miércoles, 26 de noviembre de 2014

Otros palabros (XXXII): Dársena


Palabra de origen árabe que significa ‘en aguas navegables, parte resguardada artificialmente para surgidero o para la cómoda carga y descarga de embarcaciones’, etimología que no han entendido en gran parte de las estaciones de autobuses y ferrocarriles del país antes conocido como España, donde pueden oírse por megafonía anuncios como «el autobús con destino Logroño “efectuará su salida” [es decir, “saldrá”] en la “dársena” cuatro» que obligan a visualizar un autobús provisto de remos.
No obstante, ya hay diccionarios, como el Clave, que recogen este nuevo uso: ‘acera situada al borde de la calzada, en la que los pasajeros esperan las llegadas y salidas de los vehículos’.
También es cada vez más común el uso del anglicismo “dock” (/dɒk/), también con connotaciones náuticas, cuando son más fáciles de entender otros vocablos como “andén”, “vía”, “parada”, “paradero”, “cochera”, etc.

lunes, 24 de noviembre de 2014

“Victimar” no es lo mismo que “victimizar”



“Victimar” significa ‘matar, asesinar’, mientras que “victimizar” es ‘convertir en víctimas a personas o animales’ y, por lo tanto, no es adecuado emplearlos indistintamente.
En los medios de comunicación se encuentran frases como «Bajo custodia el sospechoso de “victimizar” con arma de fuego a mujeres en Brooklyn» o «El Gobierno boliviano está abusando de manera peligrosa de la “victimación” como mecanismo de defensa».
Lo adecuado en el primer caso habría sido emplear «Bajo custodia el sospechoso de “victimar” con arma de fuego a mujeres en Brooklyn» puesto que se refiere a “matar”, y en el segundo, sería «El Gobierno boliviano está abusando de manera peligrosa de la “victimización” como mecanismo de defensa», ya que se refiere a ‘transformar en víctimas’.
No debe confundirse ninguna de las dos palabras anteriores con una tercera: “victimarizar”, que significa ‘convertir en “victimario”’ (“homicida”).

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Freeware (/ˈfriːw3ːʳ/)


Término compuesto por el adjetivo “free–” (“libre”, “gratuito”) y la terminación “–ware” (‘conjunto de utensilios’) para designar los “programas de dominio público” o “programas de libre acceso”, aplicaciones informáticas que se distribuyen sin coste para el usuario y por tiempo ilimitado, en ocasiones incluyendo también el código fuente. Se trata de la variante gratuita del “shareware” /ˈʃɛəʳˌwɛəʳ/ (de “share”: “compartir”): “versión de prueba” o “programa de uso compartido”, en la que el usuario puede instalar el programa de forma gratuita, pero con limitaciones en el tiempo de uso o en algunas de las formas de uso, o con restricciones en las capacidades finales.

Cuero de patente


Zafio calco del inglés “patent leather” /ˈpeɪtəntˈleðəʳ/ (“charol”, “cuero barnizado”), omnipresente en varias páginas de venta a distancia de productos fabricados en China, nación famosa por el cuidado y el mimo que ponen tanto en sus procesos productivos como en las traducciones.
No obstante, sí que se trata de un tipo de cuero específico, inventado en Bruselas pero patentado en Inglaterra a finales del siglo XVIII, caracterizado por la aplicación en su preparación de una composición química similar al esmalte de uñas que le otorga brillo e impermeabilidad. Unos años más tarde, el inventor Seth Boyden de Newark, Nueva Jersey, emprendió su fabricación comercial en los EE. UU. utilizando un aceite de linaza basado en una capa de laca.

