaba «acciones judiciales a nivel de partido (sic) contra quienes intenten algún tipo de chantaje (sic)» y la formalización de una declaración jurada de sus dirigentes (me imagino que lo jurarán por Snoopy, porque su palabra está más devaluada que la deuda pública española), los sabuesos del lenguaje hemos podido disfrutar con el repetido abuso de la expresión “meridianamente claro” por parte de tan ínclita señora.


Es natural que, con el trajín que conlleva lucrarse con la privatización (perdón, “externalización”) de la Sanidad española, los veinte automóviles de lujo que van a recoger a esta señora y a su séquito todos los días a la estación del AVE de Toledo (puesto que el 40 % de los altos cargos de Castilla-La Mancha residen y tributan fuera de dicha comunidad autónoma) y demás lindezas de nuestra entrañable “número dos”, no se haya dado cuenta de que estaba haciendo uso (y abuso) de un pleonasmo o redundancia (que no “rebuznancia”, aunque también podría ser). “Meridiano”, perteneciente o relativo a la hora del mediodía, ya significa “clarísimo”, “luminosísimo”, porque en esos momentos, con el sol en el punto más alto del horizonte, la luz de nuestra estrella alcanza su máxima radiación, sobre todo si nos encontramos en uno de esos tres jueves del año que relumbran más que el sol (Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión), cuando Dª Dolores aprovecha para lucir peineta y mantilla. Recapitulando: “meridianamente claro” equivale a decir “clarísimamente claro” (o “meridianamente meridiano”) que, paradójicamente, es justo lo contrario de cómo están (se ponga como se ponga a nivel de partido o al nivel que sea) las cuentas del partido que tiene en estos momentos las riendas de este país antes llamado España.

Cabeza rapada


Calco de la voz inglesa “skinhead” /'skɪnhed/, así como de su acortamiento “skin”, términos utilizados originariamente para denominar a los miembros de un determinado movimiento juvenil originado en Gran Bretaña en los años sesenta. Si bien hoy día se asocia a los “cabezas rapadas” con el nazismo, la extrema derecha, el racismo o la violencia, hay que tener en cuenta, por un lado, que no se trata de ideas que los “skinheads” originarios compartieran necesariamente (el movimiento surgió de la clase obrera, con inclinaciones socialistas) y, por otro, que hoy en día hay un gran número de grupos y subgrupos “skin”, cada uno de ellos con una ideología totalmente diferente (neonazis, fascistas, antirracistas, anarquistas, comunistas, socialistas, tradicionales, etc.).

Extendida, escena


Traducción literal de “extended scene” (/ɪk'stendɪdsi:n/), típica de las publicaciones cinematográficas (puede encontrarse en Fotogramas todos los meses), referida a la parte del metraje de una película cinematográfica que puede encontrarse en su edición en DVD pero que fue eliminados del corte final emitido en las salas.
Teniendo en cuenta que ninguna de las acepciones del verbo “extender” se ajusta a este uso, se puede llegar a la conclusión de que se trata de una denominación inadecuada. Serían preferibles otras como por ejemplo “escena extra”, “escena adicional”, “escena eliminada” o “escena suprimida”.

miércoles, 30 de enero de 2013

Glocalización


Si sumamos “globalization” y “localization”, tenemos el neologismo “glocalization”, que se adapta fácilmente al español como “glocalización” y se puede definir como ‘pensar de modo global y actuar localmente’, es decir, el engarce actual entre la dinámica local y mundial en el que lo local gana en significado merced a su competencia mundial por los recursos.

lunes, 28 de enero de 2013

Meet & greet


De los verbos “meet” /mɪ:t/ (“conocer”, “encontrarse con”, “quedar con”, “reunirse con”, “ir a buscar”) y “greet” /grɪ:t/ (“saludar”, “dar la bienvenida”, “recibir”, “acoger”) tenemos la expresión “meet & greet”, que puede utilizarse en varios contextos:
· “Servicio/comité de bienvenida/recepción” que se proporciona cuando una persona llega a un aeropuerto (“airport meet & greet”).
· En el mundo del espectáculo, actos en los que se da la oportunidad a los admiradores y seguidores de conocer y pasar un momento con su artista o grupo favorito entre bastidores.
· Cuando se celebra una reunión o convención, el tiempo que se proporciona a los asistentes antes del comienzo para que puedan conocerse unos a otros (“bienvenida y presentaciones”).

