martes, 31 de enero de 2017

Colapsar / Colapso


El sustantivo latino “collapsu(m)” (co(n)– [“unión”, “contacto”, “acción completa”] + lāb(ī) [“resbalar”] + –su(m)/–sa(m)), derivado del verbo “collabī” (“caer en conjunto”, “caer en ruinas”) dio lugar al sustantivo español “colapso” y al verbo correspondiente “colapsar”, además de al inglés “collapse” (/kəˈlæps/).
En el campo de la medicina, “collapse” sería equivalente a “[sufrir un] colapso”, tal como lo definen el Diccionario médico de la Clínica Universidad de Navarra (‘Fallo brusco de la actividad de un órgano’) o el Diccionario médico-biológico, histórico y etimológico de la Universidad de Salamanca (‘Pérdida brusca de la circulación sanguínea eficaz por una alteración aguda de la función del corazón o una disminución rápida del tono de los vasos sanguíneos’, ‘Disminución anormal del tono de las paredes de un órgano hueco con decrecimiento o supresión de su luz’).
“Colapsar” y “colapso” también se refieren a un “atasco” o a la “destrucción [por ruina o abandono]” (DLE: ‘Destrucción, ruina de una institución, sistema, estructura’, ‘Paralización a que pueden llegar el tráfico y otras actividades’) —casos en los que siguen coincidiendo con el inglés—, pero no directamente “derrumbe”, “derrumbamiento”, “caída”, “hundimiento”, “derrumbarse”, “desplomarse”, “desmoronarse”, “hundirse” o “venirse abajo”, como puede verse en muchas ocasiones debido a traducciones defectuosas, como es el caso de la mayoría de los artículos dedicados al “derrumbamiento” (que no “colapso”, insisto) de las Torres Gemelas.