martes, 18 de noviembre de 2014

Otros palabros (XXXI): Culturizar


Como bien dice D. Joel Aguirre, al hecho de adquirir o acrecentar la cultura, de volverse más culto, se le denomina “cultivar(se)” (‘desarrollar, ejercitar el talento, el ingenio, la memoria, etc.’: «Le gusta “cultivar” su mente con ejercicios matemáticos»). La palabra “culturizar” sí existe, pero posee un significado muy diferente (‘civilizar, incluir en una cultura’: «Los romanos “culturizaron” a los pueblos conquistados»). De este modo, pecan de incultas aquellas personas (fácilmente encontradas en programas de radio y televisión) que utilizan la voz “culturizar” para referirse a que alguien se ejercita en las artes, las ciencias, las lenguas, etc. «Algunas actrices de telenovelas deberían “culturizarse” para no decir tanta tontería», dijo un día la presentadora de un programa de chismes. Desde luego, debió decir “cultivarse”.

Otros palabros (XXX): Ascendencia


Un titular de la sección de deportes de El País nos hablaba sobre la “ascendencia” de Cristiano Ronaldo, para después asegurar que «Si el liderazgo de un futbolista se mide desde [sic] la “ascendencia” que tiene en los partidos, el suyo, ahora, es incuestionable.»
Desconozco la influencia a este respecto que puedan llegar a tener la ‘procedencia u origen’ o el ‘conjunto de ascendientes o antecesores’ del futbolista portugués. Es cierto que tanto su “ascendencia” (su madre) como su “descendencia” (su hijo) suelen ocupar uno de los palcos del estadio Santiago Bernabéu, pero en realidad estaríamos hablando del “ascendiente” (‘influencia sobre alguien o algo’), que tampoco hay que confundir con “ascendente” (‘que asciende’).
El Diccionario panhispánico de dudas y la Fundéu estiman que no hay motivo para censurar el uso del término “ascendencia” con el sentido de “ascendiente”, o el de éste con el de “ascendente”, pero yo soy partidario de utilizar las palabras correctamente y no crear confusión.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Cierre del gobierno


Calco de la expresión inglesa “government shutdown” (/ˈgʌvnməntˈʃʌtdaʊn/), que designa la medida por la cual se cierran departamentos y agencias de la Administración de los Estados Unidos.
En el sistema político estadounidense, si el Congreso no aprueba los presupuestos del Estado, el presidente, en un mecanismo parecido al cierre patronal, puede cerrar los departamentos de la Administración que considera no esenciales, generalmente como una medida de presión. Así, no es el “gobierno” lo que cierra, por lo que es impropio hablar de “cierre del gobierno”, “cierre gubernamental”, “suspensión del gobierno federal” u otras traducciones que pueden encontrarse en la prensa.
Como indica la Fundéu, otras alternativas adecuadas serían “cierre [parcial] de la Administración” (los servicios esenciales continúan abiertos y activos), “suspensión de actividades de la Administración”, “parada de actividades de la Administración” o “cese de actividades de la Administración”.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Otros palabros (XXIX): Cuenteada


El verbo “cuentear” existe como tal y está registrado en varios diccionarios, entre ellos el DRAE, que lo define como ‘engañar, convencer con falsos rumores’.
El problema viene cuando a alguien se le ocurre buscar un nombre chocante para hacer resaltar algún tipo de información. Así, el estupendo Museo del Libro Fadrique de Basilea de la ciudad de Burgos programaba a finales del año 2012 unas supuestas “visitas cuenteadas”, es decir, según sus palabras, «pasadas por el filtro de “La Poesía es un Cuento”». Sin embargo, lo que realmente son dichas visitas es “contadas” (de “contar” —‘referir un suceso, sea verdadero o fabuloso’—, de donde deriva también “cuento”), no “cuenteadas” (de “cuentear”), a no ser que lo responsables de dicho museo pretendieran “engañar” o “convencer con falsos rumores” a sus visitantes. Un error parecido se popularizó cuando Bush II tan limpiamente ganó las elecciones presidenciales de los EE. UU. en el año 2000 tras el famoso “recuento” de Florida, cuando un redactor de Internacional de un diario titulaba: «Se repite el “cuenteo” en Florida», cuando en todo caso debió decir “conteo” (‘acción y efecto de contar’).