Medley (/'medli/)


Literalmente significa “mezcla”, aunque suele usarse en el contexto de la música con el sentido de ‘serie de canciones o trozos de canciones unidas en una sola interpretación larga’. También se utiliza el vocablo “popurrí”, calco del francés “pot-pourri” /popuri/ (a su vez calco de español “olla podrida”), que el DRAE define como ‘mezcolanza de cosas diversas, cajón de sastre’; ‘composición musical formada de fragmentos o temas de obras diversas’. Hay quien lo escribe o pronuncia “popurri”, “pupurri” o “pupurrí”, pero puestos a copiar palabras de otras lenguas, por lo menos convendría mantener la misma acentuación del étimo.

miércoles, 23 de enero de 2013

Crowding out effect (/kraʊdɪŋaʊtɪˈfekt/)


Como bien explica la Fundéu, se recomienda emplear “efecto de exclusión” o “efecto de expulsión” en lugar de la expresión inglesa “crowding out effect” para referirse al ‘fenómeno en el que, según algunas teorías económicas, se reduce la capacidad de inversión privada por un aumento de la deuda pública’.
Según el Diccionario de términos económicos, financieros y comerciales (de Alcaraz Varó y Hughes), la expresión inglesa “crowding out effect” es el ‘efecto reductor de la capacidad de gasto del sector privado que tiene el gasto público en la economía’ y propone las traducciones “efecto de exclusión” o “efecto de expulsión”, aunque también tienen uso y son válidas las variantes “efecto de desplazamiento” y “efecto de evicción”.

martes, 22 de enero de 2013

Implante


Aunque todavía no aparece en la mayoría de diccionarios, en el ámbito empresarial es cada vez más común el uso del término “implant” /'ɪmplɑːnt/ (“implantación”, “implante”) o “implant office” para designar el hecho de que una empresa abra una oficina o destine a una persona o equipo dentro de las instalaciones de otra (por ejemplo, una agencia de viajes o una empresa de trabajo temporal que se instale dentro del local de su cliente para prestarle sus servicios con mayor dedicación y exclusividad). Últimamente también se está empezando a utilizar el calco “implante” para referirse a este concepto, aunque quizás en español sería preferible adaptarlo como “oficina implantada”.

Mayoría cualificada


Neologismo generado por la jerga de la Unión Europea a partir del inglés “qualified majority” /'kwɒlɪfaɪdmə'dʒɒrɪtɪ/ (“mayoría mínima”, “mayoría especial”), en contraposición a “mayoría simple” o “mayoría ordinaria”, aunque no equivalente a “mayoría absoluta”. Se trata de un sistema de votación mediante el cual se requieren más votos o más requisitos que en una mayoría simple para aprobar una decisión (porcentaje mínimo de votos, mínimo de votos emitidos, etc.) En el contexto de la UE, corresponde al sistema de doble mayoría reforzada de Estados y de población que debe alcanzarse en el Consejo Europeo para la adopción ordinaria de legislación o decisiones ejecutivas.

viernes, 18 de enero de 2013

Gigoló


Calco del francés “gigolo” (/ʒigɔlo/), que designa al ‘hombre joven que tiene relaciones sexuales con una mujer, generalmente de más edad, que lo mantiene’. Se formó a partir de “gigue” /Ʒig/ (“baile”), que a su vez era un calco del germánico “gigua” (“violín”). Las formas femeninas “gigole” /ƷigƆl/ (“prostituta”, “bailarina”) y “gigolette” /ƷigƆlƐt/ (“chica fácil”, “mujer desvergonzada”) precedieron a la masculina, que se documenta desde 1922.

Mediano Oriente


“Mediano” significa ‘de calidad intermedia’, ‘moderado’, ‘ni muy grande ni muy pequeño’, ‘casi nulo’, ‘malo de todo punto’, mientras que “medio” significa ‘que está entre dos extremos’, ‘en el centro de algo o entre dos cosas’, ‘que está intermedio en lugar o tiempo’, ‘parte que en una cosa equidista de sus extremos’. Por otra parte, el inglés “middle” /'mɪdl/ quiere decir “centro”, “medio”, “mitad”. “Mediano” en inglés se dice “average” (/'ævərɪdʒ/), “medium-sized” (/'mi:dɪəmsaɪzd/), “mediocre” (/mi:dɪˈəʊkə(r)/), mientras que “middle” se utiliza sólo en la expresión “the middle brother” (“el hermano mediano”).
¿Serán estas demasiadas consideraciones que tener en cuenta por parte de nuestro amigo Cristian Fernández, traductor de la guía del Movimiento Zeitgeist, para obligarle a buscar una interpretación tan enrevesada de “Middle East” teniendo a su disposición “Oriente Medio” o, mejor aún, “Medio Oriente”? (Lo habitual en español es poner primero el nombre y después el adjetivo).
También existe el error, en forma de anglicismo, de denominar “Oriente Medio” a los países pertenecientes al “Oriente Próximo” o “Cercano Oriente” (Israel, el Líbano, Jordania, Irak, Siria, Turquía, Arabia y Egipto), debido al hecho de que en inglés británico esa zona se conoce como “Near East”, no como Middle East. Se denomina “Oriente Medio” a la zona que incluye a Irán, Pakistán, la India y sus países limítrofes; y “Lejano Oriente” o “Extremo Oriente” engloba a la China, Japón, Corea y países del Pacífico. Todas estas denominaciones (“lejano”, “extremo”, “medio”, “próximo”, “cercano”) estás determinadas por la distancia terrestre que separa a Europa de estos territorios.

jueves, 17 de enero de 2013

Mecharse


Curioso cubanismo calcado de la expresión “to burn the midnight oil” (“estudiar hasta muy tarde”, “trabajar hasta muy entrada la noche”, “quemarse las cejas”, “pasar la noche en vela”). También se utiliza en Perú con el sentido de “pelearse con alguien”: “mechadera” sería una “trifulca”, “bronca” o “pelea”.

Boga


Además de un tipo de pez (o más bien dos: uno de río y otro de mar), este sustantivo se utiliza a menudo en la expresión “estar en boga” con el significado de ‘estar de moda o de actualidad’. El origen es latino, de “vocāre” (“llamar”, por la voz de mando del jefe de la chusma), que dio origen a “bogar” en español (“remar”) o “voguer” en francés (“navegar”). Y es de esta lengua de la que hemos adaptado el término “vogue” /vɔg/ (“fama”), cambiando la be por la uve para convertirlo en “boga”, algo que no ocurre en otras lenguas como el catalán (“voga”).

Comitología


Neologismo generado a partir del inglés “comitology” (/kəmɪ'tɒlədʒɪ/) por la jerga de la política internacional en general y de la Unión Europea en particular. Se trata de un sistema por el cual muchas decisiones de la Comisión Europea, en el ámbito de la ejecución de actos legislativos del Consejo, se someten a la consulta o aprobación de diversos comités, los cuales permiten intercambiar opiniones entre la Comisión y las administraciones nacionales antes de adoptar cualquier medida de ejecución, de tal modo que los Estados se aseguran de que dichas medidas se adapten lo mejor posible a la realidad de su país.

miércoles, 16 de enero de 2013

Hacerle el día a alguien


«¡Muchas gracias, me has hecho el día!», escucho al otro lado de la línea durante una llamada con prefijo 52. Sin duda se trata de un calco del inglés “make somebody’s day” (“alegrarle el día a alguien”, “darle a alguien la alegría del día”). No sé si esta persona habrá visto alguna de las películas de Harry el sucio (o si el doblaje, en caso de haberlo, será diferente en su país), pero su «Alégrame el día», independientemente de nuestros gustos cinematográficos, se encuentra por derecho propio entre las frases míticas del cine, de las que Clint Eastwood atesora unas cuantas («Soy el sargento de artillería Highway. He bebido más cerveza, he meado más sangre, he echado más polvos y he chafado más huevos que todos vosotros juntos, capullos», «Como alambre de espinas y meo napalm, y puedo traspasar el culo de una pulga de un tiro a 200 metros» —El sargento de hierro—, «El mundo se divide en dos: los que encañonan y los que cavan. El revólver lo tengo yo, así que ya puedes coger la pala» —El bueno, el feo y el malo—, «Las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene uno» —El novato—).

Hipocrisia


Extraño intento de sustitución del español “hipocresía” (‘fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan’), por influencia bien del inglés “hypocrisy” (/hɪˈpɒkrɪsɪ/), bien del portugués “hipocrisia” (/ipokɾi'zia/) —en este último caso cambiando su acentuación, puesto que para pronunciarlo como en portugués deberíamos escribir “hipocrisía”—.

martes, 15 de enero de 2013

Chopper (/'tʃɒpə(r)/)


Del verbo “to chop” /tʃɒp/ (“cortar”, “talar”, “trocear”, “picar”) deriva el vocablo “chopper”, literalmente “hacha” o “cuchilla”, aunque también, en inglés coloquial y por analogía onomatopéyica, “ametralladora”, “helicóptero” y “motocicleta” (las del tipo de manillar alto y asiento alargado), así como, por extensión de este tipo de motocicletas pero perdiendo la connotación onomatopéyica, “bicicleta” (también de manillar alto y asiento alargado). También existe el término “ticket chopper” (“revisor” —si es una persona— o “validadora de billetes” —si es una máquina—).

lunes, 14 de enero de 2013

Cirugía


Como bien indica la Fundéu, la palabra “cirugía” se aplica a la ‘especialidad médica que tiene por objeto curar mediante incisiones que permiten operar directamente la parte afectada del cuerpo’, por lo que se recomienda no emplearla como sinónima de “operación” o “intervención quirúrgica”; uso tal vez calcado del inglés “surgery” (/'s3:dʒərɪ/), que sí tiene esos significados de ‘operación’ e ‘intervención’.
Estos últimos términos son preferibles en el ámbito médico en español, donde “cirugía” suscita rechazo con este sentido por considerarse impropio y confuso, según explica el Diccionario de términos médicos de la Real Academia Nacional de Medicina. Aunque dicho diccionario acepta las expresiones “cirugía plástica” y “cirugía estética” en el ámbito de la cirugía plástica para referirse a “operación”, se recomienda que este uso se restrinja a este campo específico y no se extienda a las intervenciones quirúrgicas en general.

viernes, 11 de enero de 2013

Matiné


Adaptación gráfica de la voz francesa “matinée” /matine/ (“mañana”), para designar, paradójicamente, a la ‘fiesta, reunión, espectáculo, que tiene lugar en las primeras horas de la tarde’, con lo que se contradice el sentido de la palabra francesa, salvo en países como Chile o Puerto Rico, donde “matiné” siempre se refiere a la “primera función o sesión”, la cual puede ser por la mañana si abren el teatro a esas horas.

Masterizar / Masterización / Remasterizar / Remasterización


Calcos, respectivamente, del inglés “master”, “mastering”, “remaster” y “remastering”. La “masterización” (‘proceso técnico digital de mejora de calidad del sonido o imagen de una matriz’) es el último proceso a la hora de realizar una mezcla de audio o vídeo, corrigiendo todos los problemas que se encuentren empleando la tecnología digital actual. “Remasterización” sería volver a llevar a cabo dicho proceso, es decir, crear una nueva matriz, una nueva copia de la que se obtienen los ejemplares que se comercializan. No debe confundirse con “reeditar” (pues para reeditar una obra lo único que se precisa es haber agotado la edición anterior), ni con “regrabar” (ya que se trata de mejorar la grabación existente de una obra, no de volver a grabarla) ni con “remezclar” (pues la base de la obra musical o la película no se modifica para obtener una versión diferente). Aunque la “remasterización” a veces coincide con una “reedición” y, en ocasiones, con una “remezcla” o un “remontaje”, son procesos distintos que hay que diferenciar de los otros.

jueves, 10 de enero de 2013

Máster


De poco nos sirve vanagloriarnos de las fuentes de nuestra lengua (latín, griego, árabe, etc.) si después nos olvidamos de toda nuestra herencia para correr detrás de cualquier tendencia que se ponga de moda. Así, el inglés adaptó el término latín “magister” (maestro) en “master” (/'mɑ:stə(r)/); más adelante, las universidades anglosajonas implantaron una serie de cursos y titulaciones de “posgrado”, a los cuales llamaron “master” (grado universitario inmediatamente inferior al de doctor, o cualquier curso de posgrado, normalmente orientado a la inserción laboral), aplicando también el mismo nombre a la persona que los posee; los españolitos, ante la disyuntiva de elegir entre el imperio de Séneca o el de Britney Spears, sin dudarlo un instante nos decantamos por esta última, despreciando por completo la posibilidad de denominarlos “maestría”, “magíster” o, simplemente, “posgrado”. Para más INRI, el corrector ortográfico de Word se empeña en que lo escriba sin tilde.
También se está poniendo de moda el innecesario anglicismo “master class” (o “masterclass”), usado para referirse a una clase, a un taller o a un seminario dictado por expertos en un área o una materia, en sustitución de “clase magistral”.
Por otro lado, en el ámbito audiovisual se utiliza la voz inglesa “máster” con el sentido de ‘copia a partir de la cual se hacen las demás’, pero se olvidan de las equivalencias españolas “copia maestra” o “cinta matriz”.
Del mismo modo, en deportes como el tenis o el golf se usa el plural inglés “masters” con el sentido de ‘torneo en que sólo participan jugadores que han alcanzado la categoría de maestros’, aunque sería más recomendable sustituir este anglicismo por la equivalencia española “torneo de maestros”.

miércoles, 9 de enero de 2013

Americano


El uso del término “americano” para identificar a un ciudadano de los Estados Unidos de América es una confusión que persiste desde hace décadas. Sin embargo, “americano” no es sinónimo de “estadounidense”. Es incorrecto tanto desde el punto de vista de la lingüística, como de los de la lógica, la política o la geografía.
El DRAE incluye una cuarta acepción del término “americano” en la que lo equipara a “estadounidense”, mientras que el DPD señala que debe evitarse el empleo de “americano” para referirse exclusivamente a los habitantes de los Estados Unidos, uso abusivo que se explica por el hecho de que los estadounidenses utilizan a menudo el nombre abreviado “América” (sin tilde en inglés) para referirse a su país; no debe olvidarse que “América” es el nombre de todo el continente y son “americanos” todos los que lo habitan. Paradójicamente, el mismo DPD considera aceptable, el uso de “norteamericano” como sinónimo de “estadounidense” por estar muy generalizada su aplicación a los habitantes de los EE. UU., pese a que en rigor el término “norteamericano” podría usarse igualmente en alusión a los habitantes de cualquiera de los países de América del Norte o Norteamérica (Canadá, México, Bermudas, Groenlandia, etc.).
Además, si queremos seguir el criterio de que la aplicación de un término esté generalizada o no, en el caso de los habitantes de EE. UU. “americano” está mucho más generalizado que “norteamericano”, por lo que no es coherente que el DPD aconseje evitar el empleo de “americano” y considere aceptable el uso de “norteamericano”. Además de lingüísticamente incorrecto, utilizar “americano” o “norteamericano” en lugar de “estadounidense” se presta a ambigüedad, puesto que los EE. UU. no son el lugar de residencia de todos los “americanos”, es decir, que hay millones de “americanos” que no son parte de los EE. UU. Además, esta costumbre de los estadounidenses de apropiarse del nombre de “América” molesta a muchos americanos del resto del Continente.
La única duda cabría en el hecho de que hay otros países denominados “Estados Unidos”, como por ejemplo los Estados Unidos Mexicanos. La diferencia radica en que sus ciudadanos se llaman a sí mismo “mexicanos”: solo en los EE. UU. se han arrogado la utilización de la palabra “América” sin tener en cuenta que en los EE. UU. “solo” suponen el 23 % de la superficie y el 31 % de la población de dicho continente. Es decir, que hay 33 millones de kilómetros cuadrados americanos que no pertenecen a EE. UU. y cerca de 700 millones de ciudadanos americanos que no residen en dicho país.

jueves, 3 de enero de 2013

Fixie (/'fɪksɪ/)


El mundo de la moda, pobre de ideas desde hace décadas, aprovechando las graves carencias de memoria y capacidad de atención del “homo ludens”, lleva largo tiempo fagocitando y reciclando sus propias ideas y estéticas de épocas anteriores (últimamente, para espanto del que suscribe, parece que están volviendo los ochenta) al mismo tiempo que extiende sus falsas y superficiales garras a otros ámbitos (ahora incluso los teléfonos —sobre todo si llevan el codiciado logotipo de la manzana— son un complemento más con toda su gama de co-complementos).
Así, al igual que volvieron las gafas de concha, los pantalones de campana o las patillas a lo Curro Jiménez, hoy en día uno de los complementos más fashion, a modo de regresión tecnológica vintage, son las bicicletas de piñón fijo. Claro está, como en muchos otros ejemplos, no es lo mismo tener una “bicicleta de piñón fijo”, propia de un vulgar aldeano, que una “fixie” (bien podría traducirse por “bicicleta de piñón ‘pijo’”), que nos transporta a la altura de la más cool de las celebrities. Como bien dice Javier Ansorena en el Magazine El Mundo, «¿Hay algo que sea más tendencia que un look dandi encima de una “fixie”?».
En fin, que detrás de una enorme gama de combinaciones de colores y todo tipo de accesorios, lo que nos queda es la abreviatura de “fixed gears” o “engranaje fijo”, es decir, una bicicleta en la que la rueda trasera y los pedales están conectados a través de un único engranaje. No quiero amargar el día al fashionista petardo de turno pero, por muy de moda que esté, es el tipo más viejo y más simple de bicicleta si exceptuamos los pioneros velocípedos.